¿Cuál es ese libro que nunca terminaste de leer?
¿Por dónde te quedaste leyendo el Ulises de Joyce?
¿Cuántas veces has intentado empezar el Quijote?
¿Sabes de alguien que se haya leído las obras completas de Sartre?
¿Qué libro no te atreverás a empezar nunca por si te acaba gustando?
¿Qué obras te has obligado a ti mismo a leer?
¿Qué autores de toda la vida te parecen infumables?
Espero que os interese el tema. (A ver si vamos a ser como Sálvame y necesitamos traer a la Esteban para que un foro tenga éxito.)
| Después de 8 páginas (y muchas veces antes), los debates decaen como una inercia lógica: los que han comentado ya han dicho lo que debían, y los que están en el foro pero no participan será porque no les interesa, aunque, estoy segura, tendrían muchas cosas interesantes que decir. Así que, animo a los que no han opinado a que lo hagan incluso con alguna burrada, como tú dices. |
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Me resisto, Gloria, a pensar que alguien se ha leído todo Sartre y ha vivido para contarlo. Por favor, seguimos esperando vuestras lecturas infumables e inacabadas. Yo no pude leerme Platero y yo, me aburre soberanamente Juan Ramón Jiménez. Y no solamente Platero, sino también su poesía en general. No hay casi nada que me llame o me sorprenda, casi nada que me susurre o grite. Con otros (Hernández y Machado sobre todo, también Lorca) es al contrario, cada verso es una bofetada o una caricia, pero Jiménez, buf, no puedo. (Si a alguien le gusta mucho JR Jiménez, por favor, que me de un plan de lectura, ¿por dónde debo comenzar?)
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Por lo que observamos la calificación de infumable la estáis asignando en cuanto al texto inmutable "tallado en la roca". ¿Qué pasaría si las auténticas historias que hay tras esos clásicos hubieran sido libremente adaptadas al lenguaje de cada época, hacíendolas más accesibles a los lectores de cada momento sin renunciar a su esencia, a su contar ancestal? En cierto modo esto pasaba (de modo inevitable) con la tradición oral, poco después de aparecer la escritura el versionado era algo habitual. Cuando comenzaron a firmarse las obras y a hacerse inmutables la cosa comenzó a cambia. Ahora cualquier similitud se llama plagio, vulneración de los derechos de autor, no sea que la editoral no cobre por una versión de lo escrito. Centrándonos. Si los clásicos hubieran evolucionado así al paso del tiempo, manteniendo su alma, ¿seguirían siendo infumables? |
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Tiene su encanto, sí, perderse por los jardines de antaño. Y sí, esa sería la idea, traducir a la cultura de cada época el saber de las grandes historias intemporales en el fondo pero con tendencia a la obsolescencia en la forma. Vemos que por fin coincidimos en algo. Nos alegramos. Y ahora preguntamos ¿qué aporta a esta difusión el nombre del escriba? |
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cita de pierremenard
Tiene su encanto, sí, perderse por los jardines de antaño.
si te sabes la pregunta en el trivial, ganas el quesito azul...Y sí, esa sería la idea, traducir a la cultura de cada época el saber de las grandes historias intemporales en el fondo pero con tendencia a la obsolescencia en la forma. Vemos que por fin coincidimos en algo. Nos alegramos. Y ahora preguntamos ¿qué aporta a esta difusión el nombre del escriba? stop the flow.
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cita de bizarro
Tapa.
cita de pierremenard
Tiene su encanto, sí, perderse por los jardines de antaño.
¿Sobra?
Y sí, esa sería la idea, traducir a la cultura de cada época el saber de las grandes historias intemporales en el fondo pero con tendencia a la obsolescencia en la forma. Vemos que por fin coincidimos en algo. Nos alegramos. Y ahora preguntamos ¿qué aporta a esta difusión el nombre del escriba? |
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cita de pierremenard
Qué aporta el nombre de Dante, de Cervantes i de Homero?cita de bizarro
Tapa.
cita de pierremenard
Tiene su encanto, sí, perderse por los jardines de antaño.
¿Sobra?
Y sí, esa sería la idea, traducir a la cultura de cada época el saber de las grandes historias intemporales en el fondo pero con tendencia a la obsolescencia en la forma. Vemos que por fin coincidimos en algo. Nos alegramos. Y ahora preguntamos ¿qué aporta a esta difusión el nombre del escriba? Determina. Pues son los creadores de sus respectivas obras. E ignorarlos o decir que tapan me parece una grosería casi insultante. Si se transmite la Divina Comedia sin nombre de autor, será diferente que transmitirla con el nombre de Dante Alighieri? Su nombre tapa? Qué tapa? pero si es su obra! El nombre del autor no tapa, sino que determina. Por el contrario, renunciar a la autoría, cómo sutedes proponen, es un atentado a la personalidad, a la individualidad, a los derechos del autor, a las personas, a los creadores y creadoras. En definitiva, que pasear los obras por ahí, desechando los nombres de sus creadores y creadores, es una falta de respeto y una grosería, porque entonces... ¿Quién se lleva los méritos de la difusión? ¿Quién representa que es el dueño de eso y el responsable? ¿Esta falsa coperativa de autores con pretextos marxistas de dudosa aplicación? Me gustaría ver una coperativa de artistas dónde todos tengan voz y de mismo peso; y no dónde 4 cabrones manejen los hilos. ¿Es eso posible? Lo dudo, todos somos humanos, y los humanos, por naturaleza, somos unos cabrones. Al cabo de unos días, todo sería corrupción y todo lo manejarían y se lo llevarían 4, mientras el resto renunciaría a su autoría y "regalaría" su obra. |
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Determina una obra, la distinge, le da un sello, le da una personalidad; ya que desde mi punto de vista es tan importante la obra cómo el autor. Un "Señor de los Anillos" no es lo mismo que un "Señor de los Anillos" de Tolkien; o una pintura expresionista cualquiera no es lo mismo que un Doré. El autor determina, personifica, distinge, concreta y da cierto sentido, también. |
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que va, ni de coña, lo que distingue a una obra es la obra misma... las firmas son coyunturales. hay obras anónimas que perduran y que tienen personalidad, que rompen y sirven como puente para que lleguen otros y lo hagan mejor. las firmas son o bien para hacer un ingreso escueto en tu cuenta corriente o para incrementar tu vanidad, para nada más sirven, a parte de una función de ampliar tus pendientes rellenando en el campo autor, para nada más. salud.
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No pienso lo mismo. El nombre determina mucho lo que estás leyendo. No es lo mismo leer fantasía sin contexto, que la fantasía de Tolkien, por ejemplo. Ya que sabes de antemano que le encontrarás un contexto al relato, a la información que te transmite, y que estará enmarcada en un mundo tangible. Por otro lado, es muy cierto que hay obras anónimas que perviven en el tiempo y ahora son grandes referentes, eso está claro. Pero esto no excluye, que de una obra, su autoría tenga significado y relevancia. Porque además de esto, si conoces al autor o autora, su trayectoria, sus obras anteriores, su estilo y sus maneras de escribir; también podrás visualizar mejor y entender mejor su siguiente obra o su anterior obra. Además para interés propio. Si yo me leo a Bécquer y me encanta, y luego quiero saber mñas de este autor y conocer sus otras obras, ¿cómo las voy a conocer si no hay su nombre en ningún sitio, si se pierde su autoría? A mi me interesa Bécquer, yo quiero saber más de él. Otra cosa, que es obvio, creo; es entender el valor de la obra por sí misma, sin que te influencie un prólogo, la premsa o la famosía del autor. ¿La vanidad? Yo no leo por vanidad, no escribo por vanidad; escribo porque me encanta escribir, cómo haría artesanías de arcilla si me encantara la artesanía. La vanidad es algo que creo que tenemos todos, pero no viene del hecho de poner tu nombre o de no ponerlo, viene del hecho de lo que tú pretendas con tu obra. Las pretensiones, y los pormenores son lo importante. Lo demás, un sello, tu nombre, es mero formalismo, cómo el mismo título de la obra. Yo lo considero un todo, el título y el nombre del autor. |
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Pierre Menard, con la palabra "cabrones" no me refiero a nadie, no se lo digo a nadie de aquí. Creo que se entiendo bastante bien... Y creo también, que todos tenemos la suficiente experiencia y saber para entender que de "cabrones" en este mundo está lleno. Por es mi "desconfianza antopológica". Yo no me fío ni de mi sombra. ¿Cómo me voy a fiar de otras personas que manejan las obras de los demás? Por tanto, lo de esta palabra que tanto te ha disgustado (que para mí, es una palabra cómo cualquier otra, sino es que fuera un insulto directo, en este caso no lo es) solo es un eufemismo de mi actitud ante el mundo y de mi idea antes la Humanidad. Además tengo que matizar que no pongo, ni es mi intención, poner agresividad en mis palabras. En otro momento dices que estos Nombres tapan. Desde este punto de vista estoy de acuerdo, ya que los Grandes actuales, tapan a los demás y las editoriales monopolizan estos Nombres. ¿Pero no por eso, los nombres deben desaparecer no? Cómo he dicho antes, pienso que el nombe y el título son un todo, y son necesarios para el conocimiento o interés del lector/a y para el archivo, cómo has dicho, en bibliotecas. |
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nada, sigue riéndote pues... pero yo comentaba la idea de jaume de que el nombre otorga, no se qué en base de no me acuerdo pero sigo sin creérmelo, a la obra. la firma sólo sirve, repito, para cobrar o para aumentar tu lista de pendientes como lector... pero la firma no aporta una mierda a la obra (esa era la discusión) por cierto no creo que hayas entendido bien mi concepto de altar, yo sólo rezo a Dioses poderosos... ¿llevas al día tus oraciones a stephen king?
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| te parezco una puta, es eso? quieres joderme, pues? nah, chaval y eso que agradezco que le eches huevos, pero no en esta ocasión (¿se nota mucho que no tengo ni idea de qué responder?) pues eso... que hablamos cuando prestes atención a lo que digo, así aprenderás algo nuevo... el estilo nockeador directo como de peli mexicana chula y de barrio bajo a mi no me asusta... que mi barrio estaba plagado de yonquis... |
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Aceptada aclaración sobre palabra, Jaume.
Nuestra propuesta va dirigida contra esos que tú dices. Es como hacer una huelga de hambre contra el hambre en el mundo. Por eso nosotros, en la lucha contra esos "grandes", queremos dar un testimonio radical. Es nuestra seña de identidad. Por eso hemos rescatado la figura de Pierre Menard, tal como explicamos en nuestro manifiesto. Evidentemente, solo lo conseguiremos produciendo obra. Un aliciente más para escribir, además del puro impulso de hacerlo: solo nuestra obra dará credibilidad y fuerza a nuestros posicionamientos. Pero aunque el enemigo son ellos, las grandes editoriales y su star system, no podemos ignorar que entre los perjudicados por el sistema de los grandes hay quienes defienden esos valores del Nombre y de la Marca. Contra nuestros iguales que adoptan los valores del enemigo, nosotros tomamos una actitud de crítica, de "lucha ideológica", por seguir utilizando la más famosa retórica del siglo XX. Un ejemplo: el Medallero del concurso. Medallero-vanidad, le llamaríamos. Porque -reconócelo- en ese Medallero no hay ni una sola gota de literatura. No hay más que nombres, egos. Valoramos muy positivamente lo que el concurso tiene de estímulo para escribir y de taller literario. Pero lo notamos lastrado por los egos. Desde el primer momento, ponéis la cautela del anonimato para publicar el relato. Mantenedla de principio a fin o quitadla de principio a fin. Sed coherentes. Imagínate ahora que un grupo de concursantes, que se reconocen afines en criterios y gustos literarios, deciden crear un corpus de obra común según el modelo del concurso. Cada miembro aporta su obra. Se discute, corrige, critica y, finalmente, se toma la decisión de rechazar la obra o de incoporarlas al corpus. No hay votaciones. Hay debate, crítica, cambios. No ha de haber necesariamente un ganador o un perdedor. Este mes pueden subirse tres textos o ninguno. O una novela va siendo debatida durante muchos meses. El criterio no es "cinco puntos a éste que es un poco mejor que aquél". El criterio es: ¿la obra propuesta suma o no suma? ¿Vale o no vale? Y el grupo, como tal, impulsa la obra común, la difunde. Es muy importante que cada miembro del grupo asuma como propia la obra de los otros. Publicar con nombres o sin nombres, te diría que es secundario, salvo porque los que damos cuerpo a Pierre Menard nos posicionamos radicalmente contra el sistema actual y hacemos "huelga de nombre". Nuestro proyecto propone "coser" las obras con un hilo tipo CDU. No lo hemos desarrollado todavía, porque no tenemos obra (lamentable, pero esa es la realidad). La intención es agrupar en secciones del catálogo con una cierta coherencia de estilo, temática, etc... Sí, tendremos un catálogo, un escaparate, obras... Ganas tenemos, la verdad. ¿Deberíamos registrar nuestras obras, aunque sea por un sistema safe creative o algo así? Probablemente. Cautela frente al exterior. ¿Internamente? No, radicalmente no. Si no hay confianza, no podremos funcionar. Pero sí cabe hacer previsión de algo que, sin duda, ocurrirá: que el grupo desaparezca. Por tanto, el registro a nombre del grupo no sería eficaz. Seguramente registraremos las obras individualmente, de manera discreta para no romper con nuestro voto de anonimato, para protegernos de intrusiones externas y para evitar problemas con esas intrusiones externas el dia que el grupo desaparezca. ¿Puede alguno de sus componentes "traicionar" el espíritu del grupo y marcharse con sus obras debajo del brazo después de aprovecharse del trabajo colectivo en el pulido de las obras y en la publicación y difusión? Pues sí, pero eso es como formar pareja: cada uno verá con quién se junta y cuánto confía. Y ojalá que cuando llegue ese momento tenga mucha obra para llevarse debajo del brazo. ¿Puede funcionar nuestro modelo con autorías individuales? Probablemente sí. Dependerá, más que de la formalidad de poner o no poner el nombre, del grado de cohesión e identificación entre los miembros de ese grupo. Nosotros ponemos a prueba esa cohesión desde el primer momento, con la renuncia a la autoría. Es una apuesta por nuestras convicciones que a nadie debe ofender, porque a nadie se le obliga a seguirlas. Y sí, creemos que un escritor con la Vanidad y el Lucro como leit-motiv ve lastrada su capacidad creativa. Quizás no se note en como escribe, pero sí en lo que escribe. Y no se pueden separar ambas cosas. |
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Pierre, todo esto que queréis crear está muy bien. Es un ideal fantástico que funcionaría en un mundo fantástico. Por desgracia, éste, nuestro mundo, tiene muy poco de fantástico. Estáis proponiendo un ideal que no le veo práctica alguna. ¿Alguien confía su obra ciegamente a gente que sólo conoce por internet? Yo, personalmente, no. En una parte dices que es "cómo una relación de pareja"; y yo respondo que para relación de pareja y de compromiso, ya tengo a mi pareja y a mi familia y amigos de la infancia. No quiero compromisos de este tipo con otras personas y menos personas que se conocen por internet. Lo siento, soy asi de "desconfiado antropologicamente" no me fío ni de mi sombra, porque sé que hay muy mala gente por ahi (al tanto, no digo nada de nadie, sólo digo que en el mundo hay muy mala gente, mucho "cabrón") y por fortuna, o no; en mi vida ya he conocido mala gente, esto te enseña a no fiarte de nada. Sí que me fío de mis amigos de toda la vida, de mi família, de mi pareja; de estas personas que tienes un apego fuerte; pero llegar a confiar en un grupo de gente que seguramente no se llegan a conocer o sólo se conocen por internet... lo veo muy poco probable. La idea es fenomenal, incluso lo que comentas del concurso de ser un taller anónimo dónde presentamos nuestros relatos sin nombre y luego se debaten y se mejoran y si son buenos se ponen en una "cesta común" para así poder ofrecer buena literatura. Esto está muy bien, pero ideal. Yo, en mi caso, no renunciaría nunca a mi derecho cómo autor; y no por vanidad, sino por simple legado, por simple orgullo; ¿hay algo de malo en el orgullo? Y estoy seguro que la inmensa mayoría, igual que yo. Y otro tema: la traición. Dices que es posible, claro está, que alguien o algunos, traicionaran al resto llevándose toda la obra. Pues yo no lo veo posible, lo veo seguro. Y al menor indicio de que me puedan timar mi obra, me niego. Así que cómo he dicho, un ideal fantástico para un mundo fantástico. Por desgracia, este es el mundo real... desde mi punto de vista, ideas, creencias y educación |
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Jaume, disculpa nuestro exceso retórico con el término "traición" y "robar". No nos referíamos al supuesto de que un miembro huyera con la obra de los demás (algo imposible si se ha registrado preventivamente en safe creative), sino a que huyera CON SU PROPIA OBRA. Es decir, que la publicara con su nombre, como sin duda tiene todo el derecho, etc... El exceso retórico no es más que una apelación al mundo cerrado de los grupos muy cohesionados, en el que el descuelgue de un individuo -descuelgue legítimo, libre, autodeterminado- es vivido como una traición a la causa colectiva, etc... Al exagerar con este lenguaje, pretendíamos marcar ambas cosas: - nuestra pretensión de ser un grupo muy cohesionado en torno a una tarea. - y la "distancia" con la que en el fondo contemplamos estas dinámicas, sabiendo que cuando ocurran podremos vivirlas dolorosamente como grupo, pero al mismo tiempo conscientes de los mecanismos que entran en acción. Nada más. Nos unen la pasión por escribir, el convencimiento de que importa tanto la forma como el contenido, y la rebeldía frente a un sistema mercantilista y deformador. Si todo eso va a ser suficiente para producir una obra en común, alentándonos unos a otros, es algo que el tiempo dirá.
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