Recordad que el listado de autores y votaciones final es:
1º El CERRO DE LOS MUERTOS 46 (Ernie)
2º IRACUNDO 41 (bizarro)
3º MI PEQUEÑO TROLL 24 (Daniel Turambar)
4º LA REPUGNANCIA 22 (juanmglianes)
5º VISIÓN PANORÁMICA DE UNA TRAGEDIA 21 (Tte Tulip)
6º EL CÍRCULO DE LAS MIL VIDAS 21 (Oniria)
7º LA TERRIBLE ANGUSTIA DE KEENEAS SWIFT 18 (nosebundos)
8º DENTRO DEL ARMARIO 12 (Emartians)
9º ROL 9 (Rebeca Rodríguez)
10º SERES DORADOS 9 (gloriapaniagua)
11º PROTEUS EL VANIDOSO 9 (pelagio)
12º COMO HUMANO QUE FUI 8 (Idelosan)
13º LAS PALABRAS OLVIDADAS 4 (jdgreenfield)
14º EL SUELO INFINITO 4 (Vixa)
15º LA GUERRA DEL PANTANO 4 (Miguelmig)
16º ALMA 2 (jaumemoreso)
17º EL GRAN SEÑOR DEL AGUA 1 (Lolaalarcia)
Enhorabuena a Ernie por su victoria y a todos por uno, desde mi punto de vista, de los mejores certámenes del concurso.
Juan Carlos
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" En el círculo de mil vidas.
Una especie de demonio reciclado tras pasar por la lavadora de mil
vidas humanas: de destructor y violador a padre preocupado. El
argumento es original, está bien llevado, con sencillez, sin adornos
superfluos que estorben la trama. La escena del demonio, el mago y la
bruja me ha recordado a la ambientación de los relatos de "Dilvish el
maldito" de Roger Zelazny (que, para mí, es algo así como el tío abuelo
de Geralt de Rivia). Por supuesto, es un cumplido." Bueno, historias en ese plan hacen muchos autores, aunque he buscado darle un giro original, sí. Complicaba el asunto, y no era adecuado para el concurso, que tienes que leer mucho y no puedes andar con florituras de fondo (aparte el límite de espacio), pero aún así no ha quedado mal, no me quejo. Lo ampliaré por mi cuenta, con referencias a otras vidas. Y por supuesto, sólo podría tomarme tu comentario como un cumplido. Grandísimo escritor, Roger Zelazny. Dilvish el Maldito, La Tierra Cambiante, y mi preferida, la saga de los Nueve Príncipes de Amber, lo colocan entre uno de mis escritores preferidos. No había pensado en una relación con Andrzej Sapkowski y su saga de Geralt de Rivia, pero es posible. Sapkowski me parece uno de los mejores escritores de los últimos tiempos, ha sido mi último descubrimiento, de esos que te asombran y te hacen disfrutar enormemente (sobre todo me gusta su saber colocar en cada pj su forma concreta de hablar, es estupendo). Su Geralt me gusta mucho más incluso que El Señor de los Anillos, pero, claro, no escribió originalmente en inglés, sino en polaco. Ahora empiezan a traducirlo (al inglés, me refiero). Ya veremos. Supongo que tú, como yo, estarás esperando la traducción del séptimo libro. El traductor al español es genial, pero entre que va lento, y los intereses editoriales (volvieron a sacar toda la saga en libro-caro) pfff, años pasan ;DDD Ale, ya me callo, es que me entusiasmé con las referencias jaja. Me quedo con el cumplido, gracias Ernie ;DDD EDITO: Por curiosidad, acabo de ver que han publicado ya La Dama del Lago, el séptimo libro de Geralt de Rivia, pero....... sólo la mitad. Flipas, no hay manera de que lo suelten. Menudas maniobras editoriales más raras se marcan algunos, en fin ;DD |
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Bueno, voy con la última tanda, ahora que parece que nadie me llama... Este grupo de cinco relatos tuvo la mala suerte de toparse con Iracundo. De los cinco tuve que eliminar uno de la lista cuyo orden es medio aleatorio, ya que los reordenaría por pequeñas cosas de forma distinta en momentos distintos. Hubiera estado bien darles un mismo nivel ya que aunque los cinco son buenos veo en todos ellos un fallo que les impide destacar, salvo por Afinidades Electivas (que bucólica se ponía Goethe cuando quería), vamos gustos. Así que en común decir que me parecen buenos relatos en los que poca mano habría que meter mas con los siguientes peros: El suelo infinito: me recordó mucho a Tron o al capítulo de los Simpsons al cubo. Ciencia ficción, no cupo duda. Lo onírico del escenario me hizo pensar en el proceso de carga de un robot, bueno al fin y al cabo educar un chavalín es más o menos lo mismo. Lo que me falló fue el deux ex machina final. Si lo piensas mi teoría robótica seguía siendo válida hasta que tú dijiste que era la del colegio como podrías haber dicho que era cualquier otra. Sí, las piezas encajan pero podrían haber encajado en cualquier otro contexto, no es como cuando sabes que Bruce Willis está muerto y piensa, ¡claro por eso no se tocaban nunca!. Sabes lo que te digo ¿no? Pues eso. Visión panorámica de una tragedia. Este relato peca también del deux ex machina final, aunque esta vez imitando el show de Truman (que bueno cuando el barco choca contra el muro), aunque esta vez la abducción se descubre a lo largo del relato, por lo que el detalle terrario y el final del niño marciano no es tan grave . Tiene otro fallo tal vez más importante para mí, que tal vez fue problema mío. Me explico. El tipo empieza despertando, desorientado, sin saber dónde está. Bien, ahora nos propone la autora que va a ir recordando en plan fotos, hilando lo que se intuye la trama con la frase inicial (lo que habría sido genial). Pero se le olvida (a la autora) o la caga sin mas contando de forma secuencial cargándose lo que había dicho antes. Una pena. Como el humano que fui. Aiiiiiins. Con lo bien que iba. Creo que aquí habría sido mucho mejor contar la historia del polizón sin anticipar que luego pasará algo (vamos sin la intro) y además en tercera persona, aunque colocando "la cámara" en el hombro del tipo. Porque así no habríamos sabido si sobrevive o no y le daría más tensión a la cosa. Lo del diario moló. En plan Démeter. Y está guay ver cómo lo que nos has contado al principio del polizón cuadra con la segunda interpretación de los apuntes del marinero. El "ya vienen, ya vienen..." muy bueno también. Y luego ya siquieres hacer aparecer a los seres y explicar que son atlantes pues bien, pero habría ganado, ya digo, en intensidad de haberlo hecho como te digo. ¿no crees? La repugnancia. Un relato "normal" que te va enganchando con una historia "sencilla" y que al final te "come". Es realmente repugnante (buscado, seguro) y ciertamente está bien cuadrado el que la chica lo dejara a él sin motivos y que luego se descubra que lo hacía por su bien. No me acabo de tragar que nadie en el tren se diera cuenta. Vale, supongo que simplemente se hicieron los locos y no costaba nada atar este hilo con un leve comentario del narrador. Hum, una mota de polvo pero que me tuvo ahí tocando las narices. Hoy habría estado más arriba, entonces lo infravaloré. El círculo de las mil vidas. Y este osito se cayó de la cama... Ya dije sólo cabían cinco y había overbooking. Al final dejé este fuera porque tiene momentos algo confusos. Vale que sabes que el tipo es una especie de inmortal y tal, pero nada te prepara para los cambios de plano tan brutales. que te dejan perplejo un par de párrafos. Luego la discusión de los magos no me pareció tan interesante como lo que ocurría en la otra vida. Por estas cosillas se quedó fuera, aunque no dudo de la calidad del relato y que tal vez con más espacio... |
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cita de Vixa
Y eso que lo único que cambié del relato fue el Deus ex Machina que aparecía en una segunda reflexión final.
Pues... casi que sí. A ver, es un riesgo porque el que no pille nada se quedará como si acabara de salir de ver 2001 (salvando las distancias). Lo más ortodoxo quizás sería dar alguna pista más evidente. Pero el final abierto... o terminar con algo sencillo pero sin explicar demasiado, que haga posibles las ideas del lector. Algo como un despierta (no muy eviedente) o un se hizo la luz... Habría que verlo, claro.
Pero es cierto, aún queda otro, aunque no sé si dejar el relato abierto hubiese sido más productivo. |
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La repugnancia Comentamos este texto porque creemos que no se ha puesto el foco suficientemente sobre algunos aspectos notables. Se ha dicho de este texto que tiene una parte realista y una parte fantástica. Efectivamente, el texto comienza "no dando señales de género". Si esto importa a algún lector, se trata sin duda de un lector "consumidor de género", que quizás se haya sentido muy complacido en esta edición del concurso carente de tema y dedicada al género. Ese comienzo sin señales de géenro es una de las virtudes destacables de este relato, porque crea un marco capaz de introducir lo fantástico en la mente del lector con criterios de verosimilitud muy diferentes del que asume, nada más descodificar las claves del género, una suspensión voluntaria de ciertas leyes físicas y naturales. El comienzo del texto es un motivo clásico tanto en la literatura como en la vida cotidiana: el reencuentro súbito e inesperado con una persona de tu pasado. A todos nos ha ocurrido más de una vez esa situación en nuestra vida, pero probablemente es en los sueños donde el fenómeno se produce con una regularidad y frecuencia asombrosa. El texto no dice que ese encuentro en el tren con la ex-pareja sea un sueño, pero qué duda cabe que el lector, en una recapitulación final de la historia, puede acabar pensando que lo que habia empezado leyendo en clave cotidiana y diurna, en realidad ha sido otra cosa. En cuanto al motivo truculento que tanto entusiasmo despierta entre los amantes del género, un lector más atrapado por el realismo de toda literatura, de cualquier literatura, seguramente verá una plasmación de la obsesión por aquella mujer, de la que el protagonista no ha conseguido librarse en modo alguno. Y en es punto, la reflexión que induce el relato es que la huella que deja otra persona en uno es mucho mayor cuando nos deja, cuando nos abandona en el cénit de la relación, que cuando la relación decae y va acumulando lo doloroso o lo tedioso. El relato tiene el principal defecto de no hacer coincidir el final del texto con el clímax truculento. Las últimas frases se desinflan tras estallar el globo. Sin decir que esas frase o la información que traslada al lector esté de más, habría que reordenar los elementos del relato para que el punto final pillara al lector con la boca abierta todavía. En cuanto al estilo, el autor quizás debería trabajarse un poco más la dicción de los primeros párrafos. Cada cual tiene las posibilidades, las ganas y los recursos expresivos que tiene. Nunca está de más decir lo mismo de manera más original. Cuando la narración se sostiene por el propio ímpetu de los hechos narrados, no se echa en falta una mejor dicción. Incluso podríamos decir que un exceso retórico puede apartar la atención del lector de lo narrado. Pero cuando la narración discurre por lo cotidiano, por lo no sorprendente, conviene tocar sonajeros y poner notas de color para que el lector nos siga dispensando su atención. Que el autor tiene recursos, lo demuestra. Adornar el estilo allí donde es necesario está, por tanto, a su alcance, y se le debe exigir. |
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Cómo titular. A partir del comentario de Bizarro sobre El pequeño troll. Se puede abordar el título como la sinopsis más breve jamás escrita. La intención del título, entonces, es la de funcionar como gancho. Por otro lado, el título es una etiqueta cuyo contenido rellena el propio relato. Desde ese punto de vista, el título sólo llega a ser significativo para el lector DESPUES de haber leido el relato. Y en ese caso, en lugar de sinopsis, debería condensar el "mensaje", la "moraleja" o el "clímax" del propio relato, aquello que queremos que el lector recuerde.
Son dos formas de titular. |
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Bizarro: Ya había observado la ¿errata? en tu comentario.¡Ah, qué alegoría fálica tan demostrativa! En fin, hace mucho tiempo (en realidad no tanto), tuve un maestro que tenía la extraña habilidad de convertir la prudencia en valentía; hecho totalmente extravagante, pero cierto. Solía decir que, muy al contrario de lo que la gente piensa, la mejor manera de desactivar una bomba es no cortar jamás, repito jamás, el cable rojo. |
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cita de pierremenard
Que no, que no, que el título es la mayor cagada del relato, otra cosa es que me de igual, pero rompe cualquier sorpresa, es un título destripe. Un título no tiene que destripar ni que contar nada. Si explica algo que luego no queda claro en el texto malo, si centra el foco en una parte concreta de forma engañosa o parcial cuando el relato es más también, si destripa el relato haciéndolo innecesario ni te cuento. Un buen título evitaría estas cagadas y además, una vez leído el texto, debe tener cuerpo suficiente para recordarlo, pero tras leerlo y sin incordiarlo.Cómo titular. A partir del comentario de Bizarro sobre El pequeño troll. Se puede abordar el título como la sinopsis más breve jamás escrita. La intención del título, entonces, es la de funcionar como gancho. Por otro lado, el título es una etiqueta cuyo contenido rellena el propio relato. Desde ese punto de vista, el título sólo llega a ser significativo para el lector DESPUES de haber leido el relato. Y en ese caso, en lugar de sinopsis, debería condensar el "mensaje", la "moraleja" o el "clímax" del propio relato, aquello que queremos que el lector recuerde.
Son dos formas de titular. Por ejemplo los del top 5: El cerro de los muertos: descriptivo pero lo suficientemente abierto como para no estrobar, tras la lectura sirve como recordatorio. Bien titulado. Iracundo: aséptico, indica una cualidad que luego se verá en el texto, no estorba pero como recordatorio no es perfecto. Mi pequeño troll: sí, es una cagada, con haber puesto El pequeño troll mejora, pero... La repugnancia: descriptivo pero con cierta ambigüedad que lo hace polivalente para con lo que viene después, al final se entiende más que de sobra sin que te haya condicionado, y refuerza el valor recordatorio (sí, a partir de ahora cada vez que alguien diga esa palabra recordaré un coño fagocitando un tío). Prácticamente perfecto. Visión panorámica de una tragedia: tramposo, centra el foco en una parte nimia de la acción, es más coge una frase literal del inicio del texto, aunque si veis mi comentario sobre el relato creo que se debe a una intención inicial que luego derivó en otra cosa. El efecto post-it mengua con el tiempo. Habría que buscar uno mejor viendo el relato completo.
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cita de pierremenard
Junto a la poesía, el cuento es tal vez el género más difícil y requiere de una gran maestría para que cada palabra se ajuste a lo que el autor pretende. Ello implica un esfuerzo tremendo y un gran conocimioento de los recursos que nos ofrece el lenguaje. En mi caso el esfuerzo lo aplico en cada oración. El conocimiento de los recursos, en cambio, lo pongo más en duda, porque en el momento en que crees que un cuento te ha salido más o menos bien, en el siguiente compruebas que estás siendo repetitivo y que necesitas buscar nuevas salidas, vericuetos por los que llegar a la misma meta. Este cuento, como los otros que he ido dejando en el concurso, reposan en silencio hasta otro momento en que los recupero e intento perfeccionar. El cuento y la poesía hay que limarlos, librarlos de sus impurezas hasta conseguir lo mejor que uno pueda de sí. Dos fallos garrafales, apuntados por lectores atentos (Ernie y Bizarro), ya han sido corregidos. ¿Quién dice que no se aprende nada en este concurso? No se aprende todo, evidentemente. Un escritor debe aprender por sí mismos, no puede esperar a que otros le digan lo mal o bien que lo hace. En eso alabo a Bizarro cuando te critica a tí, pierremenard, respecto a tu concepto de la obra literaria como objeto aislado. Si fuese así, ¿a qué exigir al autor que se esfuerce por hacerla mejor? Una obra sería objetivamente buena o mala, pero no mejorable. Tomo buena nota de tu comentario. El cuento volverá a pasar por mis manos, no sé cuándo, pero recibirá una mayor atención y espero que mejore. En cualquier caso, en el coño de esa mujer hay añoranza y pasión y miedo, es como un folio en blanco antes de empezar a escribir. La repugnancia Comentamos este texto porque creemos que no se ha puesto el foco suficientemente sobre algunos aspectos notables. Se ha dicho de este texto que tiene una parte realista y una parte fantástica. Efectivamente, el texto comienza "no dando señales de género". Si esto importa a algún lector, se trata sin duda de un lector "consumidor de género", que quizás se haya sentido muy complacido en esta edición del concurso carente de tema y dedicada al género. Ese comienzo sin señales de géenro es una de las virtudes destacables de este relato, porque crea un marco capaz de introducir lo fantástico en la mente del lector con criterios de verosimilitud muy diferentes del que asume, nada más descodificar las claves del género, una suspensión voluntaria de ciertas leyes físicas y naturales. El comienzo del texto es un motivo clásico tanto en la literatura como en la vida cotidiana: el reencuentro súbito e inesperado con una persona de tu pasado. A todos nos ha ocurrido más de una vez esa situación en nuestra vida, pero probablemente es en los sueños donde el fenómeno se produce con una regularidad y frecuencia asombrosa. El texto no dice que ese encuentro en el tren con la ex-pareja sea un sueño, pero qué duda cabe que el lector, en una recapitulación final de la historia, puede acabar pensando que lo que habia empezado leyendo en clave cotidiana y diurna, en realidad ha sido otra cosa. En cuanto al motivo truculento que tanto entusiasmo despierta entre los amantes del género, un lector más atrapado por el realismo de toda literatura, de cualquier literatura, seguramente verá una plasmación de la obsesión por aquella mujer, de la que el protagonista no ha conseguido librarse en modo alguno. Y en es punto, la reflexión que induce el relato es que la huella que deja otra persona en uno es mucho mayor cuando nos deja, cuando nos abandona en el cénit de la relación, que cuando la relación decae y va acumulando lo doloroso o lo tedioso. El relato tiene el principal defecto de no hacer coincidir el final del texto con el clímax truculento. Las últimas frases se desinflan tras estallar el globo. Sin decir que esas frase o la información que traslada al lector esté de más, habría que reordenar los elementos del relato para que el punto final pillara al lector con la boca abierta todavía. En cuanto al estilo, el autor quizás debería trabajarse un poco más la dicción de los primeros párrafos. Cada cual tiene las posibilidades, las ganas y los recursos expresivos que tiene. Nunca está de más decir lo mismo de manera más original. Cuando la narración se sostiene por el propio ímpetu de los hechos narrados, no se echa en falta una mejor dicción. Incluso podríamos decir que un exceso retórico puede apartar la atención del lector de lo narrado. Pero cuando la narración discurre por lo cotidiano, por lo no sorprendente, conviene tocar sonajeros y poner notas de color para que el lector nos siga dispensando su atención. Que el autor tiene recursos, lo demuestra. Adornar el estilo allí donde es necesario está, por tanto, a su alcance, y se le debe exigir. |
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Gracias por el comentario, Daniel ;D Y también a ti, Bizarro, tomo buena nota. Lamento no haber sacado mejor partido de lo que también creo que era una buena idea. Al margen de otras consideraciones, siempre supe que se iba de espacio, pero bueno... Lo único, no sé quién es Goku (aunque creo que he leído el nombre alguna vez, imagino que es un dibujo manga o así, o será porque el nombre me lleva a creerlo...), pero la cosa es que debo ser una romántica y prefiero un final más típico quizá, de mejora del malvado, qué le vamos a hacer ;DD Un malo que no se perfecciona no me parece tan interesante, pero ya digo que eso es cuestión de gustos ;D Eso sí, tu versión del videojuego me ha parecido muy buena. Si alguna vez te animas a escribir algo por el estilo, no te olvides de avisarme para que la lea, que con ganas me quedo ;DD Pues eso, gracias por el esfuerzo, que sé que lo es ;) |
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Bizarro, gracias por tus comentarios, la verdad es que presenté el relato al concurso simplemente por leer las críticas, porque ya le veía yo que tenía (o no tenía) algo que fallaba. Y gracias a los que habéis comentado también porque todos los comentarios han sido bastante constructivos. Y gracias a ti, Oniria, porque me diste un puntito (el único), qué le viste que nadie vio... |
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Gracias a los que habéis comentado mi relato, aún flipo de lo que se está desgastando Bizarro. No entro en cada comentario porque como ya he dicho anteriormente, creo que son justos. No ha sido la mejor elección de relato para este certamen. Para la próxima lo sé. Gracias Bizarro, por ese cacho comentario. |
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Bizarro: Gracias por tu comentario. Aunque no esté de acuerdo en todo con él, respeto tu punto de vista y no niego que pueda mejorarlo. De todas formas (y no lo aplico sólo a mi relato), sigo pensando que un relato que sí entienden unas personas y otras no, hay que preguntarse quién tiene la razón: ¿quienes lo entienden, junto con la intención del autor, o quienes no lo entienden? Un lío de gustos y formas de leer, supongo, independientemente de la calidad mayor o menor de éste. |
| Pues quizás lo más fácil para todos sería puntuar de 1 a 10 y hacer sólo los comentarios de quienes lo soliciten; comentar ampliamente es un gran esfuerzo de análisis, concentración y tiempo, pero también algo bueno para los demás. En fin, difícil decisión la de suprimir los comentarios de este concurso. ¿Qué opináis? |
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Yo personalmente me quedo con el sistema que puso de moda Turambar. Lo de la lista con las distintas puntuaciones y apartados. Después, el que quiera aclaraciones sobre su puntuación, que las pida. Edito: Aunque el enorme trabajo de análisis y destripamiento de relatos efectuado por Bizarro es digno de elogio, independientemente del resultado del mismo, snif, snif. Entiendo que hay que tener mucho tiempo y sobre todo gusto por la literatura y sus cosas. Gracias Bizarro. Turambar ponte a la tarea. ARR! |
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Sí que es digno de elogio el esfuerzo de Bizarro, como el de otros que también han hecho ese tipo de comentarios anteriormente. Estaría bien hacer la lista de 1 a 10 con los aciertos y fallos más destacados que cada lector encuentre en los relatos. Está visto que nadie o casi nadie de los que participamos en el concurso estamos muy decididos a cambiar nuestros escritos, por muchas críticas que tengamos, y esto es debido a que a nosotros mismos y a otras personas nos gusta el relato tal cual está, aparte de que seamos conscientes de que no vendrían mal ciertas mejoras, que se harán o no en su día. |
Tengo razón en todo.
Ahora fuera de coña, gracias por tragarte la bilis y responder algo tan civilizado. Te imagino escribiéndolo con los dientes apretados y cagandote en mis castas.
Jejejeje.