Antes de desaparecer por unos días de los foros, he querido dejar listo esto que sigue: aquí van unos breves comentarios a la novela de Bizarro "El exilio de Amún Sar".
Como hice con las sombras nocturnas de Idelosan, inicio con un breve mención de lo que me ha gustado. Me ha gustado que sea de lectura agradable, pese a que en algunos momentos y en algunos lugares las freses deben leerse dos veces. Me ha gustado que sea una historia que, tras un aparente cliché de relato del antiguo Egipto, sea en realidad mucho más. Que sea mágica y fantástica (serpiente, dragón y la gente de la piedra incluidos), que tenga diversas partes o sub-historias, y que todas tengan un determinado sentido, su sentido propio momentáneo y su sentido en la intención final. Me ha gustado que sepa llevar el personaje de Rasún desde un joven soldado con ciertos detalles interesantes en su pasado próximo hasta un casi atemporal filósofo, esponja del conocimiento y de los conocimientos, y lo haga mostrándonos algunos momentos en los que se producen cambios fundamentales en su actitud frente a la vida. Me ha gustado, en definitiva, la calidad del lenguaje en general, lo interesante de su trama y el largo alcance de sus intenciones. Y, de acuerdo con esa nostalgia habitual mía que me los hace valorar en gran manera, me ha gustado que me evocase determinados recuerdos. No he podido evitar en algún momento pensar en Gollum anhelando "su tesoro" al leer sobre Amún Sar y su búsqueda, y la imagen de un simio a punto de dar un gran salto evolutivo frente a un misterioso monolito metálico venido del espacio, tendiendo la mano hacia ese misterioso monolito, me vino a la mente cuando Rasún logró plantarse frente a ese otro metálico, de inefable y casi inabarcable naturaleza. Acabo esta parte de mi comentario: he disfrutado con la novela de Juan, alias Bizarro. Sus ecos de clasicismo amalgamados con novela fantástica, el itinerario vital de su protagonista y los sucesivos episodios que le llevan a descubrir su particular piedra filosofal, merecen que les dediquemos el tiempo que nos llevará leerla y saborearla.
Poco o nada voy a decir de negativo de "El exilio de Amún Sar". Pero quiero expresar algunas impresiones y algunos comentarios sobre cosas que o no entendí, o me pareció que podían ser mejor, o diferentes.
Entiendo que el situar el arranque en el antiguo Egipto ofrece la oportunidad de prolongar la experiencia de Rasún en un buen número de siglos adicionales. Pero la primera parte de la historia, ante las insinuaciones de lo que ocurría por las noches en la casa de Amún Sar, que podría traer al pensamiento la influencia del dios Baco, al tratar de un exilio ordenado por el mandatario máximo de una nación antigua, y al considerar la naturaleza de la casa de Rasún en el exilio, y en especial la presencia de las estatuas claramente descritas que nos hacen pensar en una nivel de riqueza expresiva escultórica que no recuerdo haber visto ni en las estatuas de Abu Simbel, ni en los colosos de Memnón, ni en la esfinge de Gizá, ni en las numerosas estatuas del museo del Cairo, todo ello hacía que al leer la primera parte de esta interesante novela se me representase otra localización. Quizás me equivoque. Es más, es muy posible que me equivoque, pero si en la primera parte del libro donde dice Tebas dijese Roma, donde dice Esna dijese, por ejemplo, Pompeya, y donde dice Faraón dijese el Emperador, y cambiando los nombres por otros más latino-romanos, la historia funcionaría igualmente, y estaría incluso mejor adaptada a ese periodo del pasado (la antigua Roma) que al del antiguo Egipto. Sin embargo, como pudisteis comprobar hace poco, no soy el más indicado para juzgar sobre esas culturas y civilizaciones. Pero puedo expresar mi opinión, y me gusta hacerlo. Y por otra parte la novela 'funciona', en su primera parte, perfectamente en Egipto.
Las excavaciones, las profundidades, el foso, los montículos, las escalas, se me hacían un poco difíciles de imaginar o entender (eso puede ser fallo mío y no de las descripciones).
Y aquí y allá, alguna frase o palabra a comentar:
p.10: "manchando, con la insinuación de su influencia la buena decencia de la ciudad." Suena bonito, pero la decencia siempre es buena. La mala sería la indecencia.
p.13: "y esta noche comeréis conmigo, si eso os agrada". El cuerpo me pide leer "esta noche cenaréis conmigo".
p.14: "de profundos vinos". De entrada choca, pero se entiende perfectamente el sentido. Y hasta me gusta ese uso del adjetivo. Si uno puede usarlo para los pensamientos o las intenciones, ¿por qué no para los vinos?
p.24: He aquí dos frases de esas que tuve que leer dos veces:
"Pasó junto a mí de algún modo que no recuerdo que, sin tocarme, me empujó dos pasos, y se alejó de mí sonriendo con desdén."
"Y yo me había pensado qué contarle y qué no, y cómo y cuándo debía hacerlo, así que no dudé ni me trabé, como normalmente cuando al hablar tenía dudas o ponía cuidado."
Y poca cosa más, salvo que en el pdf que me descargué hay un problema con la numeración de las páginas impares, a pie de página.
Enhorabuena por tu imaginativa novela, Bizarro.
Josep
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Buenas, Bizarro. No te repliqué pues estuve ausente de estos pagos bubokeros, para mayor gozo y deleite de mi persona, tomando chacolí por aquí, o buena sidra o rubia cerveza, por allá. Y no te comento el rodaballo a la parrilla del puerto de Guetaria... Entiendo que el misterio de las estatuas está por encima de su colocación en un entorno temporal u otro. A mí, sin embargo, intuyendo que en casa de Amún Sar se practicaba algo parecido a las bacanales romanas, se me representaba muchas veces el contexto temporal de la antigua Roma clásica. Las reiteraciones y las frases que se atraviesan en una primera lectura están ahí. Muchas veces contribuyen, como dices, a embellecer la narración. Yo he utilizado, en ocasiones, un lenguaje que podría decirse que peca de amaneramiento de estilo, pero en general lo he hecho a propósito, pues buscaba un efecto, una musicalidad, y no ese lenguaje neutro, claro y conciso que, por otro lado, he utilizado también muchas veces al publicar en ciencia y en medicina. Reitero mi enhorabuena, y aquí lo dejo, por hoy. Buenas noches. Josep
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