|
la verdad es que no. Se limitó a decir: "así empezaba algo que encontré por Internet". Y a continuación soltaba seis o siete párrafos de mi novela. No fue muy respetuoso por su parte pero...que cojones! alguien que no me conoce de una mierda me ha citado. Y eso mola. Encontrarlo también mola porque ¿de qué sirve sí no lo ves? |
|
Ante todo, sí que mola. Comprendo la sensación. Recuerdo la primera vez que leí párrafos enteros literales de algunos artículos míos de toxicología en el capítulo correspondiente en el manual de urgencias para residentes editado por un gran hospital de Madrid. Aunque olvidaron citarme en la bibliografía, estaba claro que me habían leído y habían extraído cosas importantes y útiles para su manual. Pensé ¿Cuál era mi intención al publicar mis artículos? No era otra que divulgar mi conocimiento, enseñar cosas útiles que podrían contribuir, incluso, a salvar vidas. Y allí estaban. Así que, misión cumplida, me dije. Otra cosa es que citar al autor o la procedencia sería, cuando menos elegante. Y que en el entorno informático de internet, en foros y listas, con un simple link puede uno remitirse al original de donde ha sacado aquellas frases. Y en ese caso pienso que puedes pensar ¿por qué no lo hizo? Pero a continuación, y coincido contigo, te dices: Vaya tontería, lo importante es que alguien me ha leído y ha considerado resaltable algo de mi novela, hasta el punto de querer compartirlo con otros en un foro. Y repito de nuevo, eso mola. Un abrazo Josep |