Aquí está el post para todos los comentarios anteriores y posteriores a las votaciones. Sed buenos y no os peleéis mucho.
Aprovecho para decir que la votación será en privado, a través de mensaje privado.
¡Saludos!
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Oye, que no me había pasado... felicidades bizarro, tenía el 5 para 24 kilos y me costó quitarlo de ahí, pero se lo tuve que dar a la marisma, aun a mi pesar, porque era relato de 6. Veo que he decidido volver a presentarme cuando la calidad de los escritores bubok ha subido unos listones. Da gusto hacerlo. Enhorabuena a todos. |
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Bienvenido, javihero. El relato de las Metáforas polares me pareció un ejercicio soviético de calado. Creía ver a uno de los personajes /alma perdida, tristones y de impacto. Uno de esos de los que Cioran, el filósofo rumano nacionalizado francés aprovechaba para crear lazos entre la tristeza de allá y la de los españoles. Lo que noté en el relato es cierta carga literaria que se me venía encima, que me costaba digerir. Hay un ejemplo importante de esto que quiero manifestarte: las metáforas; utilizas cuatro, continuas, sin respiro: tres dedicadas a la manta blanca, seminal, nutricia y una al submarino, fálica. Si lo vuelves a leer, quizás elimines alguna. Cuando se detiene en no sé qué lugar, a esperar para que le contraten, se le ofrecen tres trabajos y acepta uno, pero inmediatamente después de esa escena, que cuentas con cierta precipitación, parece que vuelves a narrar casi lo mismo o, al menos, en el mismo tono. El cruce de cartas está muy logrado, pero quizás el padre tiene que volver a aparecer antes del final, entre el viaje, para romper la monotonía del pensamiento del prota. Supongo que te sería fácil cambiar la óptica de lo que sucede en alguno de los momentos del viaje. para concedernos algo de aire durante la lectura. He visto el cuento como un esfuerzo, muy logrado, la verdad, de transmitir el alma rusa y el modo de narrar de aquellos (aunque dicen que la mujer de Tolstoi reescribía casi todo, porque la letra de Leon era ilegible) maestros. Pero si en otros relatos dotas a tus personajes de una viveza que se impone al entorno, de movimiento, si me lo permites, en este cuento el entorno se impone a los personajes (me parece) y los deja un poco a la deriva. En otras ocasiones describes con mucha firmeza, sin abusar de las palabras, de manera rápida, muy moderna; en cambio aquí las descriopciones se hacen un poco pesadas, rusas. Igual es que lo ruso no está de moda. Ahora que has vuelto, ¡miedo das! |
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Mis dudas a la hora de la votación Tanto la descripción de la Marisma como el retrato que el autor hace del Chato me parecen geniales. Un argumento bien elaborado y convincente. Un relato magnífico. ¿Le daría el 5?
Magnífico retrato del drama de los subsaharianos en La gran marea. Sólo sé decir que casi me hizo llorar. Para mí es uno de los mejores relatos del certamen, aunque también el más triste. Y aquí empezó la duda entre los dos. Al final, éste se quedó con el 4, pero pienso que merecía estar entre los dos de cabeza. |
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MALDITA SEA TU SUERTE Un relato marítimo, de impecable factura, que me aventuro a situar en algún momento del s.XVIII, aunque no me atrevo a interpretar las claves que me ayuden a ubicarlo. Narrado en segunda persona (poco habitual, porque te aproxima y te aleja al tiempo del personaje; la "segunda" es un recurso difícil de manejar, pero el autor no tiene problemas en hacerlo; la primera persona tiene más "punch"; la tercera se considera la única válida y profesional). Cuenta el secuestro de marineros por parte de militares para hacer las faenas menos cualificadas en buques de guerra. Antes de que se nos cuente cómo sucede, el autor nos aporta información desde el título de que algo va a suceder. Al narrarlo en segunda, en tiempo pasado pero con proximidad hacia el protagonista, consideramos que sobrevive a la desgracia, pero sin saber qué más le sucedió. También se nos dice que de no haber sucedido, pues no estaría trabajando como lo hace. El recorrido por los acontecimientos que se producen en unos días, -quizás en uno- da pie a la pluma a llevarnos con lujo de detalles por la ciudad, la comida, las costumbres, detallando la taberna y haciendo alarde -me encantan los alardes, la gente que tira de conocimiento, que se documenta, que sabe, que prepara su escrito- de conocimientos de la ciudad. Hay dos personajes fascinantes que seguro nos podría presentar en otro momento: el noble y la cantante de fado. Un buen relato en el que se me desencajan dos consideraciones: el final, con esa expresión de humor que atribuyo a la naturaleza gallega del protagonista, aunque rompe un poco el tono que ha mantenido ("eso sí, en perfecto estado de revista") y el inicio de los párrafos: ya, y, -,-, y, tres, tan, al, y, seguramente, ya, -, -, pues, -, y, -, no, que parece intencionado, aunque a veces perjudica al tono general de un escrito. Un relato con gran sentido del humor, no obstante, en el que el autor, como si se tratara de la abuela o del tutor del protagonista, va degranando la situación, llevando al lector a que considere que Fado es lo que le sucede a la gente y que tiene mucho que ver con la suerte y el momento. Para terminar, es un relato que de haber trabajado con un tono dramático hubiera tenido mucha más consideración. El humor está infravalorado, como género menor. ¡Pobre Aristófanes! |
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EL ARRULLO DEL MAR Un relato que nos lleva desde una situación convencional, litrona ante el mar, compartida por dos colegas de infancia /juventud, a un asesinato ritual. La historia suena bien, si se trata de recoger puntos en el concurso y de alcanzar a muchos de los lectores, amantes del misterio y lo inexplicable. Uno de los protagonistas ha descubierto las demandas del mundo para seguir siéndolo y piensa cubrirlas. Sin embargo tiene algo que impide que llegue a alcanzarnos su mensaje. A ver si podemos poner algo de luz. El autor nos descoloca con la conducta del asesino, cuando al principio afirma que a él los misterior le dan un poco igual. No es cierto. ¿Por qué lo hace? ¿Para ocultar la que se avecina? Un recurso más elaborado es crear tensión, en lugar de acumularla al final, exclusivamente (en este concurso, el relato de Oniria, por ejemplo, La gran marea, nos anticipa la desgracia de la protagonista, nos prepara; aquí no se nos prepara; en el relato de Ernie, Mariana, se nos adelanta, ya desde el título, que el mar no devuelve a sus muertos; son relatos que no cambian el tono sino que aprovechan otras técnicas para mantenernos en la tensión.) En los siguientes párrafos, vuelve a insistir en que es Isaac el fantástico; y lo hace mencionando el Triángulo de las Bermudas, finalizando esa zona del cuento con "...sentenció Hugo, siempre el más realista de los dos". La narrativa exige coherencia en la conducta del protagonista, o la caida del caballo del mismo, antes de que se produzca el cambio de personalidad, creencias o conducta. Porque el lector sólamente compara con lo que conoce, que son otros humanos; y sabe que las peores conductas han de tener un desencadenante para ser creíbles. A lo largo del relato se nos presenta al asesino como quien de ningún modo lo va a ser. Lo considero un error. es Isaac quien ha de cargarse a Hugo, por como se nos cuenta y aunqeu se fuerce la situación para que sea el segundo quien destripa al primero, nada se nos da para que parezca lógico. Es un relato,sin embargo, que sólo necesitaría de unos retoques en los primeros párrafos (-"sabes que esas cosas son tonterías" , en boca de Hugo; más adelante, "son bobadas"; esas expresiones mejor cambiarlas, hacerlas neutras, evidenciando que Hugo no quiere hablar de esas cuestiones de misterio, pero sin que las menosprecie, solo que las evite.) Un buen relato de horror, con defectillos que se corrigen fácilmente, que finaliza con un tono lovecraftiano excelente, toda esa sangre y el mar que continua igual y Cthulu en sus fondos. Me gustó mucho; eché en falta más grises desde el principio. |
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Gracias por los comentarios, Simpatíalaboral. Algún detalle: a) Lo de que la 3ª persona es la única válida y profesional: sería en tiempo de Galdós y Zola, ¿o no? b) Hablando de Aristófanes, el párrafo que empieza con Tres (y mil veces maldita) es calco de una expresión que abunda en el teatro griego, pero en la tragedia: Ay de mí tres veces desgraciado (en griego transliterado: Omoí trikakodaimon). Casualmente, andaba releyendo, por una cuestión de orden, tus 24 kilos. Un puntazo lo de entender el saco de cemento como unidad de peso.
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Hola, estrellafugaz. En el tema de la voz en la narración, casi todos los que alcanzan la gloria aseveran que es la tercera la que da un tono más profesional; sin embargo, decía r2d2 que él puntuaba más cuando usaba la primera que la tercera. Jorge Volpi, en los recientes encuentros sobre Literatura, coincidiendo con no se qué evento del español, mencionaba el hecho de que sus novelas están escritas en primera persona aunque reivindica la tercera como la verdadera voz del novelista. Quién sabe. Lo cierto es que la primera te proyecta más cmo narrador, mientras que la tercera te aleja y permite manipular incluso más al personaje. Gracias por la información sobre la expresión griega. Todo es bueno para el convento de la escritura. saludos
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Muchas gracias, simpatía y estrella, lo agradezco mucho, de verdad, que estoy empezando a escribri "en serio" y se me ve falto de rodaje, espero que sea eso...ejem. Al relato le falta trabajo, por lo que deduzco de los comentarios, estoy de acuerdo, la intención era sorprender con el asesinato y el asesino, ya que al idea...Bueno no me parecía la más original. Soy madridista, y aunque me haga gracia, no quería matar a Ibra, de verdad, jejeje y la referencia bíblica...No soy muy de biblia, ciertamente, no pretendía el paralelismo. Apunto para el próximo, más trabajo y muchas gracias de nuevo! |
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UNA ENSOÑACIÓN MARINA
El sueño premonitorio le advierte al Hombre joven de que tiene que partir. Antes de hacerlo, se encomienda al Hombre sabio. Éste le confirma que debe hacerlo. Prometedor inicio de un viaje de descubrimiento que tiene un tono épico y prometedor. Pero el lenguaje va cambiando, unas veces hacia lo próximo y otras hacia lo grandilocuente; las descripciones se me hacen escasas y el uso de expresiones como “preso de la incertidumbre”; “darle muchas vueltas” o “rocambolesco”, desubican un poco. El lector se quiere imaginar un viaje agotador, donde el héroe se eleva a las cimas y se hunde en los valles, buscando a los pájaros blancos (níveos), mientras el héroe se transforma y que al final se deje llevar por la desilusión que siempre le acompaña hacia el final; esta se puede apoyar en el hecho de la flota destruída, por ejemplo, o en el esqueleto de un leviatán, una ballena. Me desilusionó, porque al principio me pareció una lectura marina desde la fantasía y lso pueblos desconocidos de la antigüedad; pero se me quedó algo flojo. Mejoraría, indudablemente, con un breve encuentro en el camino, por ejemplo, que alguien le abra la esperanza de encontrar los pájaros donde las naves que andan por encima del agua, por ejemplo y que el desastre le recuerde otros. Por aportar una sugerencia, no solo comentarios críticos. Has escrito "Hay estaban". Como te lean eso, te crucifican. Un saludo. |
MALDITA SEA TU SUERTE
Un relato marítimo, de impecable factura, que me aventuro a situar en algún momento del s.XVIII, aunque no me atrevo a interpretar las claves que me ayuden a ubicarlo.
Narrado en segunda persona (poco habitual, porque te aproxima y te aleja al tiempo del personaje; la "segunda" es un recurso difícil de manejar, pero el autor no tiene problemas en hacerlo; la primera persona tiene más "punch"; la tercera se considera la única válida y profesional).
Cuenta el secuestro de marineros por parte de militares para hacer las faenas menos cualificadas en buques de guerra. Antes de que se nos cuente cómo sucede, el autor nos aporta información desde el título de que algo va a suceder.
Al narrarlo en segunda, en tiempo pasado pero con proximidad hacia el protagonista, consideramos que sobrevive a la desgracia, pero sin saber qué más le sucedió. También se nos dice que de no haber sucedido, pues no estaría trabajando como lo hace.
El recorrido por los acontecimientos que se producen en unos días, -quizás en uno- da pie a la pluma a llevarnos con lujo de detalles por la ciudad, la comida, las costumbres, detallando la taberna y haciendo alarde -me encantan los alardes, la gente que tira de conocimiento, que se documenta, que sabe, que prepara su escrito- de conocimientos de la ciudad. Hay dos personajes fascinantes que seguro nos podría presentar en otro momento: el noble y la cantante de fado.
Un buen relato en el que se me desencajan dos consideraciones: el final, con esa expresión de humor que atribuyo a la naturaleza gallega del protagonista, aunque rompe un poco el tono que ha mantenido ("eso sí, en perfecto estado de revista") y el inicio de los párrafos: ya, y, -,-, y, tres, tan, al, y, seguramente, ya, -, -, pues, -, y, -, no, que parece intencionado, aunque a veces perjudica al tono general de un escrito.
Un relato con gran sentido del humor, no obstante, en el que el autor, como si se tratara de la abuela o del tutor del protagonista, va degranando la situación, llevando al lector a que considere que Fado es lo que le sucede a la gente y que tiene mucho que ver con la suerte y el momento. Para terminar, es un relato que de haber trabajado con un tono dramático hubiera tenido mucha más consideración. El humor está infravalorado, como género menor. ¡Pobre Aristófanes!