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cita de bizarro
Que sí, Bizarro, claro que está bien. Tanto si te basas en notas que hayas tomado al ir leyendo los relatos como si lees dos o más del mismo autor y los comparas.
Como vuelvo a disponer de poco tiempo para hacer los comentarios, esta vez intentaré hacer un sencillo "me gustó: no me gustó: " Estoy planenado, de todos modos, comenzar a hacer comentarios poco a poco a los escritores y no a los relatos, porque comentarios a los relatos hay bastantes. Quiero decir, como culminación al trabajo del taller es mejor observar la obra en conjunto, los vicios y virtudes del escritor en sí. ¿Está bien la idea? |
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Buenas tardes. Felicidades Estrellafugaz y también al resto del podio. Mis comentarios. DINERO Y FELICIDAD. Quizás el dinero no da la felicidad, pero no hay duda de que su ausencia sí que la quita. Es un relato entrañable en el que los recuerdos cobran valor de presente y se reviven con la misma impotencia de entonces. Me llama mucho la atención en este relato la ausencia de reproches, Marcelo parece dominar el tono de la narración con su silencio conformista. El recuerdo de la madre sigue siendo un recuerdo dulce, se describe muy brevemente el momento de la marcha y, a pesar de la dureza de sus palabras, no se respira rencor. Tampoco hay rabia en las muertes del abuelo y el padre. Es un relato triste en el que se describe una felicidad cuyos pilares son el amor y la unión de los que quedan, pilares que tienen que tomar caminos separados por causas económicas haciendo desaparecer la felicidad que existía. SÁBADO DE CARNAVAL… El tema era dinero, ¿no? Una historia contada en primera persona por un protagonista que se cree genial, inteligente, divertido e ingenioso y que sin embargo, en mi opinión, no ha pasado de ser el mamarracho que aparenta con su disfraz. Eso sí, con una pistola digna de admiración. Preguntaba que si el tema era el dinero, porque si bien es cierto que en el relato aparece un botín, no parece que el dinero sea el móvil en ninguno de los aspectos de la historia, más bien parece un elemento de atrezo, un premio extra para nuestro magnífico protagonista. El relato está bien escrito, entra bien pero deja sensaciones poco agradables. EL EMPEÑO DEL ABUELO. El abuelo y sus manías. El retrato de un hombre que necesita la seguridad que da el dinero y la necesita de manera tangible. Resulta un poco triste la imagen que se nos da del protagonista: viejo, desaliñado y obsesionado frente a sus nietos alegres y despreocupados. Un relato que entretiene y que deja una semilla para la reflexión aunque creo que se habría podido sacar mucho más de la idea. CHATARRA. Un ajuste de cuentas contado al revés. Bien escrito y con el punto de tensión-suspense justo. Lo de empezar por el final tiene sentido para dar sentido a la ironía concluyente que no aporta nada a la historia pero que le da un toque, digamos simpático, al relato que nos ha tenido con el alma en vilo. Buen relato, se podría hacer una película de acción con él. POR UN PUÑADO DE EUROS. Un relato con una historia muy simple pero que deja una sensación extraña. Me llama mucho la atención el papel de Eva, por un lado es un símbolo, el de la ambición desmesurada que no conoce límites morales, pero por otro es un personaje real, su esposa, al que el protagonista culpa de su situación después de admitir que la envidia se ha apoderado de él y de no ver en el relato otra actitud en Eva más que la percepción por parte del protagonista de una insatisfacción que ella nunca ha mostrado en voz alta. Es curioso. Un relato entretenido. QUÉ OJOS MÁS BONITOS TIENES. Duro y real. Un relato que me ha gustado mucho, que se ajusta a tema, que se lee con facilidad y gusto y que deja muy buenas sensaciones a pesar de lo desafortunado del desenlace. Me ha sobrado la reflexión inicial de la muerta, no me parece necesaria y no hace ningún aporte. Por lo demás, el relato tiene un realismo digno de mención, los personajes están muy bien definidos y la situación muy bien elegida.
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LA PISCINA DEL SEÑOR VANISH. Algo ha fallado al subir el texto y ha salido mutilado. Un relato sorprendente y lleno de simbolismo. Nadar en dinero como el tío Gilito es una imagen muy sugerente y que implica muchas cosas: renuncia a la honradez, a la amistad, al amor, al sexo, a la lealtad. Todo se reduce a una compra-venta, al cobro de deudas y a conseguir más dinero. Un relato que me ha gustado leer por su originalidad, por la simpleza de las ideas que quiere transmitir y la efectividad conseguida en el acto de comunicación. Diferente y bonito. EL ÚLTIMO DÍA. Buena historia. Un nuevo Génesis en el que el dinero es una parte más de la creación y la creación es obra del hombre. Es una bonita imagen, idílica, que se rompe por la aparición de la moneda que deslumbra y tan sólo sirve para sembrar discordia y miedo. El final está bien, relaciona el dinero con el egoísmo, no se trata de un desenlace como tal, pero es un final de los que invitan a reflexionar. ECONOMÍA SUMERGIDA. El verdadero valor del dinero. Me gusta el título, por un lado alude a las actividades que eluden el pago de impuestos (el abuelo no cotiza ni declara lo que gana con su huerta) y por otro al engaño de la falsa venta. El abuelo no necesita el dinero, sin embargo sigue sembrando para regalar y vender su cosecha, el valor del dinero no es más que el reconocimiento a su trabajo bien hecho, la única forma que tiene de saber que sigue vivo y sigue siendo útil. Me gustan los personajes, su variedad y sus peculiaridades. El abuelo, por supuesto, magnífico en su vejez digna y tozuda. El hijo que “arrastra los pies” y que posiblemente no sea más que un señor normal y corriente que vive en otros tiempos y con otras prioridades distintas a las del abuelo. La hija convertida en una nueva madre de un niño al que no puede dar un azote en el culo, dura y con genio, digna hija de su padre. Fermín, ese vecino silencioso que siempre está ahí, un paso por detrás dispuesto a cambiarse de ropa para pasar la mula o a comprar unas patatas para regalarlas. Y que le acompaña en el almuerzo, un detalle que dice mucho y que describe perfectamente al personaje. Un personaje que recibió y que devuelve no como un acto de agradecimiento, sino porque es generoso. Y no hay que olvidar a la abuela, presente incluso después de muerta, de forma invisible, imperceptible, pero dominando la escena, observándolo todo con complacencia y buen humor. El relato se lee con facilidad y gusto, con una media sonrisa (contagio de la abuela, casi seguro) que deja muy buen sabor. MANOS DURAS, PALABRAS DURAS, CORAZÓN DURO… Es sin duda un buen relato, de los que llegan. Entiendo que el marido de Petra abusaba del poder que le daba el ser quien alimentaba a la familia, entiendo que Petra habita entre la cordura y el delirio, siempre satisfecha aunque insegura por no depender de nadie para su subsistencia. Es Petra quien realmente compra la moneda que ha de liberarla del fantasma que aún la atormenta. La moneda es, sin duda, el símbolo del poder que ejercía su marido y la entierra junto a él porque nunca ha necesitado de ninguno de ellos, ella es capaz de obtener su propio alimento. Por fin lo ha comprendido. El rey vagabundo es un personaje que me ha intrigado, puede que no sea nadie, simplemente un viajante generoso o puede que sea la vida que le muestra el valor de su trabajo, de su persona, un valor del que duda hasta que es capaz de enterrar la moneda. DE CUANDO ME TOCÓ LA LOTERÍA. Una reflexión simpática. El dinero no trae más que problemas pero que no falte, y cuánto más mejor. La historia tópica del nuevo rico que pierde todo valor como persona y tan solo tiene el valor de lo que posee. Una vida colmada en lo material y vacía en lo no tangible. Se lee con soltura, la disertación es muy realista y la idea del relato es buena. Me gusta. CUESTIÓN DE FE. Ay… es una historia muy buena pero está contada a modo de crónica, de comentario de vecina enterada. Me falta toda la angustia de Susana, el hundimiento de Ramón, su olor a alcohol al llegar a casa, los mocos en la nariz de los niños, el aspecto bonachón de sor Adela, los ojos avariciosos del marido, la taquicardia de Susana al descubrir el robo… |
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El último día (Estrella Fugaz) Intentaré hacer al menos un par de comentarios, aunque últimamente me cuesta mucho (supongo que son rachas). Intentaré que sean el primero y el último relato de la lista. Vamos allá. Cuanto menos se me antoja extraño (me atrevería decir fuera de lugar) que en el primer párrafo, como preludio, se atribuya al dinero (luego lo sabremos) un origen extraterrestre. Supongo que ahora me dirás que es dios el que deja caer sobre el Edén, pero yo juraría que no es más que un meteorito. Y lo encuentro fuera de lugar sobre todo en lo que se refiere a la intención moralizante del relato, porque se deduce el egoísmo humano de la simple y llana existencia del vil metal. No obstante no es un mal comienzo, aunque luego prácticamente no influya para nada en el relato. Esa piedra que cae del cielo es algo escaso que Adán procurará escamotearle a Eva. ¿Dinero? Vale, podría ser, pero no es lo importante. A partir de ese primer párrafo, todo empieza a cobrar sentido: el paraje veterotestamentario se nos presenta con tintes de normalidad abrumadora, casi aconfesionales. Los primeros humanos disfrutan de lo que la tierra les ofrece y van dando sentido a las cosas de dos formas: primero las observan, las crean conforme las aprehenden con sus sentidos (si no hay observador, las cosas no existen, su existencia es absurda). Posteriormente y creo que más importante, las nombran, las clasifican y en consecuencia las poseen. Nacimiento de la ciencia. El primer científico de la historia es el que diferenció un huevo y una castaña. En serio. Un buen detalle en el relato son los dos ratoncillos, a los que el pedrusco no les sirve absolutamente de nada, lo mordisquean, juguetean, pero la supervivencia es más importante. Me pregunto si los ratones no pelearían entre ellos si en lugar de un pedazo de metal brillante fuera un trozo de fruta. Como ocurre a los protagonistas, el ratón Eva querría ver qué es lo que escondía el ratón Adán. No obstante, el humano, gracias a la inteligencia, es capaz de preocuparse por cosas que no cubren necesidades básica (siempre que esas necesidades básicas estén cubiertas, claro). El resto de animales, si tienen comida, cobijo y pareja, se echan a dormir. Pero nosotros no. Nosotros no sabemos conformarnos. Prefiero la construcción de la historia y la ambientación, ambas creo que logradas, a la moraleja que quiere encerrar: me gusta como presentas a los moradores del Edén, me gusta como la serpiente interactúa dentro del orden del jardín como un elemento lógico más, y no como el enemigo a batir que la religión judeocristiana se encargaría de instaurar casi desde entonces. Es una patada en los cojoncelos de sanedrines y conferencias episcopales, donde más les duele. Me gusta también que no sepan si lo que dejan atrás volverá a ser nada (como si les persiguiera la noche), porque el hombre prehistórico funcionaba así (no tenía más remedio, estaba todo por descubrir)… Todas esas cosas me gustan. Sin embargo no me gusta tener las sensación de que algunos puntos del relato son mejorables, a lo mejor simplemente cambiando dos palabras o reestructurando la frase: un ejemplo, "Vuela hacia nuevos parajes en busca de otras presas" se me antoja terriblemente cursi. Digamos que necesita mejorar porque hay partes de la superficie que no se han pulido como debieran. En tu descargo diré que eso nos pasa muchas veces a muchos de nosotros, porque algunos relatos necesitan un maceración superior a los quince días. Al final, más que la enseñanza que rezuma, yo me quedo con la idea de que nombrar es poseer. Nombrar, clasificar, es el primer paso de la ciencia. No hay manzana prohibida, no hay serpiente, la fábula no es como nos la han contado. Lo que expulsa al hombre del paraíso es la ciencia, la aprehensión de la realidad circundante, el principio del conocimiento como vehículo para la supervivencia, la certeza de que no existe el paraíso que es la ignorancia. ¿Acaso pensáis que Eva, esa misma noche, no conseguirá la moneda? |
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cita de gloriapaniagua
Estrellafugaz, felicidades por el podio.
Tu relato, El último día, me pareció el más original, entre los mejores escrito. Al principio lo tenía puntuado con el 5, pero cuando aparecieron relatos que se ceñían más al tema fue descendiendo en mi top hasta quedarse en 1. Lo siento, pero tengo muy en cuenta la adecuación al tema, para eso existe, pues ahí radica la dificultad y la habilidad del autor para desarrollar el relato (mejor o peor), lo demás son ganas de salir del paso para participar y resultar más que originales. He observado, en líneas generales y en las ediciones que participo, que hay relatos casi calcados unos de otros, parecen del mismo autor, tanto en tramas, escenarios como en estilo, relatos que eluden el tema como si fuera la peste y fuerzan todo el contenido buscando una chispa final que no siempre se enciende con acierto, al menos para mi gusto. En consecuencia, he votado a relatos realistas, que no evitan el tema y lo abordan sin temor, aunque el argumento parezca, a primera vista, manido. Si El último día ha entrado en mi top ha sido sobre todo por original, por salirse de las dos o tres tendencias argumentales de esta edición.
Gracias, Gloria. Por supuesto, no tienes que justificar la puntuación; que te agradezco también, claro. No eres la única que situó mi relato fuera de tema; también R2D2 y otra persona por privado. En cambio, Ernie no le ve problemas y Pelagio decía que el relato giraba más bien alrededor de la propiedad. No voy a discutir si entraba o no en tema, está claro, sino agradeceros otra vez a todos la atención al leerme. |
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Sábado de Carnaval. Present time, present day and memories. No creo que pueda superar la autocrítica del autor: “Un batido con muchos grumos”, pero voy a dar mi opinión sobre a qué me supo ese batido. Todo la descripción de la pistola me aburre pero de pronto aparece la cabeza de Flores y ”sus parpados se sacuden levemente y lo hacen una única vez” y la imagen se relentiza y logra hacerme sentir junto a la bala en la recámara lista para estrellarme entre los ojos de Sargento Flores. Todo en una frase. No me gustan, a priori, las aclaraciones de la escena ¿genital? (eso es una broma y deberían sonar de fondo las risas grabadas de viejas aburridas), sigo, la traducción del inglés o de la tercera persona omnisciente. Más que no me gustan, me sorprenden, parece que estoy de cañas con el autor y me siento un tanto avasallada: ese cambio abrupto de meterme en el present day, sacarme para llevarme al present time y jalar mi imaginación en las memories, me sorprenden tanto, que sin querer, estoy ya con la atención enervada lista para atajar el próximo cambio, y esa, supongo, es la intención del autor, tenerme pillada de las narices y varearme por su imaginación. Lo logra. Memories: La mujer se ha pillado una rabieta de mil demonios y le ha jodido los libros que más le gustan y como si fuera poco le ha puesto una denuncia falsa sobre malos tratos después de autolesionarse. Llegan los polis a llevarse al tío. Todo el párrafo me gusta, salvo por tanto puta de aquí y puta de allá, ya que se podría haber ampliado el espectro de insultos (quizás como el verdadero “puto” es el prota, por ir de vecina en vecina -¿no es así?- tiene una fijación, que puede ser, con esa palabra). “Venga —me dice el de bigote, que de pronto me parece mucho más viejo”...ahí me doy cuenta que el autor sabe perfectamente lo que estoy imaginando, está jugando conmigo. Entonces los polis se lo llevan, hasta ahí lo sigo. Lo que no me entero bien es por qué de repente mata a su ¿amigo? El Sargento Flores, ni qué pinta el atraco. Que las divagaciones del Sargento terminen al estrellarse la bala entre los ojos, no impide que las mías sigan intentando dilucidar ¿qué está pasando? ¿qué traficantes? ¿y la denuncia?. Luego de la masacre se pilla a una erasmus que justifica las risas en inglés, pero bajan demasiado el ritmo del pulso que debería tener el prota después de tanto jaleo. Como no sea como coartada para mezclarse entre la peña con una mochila llena de MDMA y una 44 bajo el poncho, no lo entiendo. De la “puta” sólo me dice que estaba algo celosa. Fin del relato. Ahora yo me pregunto ¿no queda un poco descolgado el tema doméstico de celos y denuncias con la masacre y la droga ? Quizás si el motivo de la rabieta de la mujer tuviera algún punto común con el atraco, algunos grumos de los que se atragantan un poco en la gargnta, desaparecerían. En definitiva, que me parece que la withe widow te está sentando muy bien y que el ejercicio ha valido la pena. El relato me ha parecido muy original y logra hacerme entrar y salir como la varilla de una zambomba. Que el ruido no es muy fino, pos no, pero no creo que después del ejercicio de destreza en el arte de pasearme pueda dudar que lo que buscaba el autor era una pieza clásica. Más bien me trago los grumos con admiración, aunque el sabor del batido me deje algo apabullada. He cumplido mi palabra. Ahora quiero mi crítica, señor payo, de esas sin emoticones. |
| Joder. Alto y claro. Corregir y ampliar. Explicar localismos... sí. Ya me lo veía venir. El único objetivo del cuento era estar posteado la misma noche de Sábado grande de Carnaval, o una semana después, no me aclaro con los calendarios medio lunares medio católicos que arrastran las fechas de acá para allá. Pero era un collage de muchas cosas que me gustan. Como las armas de fuego cortas y cómo funcionan (más o menos). Que el cañón de un Colt 44 tenga esas dimensiones no es un capricho estético. Es una decisión de ingeniería, de mecánica de gases y plomo. Y hace años que no fumo White Widow, es que tengo muy buena memoria, y si no la tengo, me la invento. |
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cita de raulcamposval
Gracias sinceras a Lasacra y a Raúl por sus comentarios:
El último día (Estrella Fugaz) Intentaré hacer al menos un par de comentarios, aunque últimamente me cuesta mucho (supongo que son rachas). Intentaré que sean el primero y el último relato de la lista. Vamos allá. Cuanto menos se me antoja extraño (me atrevería decir fuera de lugar) que en el primer párrafo, como preludio, se atribuya al dinero (luego lo sabremos) un origen extraterrestre. Supongo que ahora me dirás que es dios el que deja caer sobre el Edén, pero yo juraría que no es más que un meteorito. Y lo encuentro fuera de lugar sobre todo en lo que se refiere a la intención moralizante del relato, porque se deduce el egoísmo humano de la simple y llana existencia del vil metal. No obstante no es un mal comienzo, aunque luego prácticamente no influya para nada en el relato. Esa piedra que cae del cielo es algo escaso que Adán procurará escamotearle a Eva. ¿Dinero? Vale, podría ser, pero no es lo importante. A partir de ese primer párrafo, todo empieza a cobrar sentido: el paraje veterotestamentario se nos presenta con tintes de normalidad abrumadora, casi aconfesionales. Los primeros humanos disfrutan de lo que la tierra les ofrece y van dando sentido a las cosas de dos formas: primero las observan, las crean conforme las aprehenden con sus sentidos (si no hay observador, las cosas no existen, su existencia es absurda). Posteriormente y creo que más importante, las nombran, las clasifican y en consecuencia las poseen. Nacimiento de la ciencia. El primer científico de la historia es el que diferenció un huevo y una castaña. En serio. Un buen detalle en el relato son los dos ratoncillos, a los que el pedrusco no les sirve absolutamente de nada, lo mordisquean, juguetean, pero la supervivencia es más importante. Me pregunto si los ratones no pelearían entre ellos si en lugar de un pedazo de metal brillante fuera un trozo de fruta. Como ocurre a los protagonistas, el ratón Eva querría ver qué es lo que escondía el ratón Adán. No obstante, el humano, gracias a la inteligencia, es capaz de preocuparse por cosas que no cubren necesidades básica (siempre que esas necesidades básicas estén cubiertas, claro). El resto de animales, si tienen comida, cobijo y pareja, se echan a dormir. Pero nosotros no. Nosotros no sabemos conformarnos. Prefiero la construcción de la historia y la ambientación, ambas creo que logradas, a la moraleja que quiere encerrar: me gusta como presentas a los moradores del Edén, me gusta como la serpiente interactúa dentro del orden del jardín como un elemento lógico más, y no como el enemigo a batir que la religión judeocristiana se encargaría de instaurar casi desde entonces. Es una patada en los cojoncelos de sanedrines y conferencias episcopales, donde más les duele. Me gusta también que no sepan si lo que dejan atrás volverá a ser nada (como si les persiguiera la noche), porque el hombre prehistórico funcionaba así (no tenía más remedio, estaba todo por descubrir)… Todas esas cosas me gustan. Sin embargo no me gusta tener las sensación de que algunos puntos del relato son mejorables, a lo mejor simplemente cambiando dos palabras o reestructurando la frase: un ejemplo, "Vuela hacia nuevos parajes en busca de otras presas" se me antoja terriblemente cursi. Digamos que necesita mejorar porque hay partes de la superficie que no se han pulido como debieran. En tu descargo diré que eso nos pasa muchas veces a muchos de nosotros, porque algunos relatos necesitan un maceración superior a los quince días. Al final, más que la enseñanza que rezuma, yo me quedo con la idea de que nombrar es poseer. Nombrar, clasificar, es el primer paso de la ciencia. No hay manzana prohibida, no hay serpiente, la fábula no es como nos la han contado. Lo que expulsa al hombre del paraíso es la ciencia, la aprehensión de la realidad circundante, el principio del conocimiento como vehículo para la supervivencia, la certeza de que no existe el paraíso que es la ignorancia. ¿Acaso pensáis que Eva, esa misma noche, no conseguirá la moneda? Unos detalles a lo que dice Raúl sin, por supuesto, discutir su lectura, muy curradita: 1º) Dices que hay una frase terriblemente cursi. ¿Sólo una? Es cuestión del tema: tema cursi, lenguaje cursi. Ya dije por ahí que era una relato que no entraba -o que no quiero- dentro de mi registro: no me va lo de la moralina que se desprende de lo que escribí como no me iba en aquel relato de la anterior convocatoria en que, si no recuerdo mal, alguien había de decidir el futuro de Europa. Pero no supe parir nada más. Tenía dos ideas y la otra era completamente opuesta, de herir sensibilidades a los más insensibles, pero no supe resolverla y me decidí por este texto, que generé a partir de la frase bíblica inicial. Y lo que digo de la cursilidad: mera adecuación del lenguaje al tema. Por lo mismo en un soneto petrarquista no se puede decir te vi a comé er shosho; ni un albañil dirá ojos verdes, serenos / si de un dulce mirar sois alabados... (que no me acuerdo de cómo sigue). 2º) ¿La serpiente es el enemigo a batir por la religión judeocristiana? Creo que lo sacas de la imagen de la Virgen aplastando con el pie a una serpiente. Yo diría que primero la serpiente representa el mal y luego sale en el Génesis simbolizando la tentación, el demonio... y no viceversa. Es decir, la asociación del mal a la serpiente es anterior a la religión judeocristiana y no en todas las civilizaciones. Diría que un posfreudiano, creo que K. Jung, dice algo así como que el pánico a las serpientes procede de que recuerdan al hombre etapas anteriores de la evolución en que no andaba aún erguido; y, claro, entre el hombre y la víbora hay un antepasado común. 3º) Lo que dices al final sobre nombrar tiene mucha miga: es lo de que Dios dice luz y aparece la luz. El nombre y luego la cosa, y a eso hace referencia la frase final -y el título- dEl nombre de la rosa. |
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cita de estrellafugaz
cita de raulcamposval
Gracias sinceras a Lasacra y a Raúl por sus comentarios:
El último día (Estrella Fugaz) Intentaré hacer al menos un par de comentarios, aunque últimamente me cuesta mucho (supongo que son rachas). Intentaré que sean el primero y el último relato de la lista. Vamos allá. Cuanto menos se me antoja extraño (me atrevería decir fuera de lugar) que en el primer párrafo, como preludio, se atribuya al dinero (luego lo sabremos) un origen extraterrestre. Supongo que ahora me dirás que es dios el que deja caer sobre el Edén, pero yo juraría que no es más que un meteorito. Y lo encuentro fuera de lugar sobre todo en lo que se refiere a la intención moralizante del relato, porque se deduce el egoísmo humano de la simple y llana existencia del vil metal. No obstante no es un mal comienzo, aunque luego prácticamente no influya para nada en el relato. Esa piedra que cae del cielo es algo escaso que Adán procurará escamotearle a Eva. ¿Dinero? Vale, podría ser, pero no es lo importante. A partir de ese primer párrafo, todo empieza a cobrar sentido: el paraje veterotestamentario se nos presenta con tintes de normalidad abrumadora, casi aconfesionales. Los primeros humanos disfrutan de lo que la tierra les ofrece y van dando sentido a las cosas de dos formas: primero las observan, las crean conforme las aprehenden con sus sentidos (si no hay observador, las cosas no existen, su existencia es absurda). Posteriormente y creo que más importante, las nombran, las clasifican y en consecuencia las poseen. Nacimiento de la ciencia. El primer científico de la historia es el que diferenció un huevo y una castaña. En serio. Un buen detalle en el relato son los dos ratoncillos, a los que el pedrusco no les sirve absolutamente de nada, lo mordisquean, juguetean, pero la supervivencia es más importante. Me pregunto si los ratones no pelearían entre ellos si en lugar de un pedazo de metal brillante fuera un trozo de fruta. Como ocurre a los protagonistas, el ratón Eva querría ver qué es lo que escondía el ratón Adán. No obstante, el humano, gracias a la inteligencia, es capaz de preocuparse por cosas que no cubren necesidades básica (siempre que esas necesidades básicas estén cubiertas, claro). El resto de animales, si tienen comida, cobijo y pareja, se echan a dormir. Pero nosotros no. Nosotros no sabemos conformarnos. Prefiero la construcción de la historia y la ambientación, ambas creo que logradas, a la moraleja que quiere encerrar: me gusta como presentas a los moradores del Edén, me gusta como la serpiente interactúa dentro del orden del jardín como un elemento lógico más, y no como el enemigo a batir que la religión judeocristiana se encargaría de instaurar casi desde entonces. Es una patada en los cojoncelos de sanedrines y conferencias episcopales, donde más les duele. Me gusta también que no sepan si lo que dejan atrás volverá a ser nada (como si les persiguiera la noche), porque el hombre prehistórico funcionaba así (no tenía más remedio, estaba todo por descubrir)… Todas esas cosas me gustan. Sin embargo no me gusta tener las sensación de que algunos puntos del relato son mejorables, a lo mejor simplemente cambiando dos palabras o reestructurando la frase: un ejemplo, "Vuela hacia nuevos parajes en busca de otras presas" se me antoja terriblemente cursi. Digamos que necesita mejorar porque hay partes de la superficie que no se han pulido como debieran. En tu descargo diré que eso nos pasa muchas veces a muchos de nosotros, porque algunos relatos necesitan un maceración superior a los quince días. Al final, más que la enseñanza que rezuma, yo me quedo con la idea de que nombrar es poseer. Nombrar, clasificar, es el primer paso de la ciencia. No hay manzana prohibida, no hay serpiente, la fábula no es como nos la han contado. Lo que expulsa al hombre del paraíso es la ciencia, la aprehensión de la realidad circundante, el principio del conocimiento como vehículo para la supervivencia, la certeza de que no existe el paraíso que es la ignorancia. ¿Acaso pensáis que Eva, esa misma noche, no conseguirá la moneda? Unos detalles a lo que dice Raúl sin, por supuesto, discutir su lectura, muy curradita: 1º) Dices que hay una frase terriblemente cursi. ¿Sólo una? Es cuestión del tema: tema cursi, lenguaje cursi. Ya dije por ahí que era una relato que no entraba -o que no quiero- dentro de mi registro: no me va lo de la moralina que se desprende de lo que escribí como no me iba en aquel relato de la anterior convocatoria en que, si no recuerdo mal, alguien había de decidir el futuro de Europa. Pero no supe parir nada más. Tenía dos ideas y la otra era completamente opuesta, de herir sensibilidades a los más insensibles, pero no supe resolverla y me decidí por este texto, que generé a partir de la frase bíblica inicial. Y lo que digo de la cursilidad: mera adecuación del lenguaje al tema. Por lo mismo en un soneto petrarquista no se puede decir te vi a comé er shosho; ni un albañil dirá ojos verdes, serenos / si de un dulce mirar sois alabados... (que no me acuerdo de cómo sigue). 2º) ¿La serpiente es el enemigo a batir por la religión judeocristiana? Creo que lo sacas de la imagen de la Virgen aplastando con el pie a una serpiente. Yo diría que primero la serpiente representa el mal y luego sale en el Génesis simbolizando la tentación, el demonio... y no viceversa. Es decir, la asociación del mal a la serpiente es anterior a la religión judeocristiana y no en todas las civilizaciones. Diría que un posfreudiano, creo que K. Jung, dice algo así como que el pánico a las serpientes procede de que recuerdan al hombre etapas anteriores de la evolución en que no andaba aún erguido; y, claro, entre el hombre y la víbora hay un antepasado común. 3º) Lo que dices al final sobre nombrar tiene mucha miga: es lo de que Dios dice luz y aparece la luz. El nombre y luego la cosa, y a eso hace referencia la frase final -y el título- dEl nombre de la rosa. 1) Très bien. Pero insisto en que un poco de dar cera pulir cera a toro pasado nunca bien mal. Si formaba parte del estilo no lo he notado y ahí es tal vez donde debes incidir. Recuerda a Joyce, que no tiene reparos en cambiar de registro en cada capítulo del Ulises, que se note, coño. 2) No voy a jugar al huevo y la gallina. La visión que tenemos de las serpientes como símbolo del demonio (pero qué malo, malo, malo) es absolutamente judeocristiana. El lobo, por ejemplo, pudo ser igual de pernicioso para ese hombre que andaba a cuatro patas y no se ensañaron tanto los protojudíos con el probé Colmillo Blanco. 3) Tener un nombre garantiza la existencia, por eso siempre digo que no hay mote lo suficientemente sonoro o lo suficientemente humillante, je, je… Todo el mundo sabrá que existes. Por cierto, Dios es lo único que se escapa a este razonamiento, porque dios es el que es, sin ningún otro motivo o causa. La zarza ardiendo y todo eso… Bueno, también es innumerable indiana velarde, pero ese es otro tema. Sobre mi cutre comentario, decir que estoy aprendiendo… Podrías darnos unas pinceladas para saber hacer comentarios como dios manda, santiago. (Qué pedigüeño soy!). |
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Casi había olvidado ya los relatos sobre el dinero, por eso es más de agradecer que te hayas molestado en comentar el mío Estrella ( jaja la persona que me ayuda en casa se llama asi). No puedo añadir nada más a lo que dices, sólo que desde luego ninguno de esos que nombras han inspirado nada de lo que he escrito (!más quisiera yo!) Bueno, salvo quizá que puede ser algo tópico pero hay personas que, en el campo o en la ciudad, viven medianamente felices, seguramente porque no cifran su felicidad en obtener más y todo eso que ahora resulta tan importante. Bueno, todo esto resulta moralizante como suelen decirme y nada más lejos de mi intención. Por último Estrellafugaz me dice: Marginalmente diré que en el texto hay una afirmación rara: se viene a decir que el abuelo no cobra pensión por haber trabajado toda su vida en el campo. Y eso no es así. Ya, no sé si para bien o para mal, pocos españoles emigran a Alemania, ahora se van allí a trabajar los que pueden hacerlo. Por eso creí que se entendería que mi historia sucede en otra época, aquella en que, con una maleta de cartón atada con una cuerda, muchos españoles salían en busca de sobrevivir. Algunas veces, si eras de los suertudos, los veías en las estaciones de las ciudades alemanas, durmiento en el suelo. Entonces el campo era el campo, no había pensiones y apenas nada para los que lo trabajaban. Esa era la idea. Muchas gracias de nuevo. |
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Totalmente a destiempo, lo sé. Acabo de leer (a mi manera) las tres últimas páginas de este hilo. Sobre estar en tema: Hace casi dos años decidí no incluir la adecuación al tema en la valoración, asumiendo que cualquier participante hace un intento serio y honrado de interpretación del tema. Recuerdo una discusión acerca de si un relato del pato entraba en "subsuelo". Otra sobre si mi relato La Hoz tenía que ver con el hambre. Creo que, pasados quince días, nadie va a valorar esos relatos por adecuación al tema, sino por sí mismos. Discutir si ese relato de estrellafugaz entra en el tema Dinero, me parece muy interesante, porque me interesa mucho el asunto dinero, mercancia y las relaciones que establecemos los seres humanos mediadas por el mercado: es la clave de nuestra sociedad, así como en el pasado no lo fue en absoluto. Pero hacerlo aquí, en los comentarios, hubiera sido contaminar el debate con el cuestionamiento de un resultado. Y no lo cuestiono en absoluto: el relato ganador tiene intención y emoción sobrada, y está donde merece. Pero en fin, me resultaba difícil callarme sobre este tema, y lo más prudente fue no aparecer en los comentarios. Si no hubiera sido el relato ganador, hubiera intentado provocar un debate acerca del dinero. Tiempo y ocasión habrá, seguro. |
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Totalmente a destiempo, lo sé. Acabo de leer (a mi manera) las tres últimas páginas de este hilo. Sobre estar en tema: Hace casi dos años decidí no incluir la adecuación al tema en la valoración, asumiendo que cualquier participante hace un intento serio y honrado de interpretación del tema. Recuerdo una discusión acerca de si un relato del pato entraba en "subsuelo". Otra sobre si mi relato La Hoz tenía que ver con el hambre. Creo que, pasados quince días, nadie va a valorar esos relatos por adecuación al tema, sino por sí mismos. Discutir si ese relato de estrellafugaz entra en el tema Dinero, me parece muy interesante, porque me interesa mucho el asunto dinero, mercancia y las relaciones que establecemos los seres humanos mediadas por el mercado: es la clave de nuestra sociedad, así como en el pasado no lo fue en absoluto. Pero hacerlo aquí, en los comentarios, hubiera sido contaminar el debate con el cuestionamiento de un resultado. Y no lo cuestiono en absoluto: el relato ganador tiene intención y emoción sobrada, y está donde merece. Pero en fin, me resultaba difícil callarme sobre este tema, y lo más prudente fue no aparecer en los comentarios. Si no hubiera sido el relato ganador, hubiera intentado provocar un debate acerca del dinero. Tiempo y ocasión habrá, seguro. |
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El relato de Oniria (la Petra, por dios, que no puedo acordarme de títulos tan largos) Simplemente está muy bien trabajado, palabra a palabra, para que se pueda ignorar. Lo de escribir relatos fantásticos que no son meras evasiones, sino que dan vueltas a la realidad humana, es indudablemente un acierto. La prueba del nueve quizás sería pensar como quedaría la misma historia si le cambiáramos el decorado a realista, y lo que ganamos con el contexto "fantástico". Quizás este relato podría haber funcionado mejor en un contexto que el lector reconociera como realista, pero que fuera exactamente igual de distorsionado: un mundo rural atrasado, sudamérica, áfrica... Quizás la Petra nos impactaría más, viéndola menos "fantástica", darnos cuenta de su mente enajenada. Las dudas sobre el conocimiento que tiene la Petra de la moneda y del león, salen del propio texto, ya que es el viajero el que le explica ambas cosas a la Petra. De las dos dudas, la primera me parece muy bien resuelta y es lo que hace entrar a este relato de pleno en el tema "dinero": la Petra toma la moneda por lo que vale físicamente (objeto metálico brillante con una figura esculpida), lo que es una forma muy original de estar en tema, más que sacar un maletín con dinero. La segunda, la impresión que pueda recibir uno de un animal mitológico a partir solo de un relato de sus propiedades... bueno, es un punto clave del relato. El relato se basa en eso, en el valor de la moneda y en el valor mágico de la figura esculpida. Yo no descuidaría en la versión definitiva del relato el "intensificar" los referentes mentales de la Petra sobre esta figura. |
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Sobre lo que comenta pelagio acerca del relato corto: A mi me tiene atrapado el corto, y no sé por qué. Seguramente porque es de retribución instantánea: se escribe rápido, se lee rápido. Puede que sea el género estrella para los que no tengamos otra via de difusión que internet. Pero está claro que "impone" unas reglas al que escribe. Después de dos años en el concurso, he aprendido, como casi todos los habituales de por aquí, que no caben vidas enteras, que no funciona bien "resumir y explicar", y que se lo juega todo en la conclusión, en una imagen final, en un momento. Quien más quien menos ha empezado algo para el concurso y lo ha desechado o lo ha llevado a relato largo o lo ha guardado en un cajón. La anticipación de cómo va a ser votado es un calibre literario inestimable. En cuanto a lo policial, no es que no sea realista, ahí tienes razón. Probablemente es que al género se lo comen el cine y la televisión, y cuesta. Al menos a mi me cuesta |
Como vuelvo a disponer de poco tiempo para hacer los comentarios, esta vez intentaré hacer un sencillo "me gustó: no me gustó: " Estoy planenado, de todos modos, comenzar a hacer comentarios poco a poco a los escritores y no a los relatos, porque comentarios a los relatos hay bastantes. Quiero decir, como culminación al trabajo del taller es mejor observar la obra en conjunto, los vicios y virtudes del escritor en sí.
¿Está bien la idea?