Este es el hilo para comentar. Se agradece el buen rollo. ¡Hagamos de esta edición la mejor edición de todos los tiempos! (¿de qué me suena esta frase?)
|
Como lo prometido es deuda, aquí están los comentarios a los micros presentados. La empalagosa miel Cuando acabé de leer este micro me vinieron a la cabeza dos palabras: Luisa Hurtado. Y es que esta historia de amor tiene el estilo y los ingredientes de nuestra micro-jefa: una relación sentimental complicada, unos personajes cuyas intenciones no son lo que parecen, que se engañan y casi se menosprecian. El supuesto galán se ve abrumado al ser correspondido de manera desmedida por la agobiada “partenaire” que contraataca a la empalagosa miel con arrumacos y “te quieros” consiguiendo, al final, lo que pretendía: espantar al moscón. Buena historia, las palabras justas y medidas y un final contundente y perfecto. ¿Se puede pedir más? No, así que: un cinco. El amor está en el aire Aunque tira del tópico recurrente de usar a un Cúpido juguetón (y algo gamberro) como eje central de la historia, lo hace con muy buenas maneras y con mejor resultado. Realmente, te imaginas un angelito regordete y de dorados rizos disparando flechas al aire, aparentemente, sin ton ni son. El detalle de que las dos dianas sean femeninas añade un plus de gracia al asunto y acaba de redondear un micro que usa muy bien la frase inicial y explota el lado más romántico de la imaginería colectiva. Se llevó tres puntos. Volveremos La idea es buena, evocadora, intenta transmitir nostalgia y, a ratos, lo consigue. Lo mejor: la primera parte (bien usada la frase inicial) y la última, sobre todo la última. Entre medio, el autor recorre rápidamente la vida de los personajes usando el símil de las estaciones. No es mala idea pero algunas comparaciones (“adolescencia de pus” y “verano a tope”) deslucen un poco el micro. Amores que matan Buen uso de la frase inicial y buena evolución de la historia hacia un final inesperado y trágico. Es un buen micro, bien construido, sólido y sin fisuras. ¿Qué falla? Que en este concurso se han presentado tantas historias de violencia doméstica que, aunque el tema es delicado, impactante y terrible, una más queda diluida entre el resto aunque sea buena, como es el caso. Fracaso La historia de un personaje diminuto, insignificante, que ha perdido todos los sueños que perseguía en su vida laboral, quedando ésta reducida a una especie de condena de la que intenta sacar la cabeza, aunque sea por un momento, escondiéndose en el lavabo. El micro está bien pero le falla algo: no sé si el monólogo inicial, que quizás es demasiado explícito; o la parte final, la bronca del jefe, que tiene poca chicha. La falta darle un par de vueltas, puede que cambiando el punto de vista, quizás centrándose en algo más concreto o mostrando la situación sin explicarla, o haciendo el monólogo más desgarrador (un hombre derrotado mirándose al espejo del baño donde se está escondiendo). Elsa Tirar del recurso de explicar que no se nos ocurre nada cuando no se nos ocurre nada es también bastante recurrente. El hecho de que la historia acabe en la cama de la chica que da nombre al mismo tampoco aporta demasiado, podría haber acabado perfectamente en el bar de la esquina y el micro titularse Estrella. Toda esa falta de concreción para explicar una historia verdadera hace que el micro se quede en tierra de nadie. Me gusta cuando callas Éste es uno de esos micros que, yo por lo menos, no sé bien por dónde cogerlo. Nos explica una historia sórdida, de pasiones bajas. Se atisba una relación complicada y obsesiva, de un hombre subyugado a su amante que hace lo que sea por ella. Él busca amor, ella, simplemente sexo. No acabo de ver la relación de la frase inicial con el resto, ni los versos finales. No me acaba de cuadrar y lo que explica no me da para mucho. Una muerte con clase El micro está dividido en dos partes: una reflexión en primera persona y la descripción de una imagen. Debo reconocer que no me entró a la primera... ni a la segunda. Por eso no le di votos. Pero, con nuevas lecturas, reconozco que es de lo mejor de esta edición: tiene fuerza, la descripción (con cuatro frases) de la imagen del holocausto es terrible y hermosa a la vez. La única pega que le pondría es que el nexo entre la frase inicial y la historia que se cuenta no acaba de convencerme del todo. Aún así, es suficientemente aceptable y no empaña el resultado final. Autoconfesión No me acabo de creer esta confesión de un poeta de éxito que reconoce que es un fraude incluso para su esposa. Si toda su obra es un plagio, y contando que es muy famoso, ¿nadie se ha dado cuenta? ¿Nadie ha analizado su estilo ni su obra? La idea no es mala y la redacción del micro es buena, pero no me convence. Ramillete Normalmente, en un micro valoro que se explique una buena historia de manera eficaz (dada la economía de palabras) o que se dibuje una imagen que impacte, que transmita algo. En este caso, por lo menos, lo segundo se cumple con creces. No voy a decir que es una obra de arte pero un puntito sí que se merecía, aunque sólo sea por la frescura, la originalidad y, por qué no decirlo, el valor que hay que tener para presentarlo, no por malo, sino por atrevido. Me queda claro Con éste micro pasa algo así como con “Ramillete” pero tirando por la vena surrealista y desfasada. Es visual, muy visual, y eso juega mucho en su favor. Tiene la dosis justa de humor y locura especial y singular para atrapar al lector que se deje. Desgraciadamente (para la autora), esa singularidad puede obrar en su contra, como así pasó, porque, o bien te encanta, o no te produce ningún efecto, cosa que se traduce en los pocos puntos que recibió. De mí, por lo menos, se llevó dos. Amor en las distancias cortas Relato de seducción canalla con dos partes bien diferenciadas: una primera donde se exponen los métodos de seducción del protagonista y la segunda, donde se muestran, de manera muy sutil y acertada, sus verdaderas intenciones respecto a sus conquistas. La frase final ya de por sí vale un par de puntos (al final, le di cuatro). Un muy buen micro, certero y efectivo con las palabras justas. Chapeau. Despedida Tras un inicio prometedor (“Estoy enamorado de ella y de ti”), el micro se me desinfla quedando en tierra de nadie, en una falta de concreción y de alargamiento un tanto innecesario que malgasta palabras explicando poco más que lo que se anuncia en la segunda frase. Un uso un tanto extraño de los signos de puntuación (yo cambiaría algún punto por alguna coma, y al revés) contribuyen a deslucir el texto que acaba pasando sin pena ni gloria. Las reclamaciones, mediante instancia, por triplicado y en la ventanilla correspondiente. ¡Siguiente! |
|
Varias cosas en lo que a mi respecta antes de que se complique el
trabajo: -¿micro-jefa? Torres más altas han caido y seguirán cayendo. El nivel es bueno. Ya queda poco para entregar el título o lo que sea. -confieso que me fastidia ser tan predecible, que leas algo y sepas que lo he escrito yo. Eres muy listo Ernie, muy listo. Voy a tener que vigilarle de cerca o algo. -gracias por el 5, eso sí. Te lo has currado un mogollón parece que ser MdC te ha dado el tiempo. Un placer en cualquier caso y gracias por criticar (incluso, aunque me pusieses a caldo, eso hay que saber hacerlo, de hecho creo que es lo más difícil) Luisa. |
| Bueno, Ernie, aunque el concurso esté un poco pasado, no había leído tus comentarios, en particular sobre "Me gusta cuando callas". Trato de reflejar en él un contraste entre un romanticismo sentimental y algo etéreo del chico, muy del gusto de tiempos anteriores, con un romanticismo más apegado a la sensualidad y satisfacción del cuerpo, propio de nuestros días. Nada más que era eso. Parece que no se comprendió ni apreció apenas, pues nada, ya habrá suerte la próxima vez. Un saludo |
|
Gracias Ernie por tu comentario a mi micro Amores que matan. Tenía la impresión de que esta vez había hecho un buen micro, aunque eso no se note en el medallero. Por otra parte es lo de siempre. Por muchas veces que se hable del maltrato, nunca serán suficientes y la frase invitaba a hacerlo, aunque no lo había previsto. Mucho romanticismo a veces es la coartada para hacerse perdonar cosas imperdonables. ¿Has oído alguna vez eso que dice que si tu pareja te agasaja de pronto demasiado, mira a ver si te está poniendo los cuernos? |
|
Erni, gracias por lo de que la idea y la redacción de mi micro es buena y, desde luego, por la molestia de hacer comentarios para todos, en vista de que ya nadie los hace. En cuanto a lo no creíble de mi micro no estoy de acuerdo contigo: se puede ser tan buen imitador y mentiroso (al menos durante una temporada de suerte) que aunque analicen tu obra quienes lo hacen sólo puedan (si están cegados por la personalidad del nuevo autor) apreciar similitudes o casualidades con el autor imitado, o serles indiferente en ese instante, o no se dan o no quieren darse cuenta por propio interés. También hay mucho listillo cara dura que consigue engañar durante un periodo más o menos largo a los demás, que conoce los trucos de la imitación y sabe hacer que no se note casi nada, y de esa idea o realidad nace mi protagonista; en el fondo todos sabemos que gran parte del arte se imita a sí mismo, que todos nos inspiramos en alguien y algunos imitan más de lo que deben con hábiles artimañas, ¿no crees?
|