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Estoy de acuerdo en algunas cosas, en otras no, ya sabéis ;D Evidentemente, no nos conoce ni Dios, y hay montañas de oferta de obras de desconocidos: si no haces algo para que abrirte paso, lo normal es que no seas el elegido ni para ser leído, con lo que ni hablemos de comprar. Pero, también pienso, un escritor debe valorar su propia obra de una forma que quede muy clara al lector (dinero, sí, valor económico, no sólo decir que está seguro uno mismo de que es la mejor novela del mundo, porque es lo que espera que digas) y, además, no perjudicar su posible mercado futuro. Así que, ¿por qué no considerar algo intermedio? Yo nunca he puesto mis ebooks gratis, nunca, pero siempre he ofrecido un ebook parcial de mis obras. Suelen ser 3 capítulos, nunca menos de 100 páginas, que ya me parece una cantidad de texto suficiente para que uno se haga una idea de la obra completa. Actúo con los demás, como quiero que actúen conmigo, como consumidora. Hoy en día, creo que no hay que comprar nada sin que puedas comprobar bien el producto, y más en estas cosas que no hay devolución posible. Gracias a ello, sí, he vendido luego los ebooks completos. No muchos, obviamente, soy una desconocida que, además, apenas se promociona. Pero los he vendido. Me queda por tanto la conclusión de que las descargas fueron efectivamente leídas y la obra interesó de verdad. Lo suficiente como para pagar por seguir leyendo la novela completa, como debe ocurrir con el fruto de cualquier trabajo/esfuerzo de un escritor. Que, como bien sabéis, se suda mucho hasta que tienes la obra terminada. Quiero recalcar, obviamente, que me refiero siempre a compras de desconocidos. Respecto a promoción o coñazo, la línea entre una y otro es muy fina y pienso que no depende de cómo lo llame uno, sino cómo lo perciba el destinatario final. Jazztel llama promoción a su actividad de darme la tabarra diariamente, yo lo llamo coñazo: el resultado, lamentablemente para Jazztel es que jamás me haré de esa compañía si antes puedo pegarme un tiro ;DDD Pero, vamos, los aquí presentes, los habituales de este foro, creo que tenemos muy clara la línea y no se traspasa, nunca. Lo que yo percibo es que Pelagio se promociona lo justo, pisando fuerte, claro que sí, como debe ser, que en esta vida o te comes el mundo o el mundo se te come a ti; y Bizarro, se promociona poco. Pero como yo soy de las de su quinta, qué le voy a decir. ;DDD Deberíamos movernos más. Pero... cuesta ;D |
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Pues yo si pongo los ebook gratis. Los pongo y los pienso poner en el futuro. Ya sea aquí o en otro sitio, tanto me da. Todas estas cuestiones que se están dirimiendo aquí, en realidad tienen una doble óptica, distinto cristal según quien lo mira. Como siempre que aquí salen temas parecidos, claro está. Mi óptica particular es la de un escritor aficionado, que no piensa ni quiere vivir de escribir. Para mi no es un oficio, aún reconociendo a todo aquel que pretenda vivir de lo que escribe. Recordando las palabras de un amigo mío escritor... "cuando empiezas a pensar en publicar y en beneficios, la literatura se acaba" Yo pienso igual que él. Por otro lado está la óptica de aquellos que sueñan con vivir algún día de lo que escriben. Para ellos es lógico que la postura sea la de que su trabajo vale dinero. Yo entiendo esa lógica...no la comparto desde mi óptica de la literatura porque yo escribo para compartir. Lo cual no quiere decir que quien quiera pagar por el libro físico lo haga, más que nada porque imprimir cuesta dinero. Luego está lo de los límites de la publicidad... Cuando llegué a Bubok me di cuenta de que no estaba demasiado bien visto lo de hablar de la obra de uno. En la intimidad pensaba que se trataba de una postura tiquismiquis, y lo sigo pensando... aunque respeto los límites consuetudinarios que se dan en Bubok. Evidentemente donde hay un hilo promocional no está bien copar los máximos. Por eso opté por facebook y cree espacios propios en él. Por eso cree el grupo de Escritores Independientes donde, bien está decirlo, los límites se respetan y sin necesidad de llamar la atención a nadie. Hay multiutd de herramientas para dar a conocer la obra de uno en la red, no usarlas es una estupidez, a mi modo de ver. O simplemente, como dice la reina onírica, que cuesta. Pero vamos, que colocar un link aquí y otro allá de vez en cuando no cuesta tanto y puede hacer mucho por mucha gente. No sólo por uno mismo. |
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Por supuesto. Me limitaba a apuntar un término intermedio, que es el que sigo yo. Obviamente, ambas posturas (querer vivir de ello o tomárselo como una afición) son igualmente válidas y dependerán de lo que busque cada cual. ;D ¿Que cuando se publica profesionalmente se acaba la literatura? Pues... ahí ya no lo sé, pero no lo creo. Tampoco creo que sea cuando empieza, como dicen otros. Para ser por completo respetuosa con ambas posturas (profesión/afición), yo lo dejaría en que, la cosa, es escribir, te paguen por ello o no ;D Y ya lo dejo estar porque este debate surge cada cierto tiempo, sí. Y, total, qué más da si uno pone precio y otro no. Cada cual haga como guste y consiga lo que pueda, suerte para todos ;DD |
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Y aquella tarde primaveral, bajo el sol radiante, verdeaba muy lentamente toda la loma mientras yacíamos desnudos sobre el dosel herbario, y ella era feliz y yo también, mirándonos, amándonos; todo era perfecto. Pero… ¡joder!, ¿podía pensarlo así: perfecto? Si tan sólo apartar la vista de ella veía hormigas devorando en vivo a un saltamontes, sus patitas una a una en formación hacia el hormiguero. Y el águila se precipitaba hacia el ratoncillo con ojos sedientos. Y una mantis devoraba a su pareja empezando por la cabeza, tras haber copulado. Y… Sí, todo era un inmenso caos retorcido, maloliente a nuestro alrededor, pero ella era feliz y yo también. Dios era bueno, nos amaba a ambos; por ello llegué a pensar que despreciaba a todas las demás criaturas que había creado. Nos habría puesto allí como máximos emperadores del reino animal, y por eso mismo creé un dogma religioso y creí fervientemente en él hasta hace tres meses, cuando el oso me arrancó un brazo antes de devorar a mi querida Elena. Y ahora... ¡ay!, ahora únicamente me la casco, más solo que el destructor y con la izquierda, que por cierto, parece, a causa de su torpeza, que no sea mía cuando me lo hace; no todo es malo. Y sin embargo... ¡hay que joderse, qué cruel es el mundo! ¡¿Cómo mirarlo, entonces?! ¿Acaso sin sopesar la riqueza de todo lo demás, ignorando? Quizá, así, volvería a mí aquella felicidad, y lo ulterior sería ensueño otra vez, y las flores tornarían a brillar bajo el rocío, en mi mente, en mi curiosa perspectiva condicionante de mi realidad. (Yo qué sé. Por decir algo, a ver si hay más gente que quiera pronunciarse al respecto.) |
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Pues yo estoy muy de acuerdo en todo lo anotado por Oniria. Y, sobre todo, en un aspecto: la literatura es o no es, independientemente de que se cobre, se regale o se publique por fascículos cual folletín romanticón al uso. La literatura brota de todos y cada uno de nosotros, con mayor o menor calidad, pero no dejará nunca de brotar el día que alguno (que estoy convencido que lo habrá) reciba pingües beneficios por una de sus obras. ¿Acaso no nos consideramos escritores? |