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Como bien sabrá usted hay un refrán que dice: "Quien algo quiere, algo le cuesta". Esto es algo que las personas que creamos contenido por Internet, ya sea libros, artículos o cualquier cosa que se nos ocurra, sabemos perfectamente. Además de dar rienda suelta a nuestra imaginación escribir es también un gasto importante de energías y de tiempo. Tiempo robado a nuestros familiares, pareja, amistades y a nosotros mismos. No obstante, y ante la abundancia de contenidos y el fácil acceso a ellos a través de Internet, ello parece que no va por las personas que leen (o dicen leer) a determinado autor. Se tiene la convicción que todo en Internet es gratis, que es de todos y que el que menos puede protestar es precisamente la persona quien ha creado el contenido. Bien… Dicho esto comentarle apreciado Carlos que soy una persona a la que le cuesta muchísimo poner un precio justo al trabajo que realiza, y ello no solamente me ha afectado en mi trabajo en Internet sino en otros aspectos de mi vida. Esto lo sabe muy bien mi particular "asesora fiscal" a quien he ido haciendo caso libro tras libro que he publicado. Su forma de ver las cosas ha cambiado mi prisma aunque ante su desesperación continúo infravalorándome. Mi "habilidad" está en la escritura de libros sobre la historia de jugueteras, un tema minoritario auque apasionante y cuyo "cliente" es el aficionado y/o coleccionista, quien en determinados casos es capaz de pagar burradas por un trozo de plástico que a muchos les haría reír. Pero con el tiempo he descubierto una cosa que a muchos que defienden la gratuidad de los libros (en particular e-books) les sorprenderá y posiblemente no entenderán. Me es igual lo que piensen. Y esto es que mi trabajo ha mejorado muchísimo, pues al escribir cualquier libro siempre tengo en la mente que para comprar alguno de mis anteriores trabajos alguien ha pagado X euros por él, que ha considerado que lo que yo comento tiene el valor suficiente como para pagarlo y que ese libro ahora se encuentra precisamente al lado de su figura favorita o la miniatura que buscaba desde que era pequeño. Pero lo mejor de todo es que un gran porcentaje de personas me han escrito para relatarme sus impresiones sobre el libro o las emociones que le ha suscitado, algo de lo cual tomo nota de cara a próximos libros. En la web donde recibo miles de visitas al mes (y no exagero), durante ese periodo solo hay uno o con suerte dos comentarios interesantes de personas que ignoraban lo que hacia y se sintieron la necesidad de comentar algo. Todo lo demás, y perdón para quien habitualmente actúe así, es totalmente prescindible. Sinceramente no creo que por 1 ó 2 Euros que ponga a su trabajo (un precio del todo bajo) vaya usted a perder lectores/as. Si que indudablemente perderá "paja" (y de nuevo perdón a quien se considere paja) pero ganará en objetividad y algunos euros para ir a hacer un café de vez en cuando. ¡Que bien se lo merece, caramba! -------------------------- Clicks de Playmbobil: Historia y evolución |
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Xavier, no me extraña que tengas demanda de tus obras precisamente por ser especializadas. Imagino que aparecerán en google cuando buscas sobre tu tema juguetero. En mi caso, sentía un hastío y una falta de compensación creciente, pero la puntilla me la dio un amigo lejano. Me llamó y, entre otras cosas, me dijo que había leído mi último libro de cuentos. "Porque es tuyo" me dijo, "si no, no lo habría leído". Me irritó sobremanera que pareciera hacerme un favor cuando entiendo que, al poner mis libros gratuitos, soy yo quien estaba haciendo un favor a los lectores: el de mi tiempo, mi esfuerzo y mi ilusión. Me dije que yo mismo favorecía esa alteración de la perspectiva por la gratuidad. De manera que ahora veré que nadie compra nada y me desanimaré de escribir, pero estaba harto de la situación creada. Todo el mundo me anima "en esta nueva fase", como si fuera un propósito mío, cuando en realidad es la constancia de un hartazgo y un desánimo crecientes. He escrito muchas cosas pero no he conseguido lo que soñé hace doce años, 70 libros atrás.
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Toda la razón contigo, Carlos. Yo vine a esta comunidad realmente lanzado, entusiasmado. Publiqué algunas pequeñas novelas juveniles, todas gratuitas, pero no he tenido éxito. Es una pena, pero no voy a dejar que eso me desmotive. Aunque la gente no me lea, seguiré escribiendo, aunque únicamente sea por placer. Yo, por mi parte, voy a empezar esta tarde una de tus novelas, que tienen todas una gran pinta. Un saludo, Damon.
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| Gracias, Dammon. Entiendo que eres joven, con ganas e ilusión de seguir escribiendo. Tú no tienes mi disculpa, con 58 tacos y decenas de libros en mi haber, aún te queda mucho por luchar, conseguir y disfrutar. Porque algunas cosas no se me cumplieron pero estoy orgulloso de lo que hice. En vez de aborregarme y resignarme, he luchado más de diez años por tener el éxito que deseaba. Si no vino es que no supe o directamente que mi obra tiene un interés menor del que yo suponía, esa posibilidad es algo que hay que aceptarlo sin más y seguir adelante. Un saludo y buena suerte en tu empeño |
| La vida no da nunca nada, Clara, no hay justicia ni merecimientos. Hay oportunidades, si puedes las aprovechas y si no, es que no sirve de mucho que lo hayas intentado. Pero al menos eso, lo has intentado. A mí no me deprime ni Rajoy, no te preocupes. Pero cuando uno termina un camino hay que saber que se ha terminado. También me puedo morir y eso, a lo mejor, revalorizaba lo que he escrito, pero prefiero dejar pasar unos añitos (humor negro, claro). Gracias. |
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Carlos, a veces no es cuestión tan sólo de genio o estilo. Hoy en día juegan un papel decisivo en la difusión de nuestras obras herramientas como redes sociales (facebook, etc) y blogs. Nosotros, que no tenemos los recursos de una editorial para empapelar las calles, tenemos a mano esa opción para difundir lo que escribimos. Tal vez sea momento de repensar esa estrategia. |
| Hola, Roberto. Gracias por tu sugerencia. En facebook anuncio desde hace tiempo mis obras, también en un grupo literario que hay allí. Por supuesto que hay que intentar otras formas de divulgación para estos tiempos pero yo no escribo best seller precisamente, ni pongo misterio ni asesinatos ni vampiros en la vida de nadie. Un saludo |