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La Aldea) Cabezuela del Valle Unos soportales con puntales de madera apoyados sobre una piedra de granito, cobijan la puerta , una hoja entera y la otra partida, robusta, fuerte, de madera de castaño , durante el día y todo el año el portalón de arriba siempre abierto, siempre intentaba llegar a casa antes que ella, pero los momentos de infancia y adolescencia te envuelven y te enrolan en su mundo de fantasía y diversión , la noche llegaba y ella siempre te estaba esperando en la puerta; todo un reto diario, cerrar el portón de abajo , echar el cerrojo y cerrar el de arriba era todo, demasiado tiempo para estar a su merced, atravesar el mundo oscuro no era fácil, dos tramos de intensa carreara gateando hasta mi guarida, siempre gane…… nunca logró atraparme. A la mañana siguiente, al salir al colegio la puerta me sonreía burlona. |