Nació un 20 de mayo. De signo zodiacal Tauro. Vivió su infancia en Carbó, Sonora, un poblado mexicano con terminal ferroviaria, ya que su padre era conductor de trenes.
A la temprana edad de ocho años por poco pierde el año lectivo debido a una fractura que sufrió en su cadera, tras caer desde lo alto de un pino plantado en el patio de su domicilio, luego de que sus hermanos mayores le instaran a hacerlo. Los tres largos meses que duró hospitalizado fueron el pretexto idóneo para iniciarse en lecturas diversas que iban desde historietas como Condorito, Archi, El Libro Vaquero o La Familia Burrón hasta los cuentos en versión infantil de Las mil y una noches y los poemas de Rabindranath Tagore. La supuesta maldad de quienes confabularan en su contra solo le trajo beneficios y asímismo esa circunstancia se repetiría a lo largo de su vida como un molesto leitmotiv y ante tan adversas eventualidades él, filosóficamente, diría una y otra vez: "qué nueva la charra". En fin, la historia de su vida.
Al término de su educación primaria, sus padres decidieron mudarse a Hermosillo (la capital de Sonora) en pos de matricularlo, a él pero principalmente a sus hermanos, en colegios cosmopolitas donde enseñaran con mejores recursos didácticos. Pero los maestros de nivel secundaria concluyeron que el estudio no era lo suyo (una vez más el aciago deja vu) sino el trabajo en una fábrica, nada más lejano de la realidad. De aquella vivencia concluyó que los obreros comienzan a ser seleccionados en las escuelas primarias y secundarias y que los académicos solo cumplen con su función de reclutamiento temprano de personal, amén de su supuesta inclinación a la enseñanza didáctica, mucho tiempo antes que los de Recursos Humanos de las maquiladoras. Pese al retrógrada vaticinio de los "profesores", casualmente estudió hasta la universidad. Un tema recurrente en su obra es la urbe y el posterior desencanto que ésta generara en él. A principios del año 2025 terminó de escribir su primera novela titulada EL MIRALEJOS, siendo un autodidacta de las letras y por lo mismo muy odiado por la Academia de Humanidades local, la que siente que quienes no estudian en forma en un Alma Máter es indigno e impuro y quienes mueven cielo, mar y tierra para impedir que uno que no es de los "suyos" publique su obra.