A Treinta Mil Millas
Styven Mogrovejo nació en Colombia, donde el mar y el monte se encuentran en la memoria de los pueblos. Desde niño, creció escuchando historias de aparecidos, de barcos perdidos y de mujeres que esperaban en la orilla, relatos que su abuela le contaba al caer la tarde y que más tarde se convertirían en el germen de su primera novela.
A los catorce años, mientras otros jóvenes exploraban el mundo digital, Styven descubrió que las palabras tenían un peso que no podía ignorar. Escribía en cuadernos, en hojas sueltas, en cualquier papel que encontrara a su paso. No escribía para ser leído, sino para no olvidar lo que sentía. Para él, la escritura no era un oficio, sino una forma de habitar el mundo.
Su primera novela, A Treinta Mil Millas, es un homenaje a la tradición oral de su tierra, al realismo mágico que corre por las venas de América Latina y a la certeza de que el amor, cuando es verdadero, no se mide en distancia. La obra ha sido descrita como un viaje al corazón de la espera, una historia que duele y que se queda, y que recupera la voz de los pueblos que el mar ha borrado de los mapas.
Styven escribe con la misma paciencia con que se mira el horizonte. No le interesa la rapidez ni la inmediatez. Le interesa la profundidad, el silencio, la palabra justa. Cree que la literatura es el único lugar donde el tiempo se detiene y donde los muertos pueden volver a hablar.
Actualmente, vive en Colombia, donde sigue escribiendo y escuchando las historias que el viento trae desde el mar.