Esta web, cuyo responsable es Bubok Publishing, s.l., utiliza cookies (pequeños archivos de información que se guardan en su navegador), tanto propias como de terceros, para el funcionamiento de la web (necesarias), analíticas (análisis anónimo de su navegación en el sitio web) y de redes sociales (para que pueda interactuar con ellas). Puede consultar nuestra política de cookies. Puede aceptar las cookies, rechazarlas, configurarlas o ver más información pulsando en el botón correspondiente.
AceptarRechazarConfiguración y más información

Foro para escritores de Bubok

Para participar en los foros de Bubok es imprescindible aceptar y seguir unas normas de conducta básicas. Puedes consultar estas normas aquí
X
1 2 3 4 5
elcubo
Mensajes: 1.617
Fecha de ingreso: 15 de Agosto de 2010

2ª EDICIÓN DEL TALLER DE RELATOS - Tema TEMOR - COMENTARIOS

14 de Abril de 2014 a las 16:36
Aquí para comentad sobre el tema lo que os plazca.
jpiqueras
Mensajes: 2.804
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 11:44

Enhorabuena, Sacra. Y hago extensivas mis felicitaciones a todos, incluido el MdC. Esta edición del taller no ha sido tal vez excesivamente brillante, pero ha demostrado que unos cuantos estamos aquí dispuestos a pasarlo bien, aprender, participar y, seguro, comentar. Gracias por vuestra benevolencia con mi escrito. Reconozco que no es un relato. David sabe que no quise dejar de participar y que el otro día escribí en unos minutos eso que envié, en un receso entre la preparación de una clase y una reunión para un asunto, aquí en el área de praxis del Colegio de Médicos. Creo que el espíritu participativo y el deseo de seguir adelante con nuestro taller lo tenemos todos. Y como no se trata ya tanto de un concurso sino de un encuentro de escribidores, no faltarán los relatos, aunque sean trabajos experimentales o versiones no excesivamente elaboradas. Dicho esto miraré de apuntar algunas cosas sobre los relatos presentados.

1: Sobre el temor de Dios: No me acaba de gustar el uso que del lenguaje. Ya en el primer párrafo, aparte de que en su conjunto creo que debería estar redactado de otro modo, se produce una incongruencia entre el momento en que trata a sus oyentes de “vosotros” y aquel otro en que, a continuación, los trata de ustedes. Creo que Don Ignacio probablemente diría algo así:
“—A aquellos de ustedes que busquen el conocimiento, les espero de nuevo aquí la próxima semana, el martes a las diez. Este será nuestro tema a discutir. Solo les ruego que de estar interesados en participar en la discusión, se preparen, pues dentro de la Teología este que vamos a tratar es uno de los puntos fundamentales del verdadero conocimiento.
Después, cuando el alumno se dirige al profesor, ni lo que dice uno ni lo que responde el otro me parece propio de la natural conversación que se daría en esas circunstancias.
Creo que Alberto, o bien desea hacer una pregunta o desea formular varias. Su frase sería, pues, una de estas dos:
—Perdone don Ignacio, pero necesitaba hacerle una pregunta.
—Perdone don Ignacio, pero necesitaba hacerle unas preguntas.
La respuesta de don Ignacio es, así mismo, extraña:
—¿Por qué no durante la clase?
Yo creo que, en lugar suyo diría algo como:
—¿Por qué no me la(s) hizo durante la clase? (según se trate de una o varias)
Y la respuesta de Alberto no respeta los tiempos verbales. No es lógico que diga:
—Porque me surge al ver escrito en el encerado el próximo tema a tratar.
Debería decir:
—Porque me ha surgido al ver escrito en el encerado el próximo tema a tratar.
Para no alargarme, otra frase sin concordancia en la forma verbal:
—Gracias, señor. Bien; solo quisiera saber si el tema tratará exclusivamente del temor de Dios como único camino para el conocimiento, o conlleva la segunda versión del “temor a Dios”. Es porque si piensa usted cubrir ambas versiones, entonces no asistiré a su clase, no me interesa, ya que al considerarme  agnóstico no puedo temer a aquello que para mí no existe.
“tratará” es futuro, “conlleva” es presente . Yo habría escrito: “o abordará también la segunda versión del “temor a Dios””
Finalmente, no veo la relación entre los poderes mentales del alumno y el tema del taller.
Por todo ello no puedo darle un aprobado. Sin embargo, está lo bastante bien, tiene la suficiente erudición y, finalmente, juega con gracia con temas como la existencia de Dios, por lo que sin aprobarlo del todo, le puntúo con 4.5
Más tarde si puedo seguiré con mis notas.

jpiqueras
Mensajes: 2.804
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:16

2: Duelo de honor y miedo. Uno de los dos relatos que me parecieron merecedores del aprobado alto. Creo que le sobran cosas aquí y allá, que, de haberlas meditado un poco más se habrían escrito de otro modo o se habrían, incluso, suprimido. Y vamos a ver. En "A buen juez mejor testigo" lo que hubo, ante el Cristo de la vega, fue un juramento de fidelidad y de desposarse en el futuro. Es cierto que cuando dos se casan, ellos mismos son los ministros del sacramento, y el sacerdote es sólo un testigo. Pero resultaba más lógico lo de Zorrilla que no ese "nos desposamos ante Dios teniendo como únicos testigos a Jesucristo Nuestro Señor y a su Inmaculada Madre". De hecho, al principio del párrafo, en la línea de "A buen juez...", don Álvaro afirma: "—Lo cierto, Don Pedro, es que vuestra “dulce e inocente” hermana me juró lealtad y amor eternos hace ya más de dos años." Lo mismo que en la obra de Zorrilla, donde�el capitán Don Diego, ante el Cristo que está en la Vega, juró a Inés por su mujer desposarla.

Y�vamos con�un par�de cosas que creo deberían cambiarse:

Me desconcierta esta frase.

������������ —Vengo a hablar con mi amigo, mi hermano, el hijo que hubiera querido tener, el padre protector que siempre miró por mi bien… en definitiva, vengo a hablar con vos.

¿Cuál es la edad de Don Pedro? Don Álvaro ve en él a un mismo tiempo a un hermano, a un hijo, a un padre… vamos, no cuadra. Si son de edades próximas puede ver en él a un hermano (mayor o menor, según se tercie). Si le lleva muchos años podría ver en él a su hijo, pero no me encaja eso con la situación, pues don Álvaro tiene, creo 35 años. Y para ver en don Pedro a un padre, este tendría que tener una edad no apropiada con la circunstancia de que es el hermano mayor de la prometida (¿esposa?) de don Álvaro.

Sobra una hache en la frase: —Ha mostraros la verdad.

Y por favor, habrá otra expresión mejor para esta frase: "y que nos unirá, como siameses, en el Juicio Final ante Dios.". O dejamos "que nos unirá" sin más, o buscamos alguna alternativa a ese "siameses" que veo totalmente fuera del lenguaje y el contexto del relato.

Por otro lado, me parece un acierto que la pérfida, la traidora, como en "La venganza de don Mendo", sea ella. Y me gusta el nombre elegido para la víctima de "ella" y del destino: "Don Álvaro", con ecos del Duque de Rivas.�

lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:27
Gracias Escaleno, Zara y Piqueras por vuestros comentarios (¿de verdad está esa "h" ahí? Madre mía... pa'matarme. Ahora mismo la quito).
Y aquí están mis comentarios:


lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:28

SOBRE EL TEMOR DE DIOS. Un relato que pretende hacer pensar al lector sobre la existencia de Dios y que, en cierto modo, toma partido.

El relato está escrito con mucha corrección. El único fallo que he visto ha sido éste: “conocían de su fama”--> sabían de su fama o conocían su fama, pero “conocer de”, definitivamente, no.

Otra incorrección es la de convertir en sinónimos los términos “agnóstico” y “ateo”. El que no cree en Dios es ateo, el agnóstico no cree ni deja de creer en Dios, simplemente acepta que no puede determinar su existencia o su no existencia.

Algo que me ha chocado es la pregunta inicial del alumno; no acudirá a clase si se habla del “temor a Dios” porque no puede temer a algo en lo que no cree, pero sí está dispuesto a discutir si a través del “temor de Dios” se puede alcanzar la sabiduría. Creo que esa pregunta inicial sobra, que carga de incongruencia al protagonista haciendo que la simpatía del lector hacia él se disipe en buena medida. Me creo que un ateo esté dispuesto a estudiar y a discutir sobre teología, me parece hasta muy lógico, pero no me entra que seleccione matices para hacer valer su creencia sobre la no existencia de Dios.

Fuera de esto, el relato es interesante, la discusión es fluida y está muy bien llevada, aunque creo que un teólogo no se quedaría sin argumentos en tan poco espacio de tiempo; siempre tienen un as en la manga para demostrar de forma válida (al menos para los creyentes) la existencia incuestionable de Dios. El relato pierde fuerza en la parte final, como ya he dicho, el hecho de que el profesor se quede sin recursos y sólo le quede como “arma” retar al alumno a hacer “algo divino” hace que pierda credibilidad y, que el alumno tenga esa clase de poderes… despierta dudas en el lector ¿puede ser incrédulo alguien con poderes? Supongo que sí, pero resulta más creíble que precisamente esa posesión le convierta en más susceptible de creer en algo.

Por otra parte, el desenlace tiene un tono de broma que choca con el contenido del grueso del relato, ya que durante la lectura nos hemos convertido en “pensadores inquietos” intentando discernir la existencia de Dios y de repente nos encontramos ante una especie de gamberrada que hace que se pierda toda la solemnidad que habíamos imbuido.

Resumiendo: escritura bastante correcta, tema interesante, final desinflado. (7)

lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:30

MI FAMILIA DICE QUE SOY HIPOCONDRÍACA.  A este relato le falta secuencia cronológica, ¿cómo de niña era cuando su padre enfermó por primera vez?, ¿cuánto tiempo estuvo enfermo después de la crisis que sufrió cuando ella tenía quince años?, ¿qué edad tenía ella cuando su padre murió? Aunque no parezcan datos demasiado importantes (que posiblemente no lo sean), el relato comienza con una referencia temporal que hace necesaria esa cronología (“Yo no me di cuenta hasta que fui mayor y para entonces ya estaba tocada y hundida como…”); más adelante hay otra referencia que pide el refuerzo de esa información (“Me hice mayor, la vida siempre continúa y los años hacen que todo se serene.”) Son estas referencias al paso del tiempo las que hacen necesario para lector saber cuánto tiempo ha pasado.

En este párrafo hay una gran contradicción: “La mejor época para mí fue cuando nació mi hijo. No tenía tiempo para preocuparme por mí, ya no me dolía nada y era muy feliz. Pero entonces mis miedos los puse en él. Sufría porque podría pasarle algo, se enfermaría o se caería o podían raptarlo Y toda mi alegría volvió a transformarse en aquella angustia que había vivido conmigo siempre. Hablaba continuamente de enfermedades, de dolores y de miedos hasta que llegó un momento en que dejé de ser la mujer agradable que siempre había sido, o eso creía yo, y los amigos empezaron a espaciar sus llamadas. Yo era un problema, les hacía sufrir sin darme cuenta, les causaba preocupaciones y no hacía nada por remediarlo.” ¿Realmente se describe una buena época?, ¿realmente era muy feliz? Yo diría que no, que más bien se describe una situación casi insostenible, que casi sería mejor decir “La peor época fue cuando nació mi hijo, no tenía tiempo para mí y aunque no me dolía nada era muy desgraciada ya que todos mis miedos los puse en él. Sufría…”.

“Mi hijo creció en medio del cuidado excesivo y yo decidí que iba a volver a trabajar”. Algo me descoloca en esta frase, no está mal escrita, pero semánticamente… no se relaciona; volver a trabajar no es causa ni  efecto de que el niño creciera en medio de un cuidado excesivo y, aunque podría encontrar un sentido en la continuación de la frase “a ver si así me distraía de aquella angustia constante por cosas que no pasaban y que pudieran no pasar nunca”, al haber usado el pretérito perfecto simple en “creció” (acto consumado, el niño ya ha crecido) se pierde el sentido y la relación. Véase la diferencia: “Mi hijo estaba creciendo (acción en curso) en medio del cuidado excesivo y yo decidí que iba a volver a trabajar, a ver si así…”

“En mi vida me han temblado más las piernas”. Ésta es una expresión coloquial muy usada pero incorrecta, se trata de una afirmación rotunda, literalmente dice que sí ha habido ocasiones en las que le han temblado más las piernas, cuando lo que se quiere decir es que nunca le han temblado más las piernas. Podemos aceptar que es la forma de hablar del personaje, pero teniendo en cuenta que el personaje es el narrador, creo que debería hablar con un poco más de corrección cuando se dirige al lector (recordemos que no sabemos que está hablando con un psicólogo hasta el final).

“Ya parará, me decía,”, ese “ya parará” debería ir entre comillas o en cursivas para indicar que se trata de lo que dice un personaje.

Ya he puesto pegas, ahora toca hablar de cosas buenas. Me gusta mucho la historia, habla de un temor interiorizado que condiciona cualquier acto en la vida, incluso el más simple; y no sólo en la vida del que sufre ese miedo, sino también en la de quienes le rodean. Está muy bien llevada, quizás demasiado explícita en las causas del temor, ya que los miedos profundos suelen tener causas desconocidas, de ahí la imposibilidad de controlarlos, ya que cuando se conocen las causas se puede racionalizar y neutralizar el pavor. Es una historia sencilla que sin embargo dice mucho sobre cómo afecta el temor en la vida cotidiana. Mantiene además un buen equilibrio entre lo conmovedor y lo gracioso (la escena del avión mordiendo al jefe es buena). Creo que con un buen repaso y un título mejor pensado el relato sería una joyita. (6)

lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:31

JACINTO Y LOS GITANOS. Una introducción muy buena. Nos coloca perfectamente en el entorno en el que nos vamos a mover y lo hace con la naturalidad necesaria como para  conseguir envolver al lector de forma que se sienta interesado por lo que se cuente a continuación, sea lo que sea.

Y lo que nos encontramos a continuación es una bonita anécdota contada con gracia que deja bastante satisfecho al lector. Cierto que no le lleva a hacerse grandes preguntas o reflexiones, pero, de lo que no cabe duda, es de que ha pasado un rato agradable leyendo; algo que siempre es de agradecer.

El relato está muy bien escrito, habría que remodelar los diálogos colocándolos como mandan los cánones (cambiando de línea cuando cambia el emisor), pero no he visto nada que me haya llamado la atención en sentido negativo. Un buen trabajo. (8)

lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:32

ACERCA DE MI TEMOR. ¿Es un relato? Yo diría que más bien es un ensayo. Si el autor tiene clara la diferencia entre relato y ensayo, por mi parte no es penalizable; creo que el taller puede (e incluso debe) estar abierto a cualquier tipo de género siempre que respete la extensión fijada en las bases (más por espacio, tanto físico en el hilo del foro, como temporal para poder leer y valorar). Estamos para aprender y la variedad asegura aprendizajes variados.

Así que, dando por hecho que el autor conoce la diferencia, empezamos con el comentario del ensayo.

Para empezar creo que el título juega en contra del escrito; “Acerca de mi temor” predispone al lector a leer algo muy personal y, aunque al final es verdad que se refiere al temor particular del narrador, esta alusión es tan breve que decepciona porque o bien el autor se ha perdido en la introducción no dejando espacio para el tema verdaderamente importante y central o el título no se corresponde con lo que nos encontramos.

Si doy por hecho que el autor no se ha perdido en la introducción olvidando el tema principal y que simplemente ha escogido un mal título, tengo que decir que el ensayo está muy bien estructurado, hace una pasada general pero bastante completa sobre distintos temores, fobias y miedos con una descripción muy sencilla y a la vez muy clara de ellos, además enlaza muy bien algunos miedos relacionados. Si el título pretendía resumir lo que el lector se iba a encontrar en la lectura, tengo que decir que no se puede hacer una introducción tan extensa si no se dispone de espacio para desarrollar el tema principal de forma proporcionada a la introducción.

La escritura es muy correcta, sólo he encontrado dos “peros”:

“Agarofobia” ¿Estoy perdida o en realidad es “agorafobia”? ¿Es una errata? Al principio lo pensé, pero al verlo escrito dos veces…

Me ocurre cada siete días, en las mismas circunstancias. Cuando estoy apurando las últimas horas de lo mejor de la vida, me llega ese temor”. Esta frase… ocurre cada siete días, cuando está apurando las última horas de lo mejor de la vida; ese “apurar las últimas horas de lo mejor de la vida” suena a momentos finales de la vida misma (al completo); la frase es correcta, está apurando las últimas horas del fin de semana (lo mejor de la vida para los que no trabajan los fines de semana), pero hay una ambigüedad que, si es buscada, tiene su gracia, sin embargo no estoy segura de esa voluntariedad.

En resumen, se trata de un escrito que me plantea algunas dudas: ¿el autor pensaba que estaba escribiendo un relato?, ¿quería hablar sobre sus temores y se ha comido la extensión con la introducción o sólo ha escogido un mal título?, ¿existe la agarafobia y yo no la conozco ni he sido capaz de encontrarla?, ¿estaba haciendo un juego con lo de “apurar las últimas horas de lo mejor de la vida” equiparando los lunes a una muerte en vida? Y estas dudas me llevan a tener más dudas a la hora de valorar el texto.

Usaré el principio de presunción de inocencia dando por verdadero que todas las dudas que me han surgido en la lectura no han sido tales para el autor y que, en todo momento, ha sabido lo que estaba haciendo y por qué; y dando también por seguro que, si esta presunción no se correspondiera con la realidad, el autor tendría en cuenta, a la hora de hacer recuento de valoraciones, que la mía sufriría una gran merma. (7,5)

lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:33

AGORAFOBIA. Siempre he pensado que situar una historia en el extranjero o dar nombre foráneo a los personajes es absurdo si no tiene un sentido concreto en lo que se relata (enriquecer el contexto paisajístico para el lector permitiéndole viajar o dotar con una connotación importante a un personaje, por ejemplo), en este caso las descripciones del entorno no son especialmente sugerentes y la misma historia con los mismos personajes podría haberse desarrollado en un cortijo andaluz con un protagonista llamado Eusebio y un doctor Perales; supongo que se ha querido hacer un homenaje a los clásicos del género de terror y que por eso se ha situado el relato en una casona victoriana con un protagonista llamado Adam.

En el primer párrafo hay una ambigüedad de sujeto; el párrafo se inicia con el Doctor Westinghouse como actor y de repente toma este papel Adam (“Era tal su desconfianza que Adam incluso despidió al buen doctor…”), en mi caso he tenido que ralentizar la lectura para comprender que  la desconfianza no era del doctor; creo que la ambigüedad viene dada por el posesivo y que habría quedado mejor así “Era tal la desconfianza de Adam que incluso…”

“A duras penas, pero avanzaba, hasta que…” Creo que sobra el “pero” y las dos comas.

“…pero de su boca sólo brotó una muda bocanada de aire.” Bocanada me suena a mucha cantidad, casi a eructo y no creo que sea ésa la imagen que se quiere trasladar, ¿tal vez “un mudo hálito de aire”?

“-¡¿Quién sois?!” Quién es singular y sois plural, a no ser que el protagonista esté “voseando” (que no corresponde en este contexto) lo correcto sería “¿quiénes sois?”.

“Adláteres”. Como muestra de erudición queda precioso, pero creo que no son demasiados los que entienden esta palabra a la primera. Ésta es una decisión que tiene que tomar el autor cuando mete palabras tan poco habituales en cualquier vocabulario: ¿deja que el lector tenga que buscar la palara en el diccionario interrumpiendo así su lectura, o le proporciona una muleta para que deduzca su significado? Personalmente prefiero la opción “muleta”, interrumpir la lectura siempre resulta incómodo (aparte de lo frustrante que resulta para el lector encontrar algo que no entiende) mientras que dejar que el lector deduzca algo por sí mismo le proporciona una satisfacción extra. Cierto que en este caso resulta un poco complicado lo de proporcionar la muleta, yo hubiera prescindido de la palabra directamente, pero ya digo que ésa es una decisión del autor; aunque se supone que cuando escribimos buscamos proporcionar algún tipo de satisfacción para quien nos lee ¿no?

Una decena de ánimas envueltas entre andrajos aparecieron por doquier. Uno a uno. Avanzando paso a paso…” Una decena de ánimas (ánimas es femenino), ¿uno a uno (masculino) se refiere a las ánimas? Discordancia de género.

“…enfrentarse contra la negrura…” ¿No sería mejor “enfrentarse a la negrura”?

“…quién se alejaba…” Ese quien no es interrogativo, no lleva tilde.

Bueno, este relato pide una narración ampulosa, más si, como deduzco por la situación espacial y los nombres que se han escogido, se pretende hacer un homenaje a los clásicos. En ese sentido podríamos decir que se ha conseguido encontrar el tono adecuado.

En cuanto a la historia que nos cuenta, creo que el haber empezado el relato nombrando al Doctor y mencionando el temor del protagonista a que incluso sus sirvientes hicieran algo para sacarlo de su casa, convierte en previsible el desenlace. Evidentemente estos personajes tienen que ser presentados, no pueden sorprender al lector apareciendo de la nada al final (se sentiría engañado), pero habría que haber encontrado la forma de convertirlos en “neutros” sin intenciones, simples acompañantes, o… se me acaba de ocurrir, los que le abandonan por ser insufrible su agorafobia, es muy diferente que se marchen ellos a que sean despedidos, la voluntariedad de su ausencia los libraría de sospechas. No sé, sería cuestión de probar y ver si así se consigue esconder mejor que todo es un montaje. (6,5)

lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:35

LA MIRADA DE LOS OTROS. Qué bonito.

Un relato de apariencia sencilla y de los que tocan al lector.

La descripción del amanecer y de la “puesta en marcha” de la ciudad es preciosa, poética y sin caer en moñerías tópicas que más que emocionar consiguen que el lector tuerza el gesto.  Lo mismo pasa con el retrato que se nos hace de Marcos, apenas se le describe físicamente y sin embargo somos capaces de verlo, casi, incluso, de olerlo.

En una lectura pausada y en voz alta (el relato tiene la musicalidad precisa para que en voz alta suene muy bien) se delata el abuso de la conjunción “y”. Casi todo el texto tiene la misma estructura, frases en las que se describe una acción y la siguiente, bien como consecuencia de la primera o simplemente como sucesiva (“Ya en pie, hace lo mismo con el que le ha servido de colchón y sujeta los dos con una cuerda al carrito de la compra mugriento”) y casi siempre se usa la conjunción “y” para unir las dos acciones, a veces, incluso se utiliza la misma conjunción dentro de una de las acciones (“Al salir, el aire helado le envuelve por entero y Marcos siente cómo la piel cuarteada de cara y manos se resiente”), esto hace que la calidad “auditiva” disminuya, creo que se podría haber solucionado con un mejor uso de la puntuación o incluso con una mayor variedad en la elección de las conjunciones, un ejemplo: “(Y) cuando esto ocurre, se presenta algún munipa (y) que le despierta con una patada en las costillas y la linterna dirigida a sus ojos, (y) entonces  le hace salir a empujones y tiene que ponerse a buscar de nuevo, cuando los mejores “dormitorios” están ya ocupados”.

He visto un par de erratas (“vista por suelo” “las brazos cruzados”) que, sin ser importantes, pues se entienden como erratas sin problemas, reflejan que un último repaso era necesario y que se “ha perdonado” tal vez porque el plazo de entrega se estaba agotando.

En cuanto a cómo se ha abordado el tema propuesto, es el relato que más me ha gustado. Habla de un temor íntimo y más común de lo que pudiera parecer: el temor a vernos tal y como nos ven los demás, al juicio externo; y creo que en el caso concreto que nos muestra el relato el temor va más allá: miedo a que lo que ven los demás sea cierto incluso para nosotros mismos porque en el fondo también nosotros nos vemos, aunque sólo sea en el espejo de la mirada de los otros. Un gran trabajo. (8,5)

incongruente
Mensajes: 1.269
Fecha de ingreso: 10 de Junio de 2008
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:37

¡¡¡SACRAAA!!! Me tienes aburrido, chica. Te lo llevas todo y no dejas ni las migajas. ¡Enhorabuena! Y que lo disfrutes.

Mis comentarios serán en esta ocasión algo parcos porque no dispongo de tiempo, pero no en este momento.
Sin embargo no quisiera dejar mis contracomentarios a los que habéis comentado mi relato:
A escaleno: Nada más leer tu comentario me he vuelto a leer el relato y, ahora en frio, reconozco que no estuve muy acertado en mi narrativa. Lo siento, pues el tema me gustaba.
A Zara: Querida Zara, para no haberte enterado mucho de lo que he querido decir, has dado en el blanco a la primera. El relato se basa en demostrar que la idea de la Iglesia Católica sobre el Temor DE Dios, no es más que la explicación filosófica sobre la existencia del bien y del mal. No es complejo, o por lo menos a mi no me lo parece. Si necesitas alguna aclaración sobre como pienso en ese sentido, encantado te la daré. Gracias por tus comentarios.
A jpiqueras: Admirado amigo, gracias por tu cuidado comentario sobre mi relato. Me lo has hundido, pero reconozco que con toda la razón. Los tiempos verbales se me fueron por los cerros de Úbeda y mi intención de dejar que el lector sacase sus propias conclusiones se ha vuelto contra mi. Pero ya me hubiese gustado que terminases tu comentario completamente, pues pienso rectificar el relato, ya que el tema me ha gustado bastante. Un saludo y gracias de nuevo.
jpiqueras
Mensajes: 2.804
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 12:51

3: Mi familia dice que soy hipocondríaca: Quizá el término no sea el más adecuado para describir la neurosis de esa mujer. Tiene tintes de depresiva, y una preocupante carga de fobias o temores infundados. Lo que es evidente es que tardó mucho, demasiado, en acudir al especialista que podría ayudarla de verdad: el psicólogo (entiendo que se refiere a un médico psiquiatra, en realidad). En definitiva, el relato va de fobias, es decir, de temores. Por ello creo que está en tema y merece también un aprobado alto.

Encuentro poco acertadas algunas expresiones. Por ejemplo ese hoy es perfectamente controlable ,y no había cirugía para controlarlo. Esos galicismos deberían evitarse. Aunque reconozco que son muy comunes. Por ejemplo decimos controlar la fiebre o el dolor. Cuando queremos decir tratar, o mitigar. Muchas veces en términos médicos el control es, en realidad, el tratamiento de algo. Se lee muchas veces : para el control de los síntomas, para controlar los efectos secundarios… animo a evitar esas expresiones. Y en el lenguaje corriente y hablando sobre otros temas casi siempre se pueden buscar alternativas más correctas. Vigilar, moderar, prevenir, supervisar…

Se llevó buena nota en general en lenguaje y tema, pero le faltó algo para que me entusiasmase y en algunos momentos me parece que me deja de enganchar. Merece el seis sin duda alguna, y por el método tradicional de votaciones habría luchado codo a codo con Don Álvaro por el primer puesto del podio.

jpiqueras
Mensajes: 2.804
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 13:05

¡Ay, que me has pillado, Sacra! Es una especie de errata disléxica. Obviamente ha de sear agorafobia (pues viene del "ágora", palabra griega que indica el gran espacio abierto, la gran plaza). Pero se me cruzan los dedos sobre el teclado, y lo hacen más de una vez. Me ha pasado en ocasiones con otras palabras: recuerdo que en un relato hace años escribí tirititeros cuando quería decir titiriteros (de títeres, no de tiritonas).

¡Muchas gracias por tus comentarios! Y gracias también a Maria y a Rosa. Y gracias a todos por vuestros esfuerzos y participación.

elcubo
Mensajes: 1.617
Fecha de ingreso: 15 de Agosto de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 16:56
Acerca de mi temor

 

En primer lugar, quería agradecer específicamente a Josep su participación en la edición de hoy, ya que me comentó que había estado muy liado. En cualquier caso, no se librará de mi crítica. Jejeje.

Los escritos de Josep casi siempre denotan erudición. Esto me hace abordar sus textos con afán por aprender y por conocer aspectos interesantes del tema que se trate. Si bien este “estilo”, que con la falta de tiempo se acucia, me distancia de la historia que relata. Creo que deberías hacer un esfuerzo en focalizar los relatos en los personajes. Poner más énfasis en lo que hacen y dicen (diálogos con garra) y menos en lo que les ocurre. Creo que, tal vez, podrías coger ejemplo de novelas negras. De cómo sus autores hacen girar la historia en torno al/los personaje/s protagonista/s. Puede que de este modo el lector dejara de acompañar la historia, como me ocurrió a mí, para introducirse de lleno en ella (participando; siendo cómplice).

Releyendo tu texto, Josep, creo que lo hubiera enfocado como si de un monólogo se tratara. Creo que le iría bien el traje. Para ello hubiera introducido giros cómicos o hubiera “tirado” de ironía para hacer el viaje introspectivo más cercano. De este modo podríamos hacernos “amigo” del protagonista. Le hubiéramos tomado cariño. Otra cosa que sugiero es comenzar el relato de la misma forma que como lo hemos cerrado. Si tememos el lunes, no lo escondamos. Vistámonos de “lunes riguroso” desde el primer párrafo y lloremos nuestras penas cual plañideras. Yendo y volviendo sobre esta referencia: para no divagar, para dotar al escrito de un hilo conductor más férreo (aunque sólo sea por recurrente).
raitann
raitann
Mensajes: 1.172
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 23:40

Enhorabuena, Sacra, por tu triunfo. Tu relato fue uno de mis preferidos


Gracias a los que habéis dado una buena nota al mío, a los que lo habéis comentado y a los que lo comentaréis.

A mí esta vez me ha pillado el toro y no tengo preparados todos los comentarios. Iré poniéndolos poco a poco.
raitann
raitann
Mensajes: 1.172
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 5 de Mayo de 2014 a las 23:50

Comentarios a los dos primeros:

 

Sobre el temor de Dios.

Primero me dije “no es un relato”, luego, el final me desconcertó; no entendí qué pretendía decirme el/la autor/a, pues parecía el final de otro cuento. Por último, después de darle muchas vueltas, llegué a una conclusión que, acertada o no, es la única que para mí tenía sentido: “Opino que nadie puede ganar un debate sobre la existencia o no de Dios, puesto que se trata de un misterio, pero nuestro amigo Alberto, que por lo visto posee unos poderes, divinos o diabólicos, está empeñado en imponer sus ideas por las buenas o por las malas”. Dicho de otro modo: si el profe sigue empeñado en rebatir sus argumentos, se le “retuerce el pescuezo” y se acabó la discusión. Jamás me atrevería a discutir con un tipo así.

Conclusión: A su manera es un relato y dice cosas interesantes, demasiado para mis humildes neuronas, no está mal (Un 6) 

Duelo de honor y miedo

Aquí sí vemos un relato desde la primera línea hasta el final, una historia de la época… ¿del Romanticismo, podría ser? En cualquier caso es una historia interesante y está bien escrita; de esas que suelen quedarle a uno en la memoria. En mi opinión merece un 8.

raitann
raitann
Mensajes: 1.172
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 6 de Mayo de 2014 a las 0:13

Sigo:

 

Mi familia dice que soy hipocondríaca

 

Es un relato denso, quiero decir que tiene argumento para una novela corta ( o larga incluso), pero la autora ha sabido resumir para encajarlo en las 1700 palabras y aún le sobraron, y lo hizo muy bien logrando atraer el interés del lector. No sé si tiene  fallos gramaticales, yo no le encontré ninguno. Me sorprendió el final. A mi juicio, un 7.

jpiqueras
Mensajes: 2.804
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 6 de Mayo de 2014 a las 12:00

Jacinto y los gitanos: Me alegra ver que Ricardo se ha incorporado en esta ocasión a los narradores. Su relato está muy en su línea. Correcto en el lenguaje y la ortografía, sólo le vi una falta en esos “eflubios”. Leyéndola dos veces he podido seguir bien la historia, por otro lado no excesivamente trascendente, pero con toques simpáticos. Digo, para acabar, que aprueba pero no va más allá pues el final es un poco flojillo. Hay que buscar algo mejor, aunque sea en el contexto de más palabras, fuera ya del corsé de las 1700 que impone la participación.

jpiqueras
Mensajes: 2.804
Fecha de ingreso: 9 de Julio de 2009
  • CITAR
  • 6 de Mayo de 2014 a las 12:37

Agorafobia : Este relato hace, en general, buen uso del lenguaje. Sin embargo en algunos momentos es un poco grandilocuente. Un pequeño fallo (al menos a mí me lo parece): Esta frase no es correcta: “el diagnóstico de la enfermedad para la que le había estado tratando durante años”. Uno se trata por que tiene una enfermedad, y recibe un tratamiento adecuado para la enfermedad. De modo que el doctor le había estado tratando por una enfermedad que tenía (mediante un tratamiento más o menos adecuado para la enfermedad).Ya se ha comentado el tema de la nomenclatura. Personalmente no me parece mal ambientar el relato en una mansión victoriana, en la campiña británica. Pero creo que algunos de los nombres y epónimos (de esos doctor Westinghouse, Adam ,Carrick, Ormond, Ayrshire y Sammy) no son demasiado acertados (al menos para mi gusto).  Por otro lado, y volviendo al inicio del relato, me choca que el doctor afirme no ver ningún síntoma nuevo que permita modificar el diagnóstico de neurosis agorafóbica, y en cambio hable de las voces y visiones recurrentes que viene padeciendo su paciente en las últimas semanas. Es evidente que esos fenómenos no tienen nada que ver con su temor a abandonar la vieja mansión familiar. Y tendrían que hacer pensar en una patología adicional de tipo psicótico. Claro que, al final lo sabemos, el doctor conoce el origen de esas voces y visiones. Pero en ese caso no veo porque, tras la detenida exploración, piensa que no encuentra “nada que explique” esos fenómenos. El uso de los nombres, las frases que se dice a sí mismo el noble, y el tono general me produjeron cierto desencanto. De ahí mi nota. Sin embargo, debo reconocer que con este y con los otros dos relatos que he suspendido he sido demasiado duro. Releyéndolos he encontrado en todos ellos más cosas que me agradasen que fallos. Creo que todos tenían que aprobar, por lo menos.

lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 6 de Mayo de 2014 a las 18:51

Sigo leyendo comentarios y estoy encantada. Gracias a todos.

Quería responder a Piqueras con calma con respecto a lo que dice sobre mi relato de que no le cuadra lo de "Vengo a hablar con mi amigo, mi hermano, el hijo que hubiera querido tener, el padre protector que siempre miró por mi bien… en definitiva, vengo a hablar con vos."

En realidad, mi idea era la de que los dos personajes tuvieran una edad más o menos pareja, si ésa es la impresión que ha dado, entonces está bien. Pero si esta frase descoloca entonces no está tan bien. La intención de la frase es la de presentar los sentimientos de Don Álvaro hacia don Pedro: le considera un amigo, pero no un amigo cualquiera, sino el más importante, el mejor, lo considera un hermano; si tuviera un hijo querría que fuera como él, le admira y respeta como a un padre y, además, cuidan el uno del otro (como un padre de un hijo). La edad es lo de menos, está hablando de sentimientos. Pero lo dicho, si descoloca, no está conseguido, así que, además de quitar esa "h" muda pero cantona que estaba de más, miraré de buscar otra forma de reflejar lo que quería dar a entender sin descolocar al lector con lo de la edad.

lasacra1
lasacra1
Mensajes: 1.817
Fecha de ingreso: 24 de Febrero de 2010
  • CITAR
  • 6 de Mayo de 2014 a las 18:51

Repe.

1 2 3 4 5
   
Chat de soporte de Bubok ×