|
Lo de mi micro "La confesión" que todo el mundo me dice que no concuerda la frase de inicio con la historia. Si leyéramos dos veces antes de puntuar... A veces conviene una segunda lectura de un escrito para entenderlo. No es estoy regañando, o sí. Como bien indica el título del micro -La confesión- el campesino se está confesando antes de ser ejecutado. Le está confesando el fraile, y confiesa eso, que a los cerdos aún no les echó de comer. El hombre es un poco retrasado -con perdón- y por eso esa curiosa confesión. Que es un poco retrasado -con perdón- queda indicado con esta curiosa confesión antes de ser ejecutado y con el hecho consistente en que ha robado las bragas de la vecina -para hacer eso hay que ser un poco retrasado, con perdón- y con la frase final "no lo sé, como no me morí nunca", en donde se muestra esa chispa de extraña inteligencia que muestran a veces los retrasados -con perdón-. En fin, el caso es que el micro tampoco eran gran cosa, pero la frase de inicio concuerda perfectamente con la historia que se cuenta o, al menos, así lo creo yo. Y mi más sincera enhorabuena a Zara, gran micro: bien narrado, buena historia y nos traslada a otra cultura y/o a otro país, es decir, consigue que nos evadamos de la rutina que nos rodea.
|
|
cita de carlos_maza
Sucedió el 19 de septiembre de 1913 en Beizama (Guipúzcoa). Una mujer consiguió la complicidad de un hombre para asesinar a su madre y hermana en un caserío del que había sido expulsada años antes al intentar envenenar a su familia. Para parecer inocente quedó en ir al caserío y descubrir los cadáveres al día siguiente del asesinato. Dado que la propiedad y sus animales iban a ser suyos lo primero que hizo fue alimentarlos antes de ir al caserío cercano para denunciar el doble crimen. En ningún caso se afirma en el micro que diera de comer a los cerdos otra cosa que pienso. El asesinato fue frío y fríamente lo he contado, con la brevedad que dan las cien palabras. No creo que sea de lo menos bueno pero si así lo juzgan los demás, será así para vosotros, no para mí.
Leemos, interpretamos lo que leemos lo mejor que nos permite nuestro entendimiento, y puntuamos en consecuencia. Quiero decir que mis apreciaciones no tienen un gran valor académico. Por lo visto no entendí bien el micro y eso hizo que le diera menos puntos de los que merecía. Pero, hay un pero a mi favor, la historia en que está basado es una historia de muchas páginas, una historia muy bien contada, como todas las que Carlos nos cuenta y que quizá no es propicia para resumir en cien palabras, y si se hace, el resultado puede no ser tan bueno. Pero insisto en que esta opinión mía es solo una opinión.
|
|
Ahí van mis comentarios: Oportuno oportunista Historia con tintes de novela negra, de policías corruptos que, en realidad, son asesinos; de periodistas que sólo buscan carnaza... Está bien escrito, aunque un tanto simple en las formas, más si tenemos en cuenta la trayectoria "recargada" (con todos mis respetos, por supuesto) de David, y algo manido en cuanto al argumento: el poli que es el asesino. No aporta nada nuevo. Por cierto, el título, espantoso. David, te mato. Pompeya Una microhistoria ambientada en la previa al estallido del Vesubio sobre Pompeya. Correcto y bien escrito, pero ni la historia tiene excesivo interés ni guarda ninguna relación con la catástrofe que justifique el hecho de ambientarla justo en ese momento. Pasará a los anales sin pena ni gloria. Transacción Del micro se desprende que la historia ocurre en la China medieval y, sinceramente, no creo que los padres tuviesen tanta consideración con sus hijas (según he leído por ahí, a algunas les ponían como nombre Primera, Segunda, Tercera... según el lugar que ocupasen en la prole). Aún así, es una buena historia; enlaza muy bien la frase de inicio con la decisión final del padre y, entre medias, una historia bien narrada. Merecida ganadora, sin duda. La confesión No se entiende. Un hombre al que van a ejecutar por robar unas bragas (¡cómo está el servicio, oiga!, como diría aquella). Y el cura que lo confiesa le explica cómo se le va a partir la crisma contra las rocas, ¡bonita forma de ofrecer la redención! No tiene sentido. Por mucho que lo expliques, Miguel, lo de la falta de inteligencia del protagonista no se ve por ningún lado. Ni en la frase "supuestamente brillante" del final ni en ningún momento del texto. Y, luego, la frase inicial podría haber sido la que has puesto o, por ejemplo, "hay un fallo en Matrix", y se hubiese entendido igual de bien. Si nadie la ha visto, tendrás que empezar a plantearte que no es que no sepamos leer (porque no se pilla ni a la primera ni a la quinta), es que no has expresado bien lo que pretendías. El cortijo Acabé de leer el micro y me vinieron a la mente tantos y tantos micros que han aparecido por aquí que no pude dejar de sentir una cierta decepción. El tema de asesinar y que se lo coman los cerdos está manidísimo y el hecho de que se base en hechos reales y de que en la realidad abunden este tipo de terribles desgracias, no me justifica nada. No está mal escrito, ni mucho menos; aunque tampoco es una maravilla y para un tema tan trillado, hubiese venido bien que aportase algo más, aunque sólo fuese en la manera de explicarlo. Morir... dormir Esta vez, el testigo de la muerte es el perro. Pero el escenario es el mismo: una granja. De nuevo, otro micro bien escrito, bien resuelto pero que aporta más bien poco. Va, que somos capaces de más. Muerte en la granja Ya desde el título se deja bien claro de qué va esto. Y, sin sorpresas, realmente va de lo que anuncia. Se entiende, no está mal escrito (aunque un tanto confuso en la manera de ser explicado, porque no queda claro si los muertos están en la casa, en el monte...) pero nada más. Repito, somos capaces de más. Ladrillo, madera y paja Pues eso, los tres cerditos y blablablabla. Buen apunte, doctor, ¿cómo van a desahuciarlos si todavía no han construido sus casas? Me parto, no se me había ocurrido. Benjamín protesta Que no le haya dado más puntos a este micro es, sencillamente, por mi propia ignorancia: no sabía que se estaba refiriendo a "Rebelión en la granja" (no la he leído ni he visto la película) y, claro, no tiene sentido sin eso. A mi favor diré que cuando alguien hace un homenaje tan concreto, corre ese riesgo, así que asumo la mitad de mi culpa. |
|
No me queda más remedio que opinar, en cuanto a estos últimos comentarios. No entiendo que a nadie le pueda molestar (por supuesto que ni hablo de enfadarse, sería de niños) los comentarios más o menos duros que se hagan de sus relatos. Hay que entender que ni somos profesionales de la crítica, ni tan siquiera de la narrativa, por lo que todo lo que se comenta y se escribe es para aprender. Puedo valorar un relato con un 3, o con menos votos, pero eso no indica que ese relato sea un desastre, sino que el lector, yo en este caso, no he sabido apreciar su validez, o que le he dado mucha importancia a tal o cual error del autor, o cualquier otra valoración que para el autor no es significativa. Cuando de un comentario el autor no está de acuerdo, lo lógico sería comentar el comentario, de esa forma aprenderíamos más. En cuanto al relato de Carlos. Perdóname admirado amigo pero, pienso que si casi todos los lectores hemos sacado como conclusión que los cadáveres se los han comido los cerditos, es porque algo hay en tu relato que así nos lo hace ver. Veo que lo niegas, pero entiende que solo tú sabes exactamente la intencionalidad de tu relato; los demás solo somos lectores que interpretan lo que no está claramente definido. ¿Que no se los comen? Pues todos a rectificar. Un saludo a todos y a seguir que dentro de cincuenta años todos habremos ganado el Planeta, o más.
|
|
Creo que es un riesgo que se corría al participar con un micro en esta edición. Partíamos del micro ganador de la anterior, en el que "hoy los cerdos aún no han comido" dejaba claro cómo pensaba la madre deshacerse del cadáver de la chica. Tal vez sin querer, estábamos predispuestos a percibir algo parecido en los micros, a poco que hubiese cuerpos del delito disponibles para ofrecérselos a los marranos. Por eso, en una primera lectura, alguien podía interpretar mal lo de alimentar a los animalillos. Pero es cierto que el micro de Carlos no engañaba en ese sentido. Las explicaciones de ella sobre lo que hará a continuación (encontrará los cuerpos, avisará, llorará...) dejan claro el asunto. La historia me pareció interesante, y de hecho su origen justifica esa impresión mía. Pero es que el sentido de la frase, su lógica, lo entiende sólo quien conoce otros detalles de la historia. Al leer el micro, sin esos detalles, a uno le parece que lo de que los cerdos no han comido es algo que se pone ahí por la obligación de la primera frase. A mí incluso me resultó paradójico, pues si ha de parecer que llega al cortijo y las encuentra muertas, no encaja que los cerdos hayan comido. Luego Carlos nos explica que en juicio eso de entretenerse en alimentarlos probó la frialdad de la criminal. ¡Pero eso lo sabe él, no los lectores! Vaya, no sé si me he explicado. Acabo, de momento, diciendo que no se tome nadie a mal los comentarios de los demás. Por favor, no reaccionemos con enfado. El micro encierra una historia condensada. Son sólo unas pinceladas. La imaginación del lector ha de poner el resto. Y a veces, el lector interpreta las cosas de distinta forma de como pretendía el autor. Repito, Carlos, sin conocer a fondo la historia, la frase inicial en tu micro podía haber sido también: "Hoy nadie ha hecho la colada. Anda, lava la ropa y luego la tiendes. Después, ya sabes, te vas, luego regresas y haces el numerito..." Miguel, tu micro era surrealista, y eso tiene su mérito. No es sencillo entrar en ese terreno. Pero te atreviste a hacerlo. Sin embargo, ten en cuenta que los lectores esperaban otro tipo de cosas. Tu micro lo veo yo con aires de revista de humor negro. Incluso diría que tiene algo de "grouñidos en el desierto" (es decir, con un surrealismo que brilla con la luz extraña del absurdo, a lo Groucho Marx). Pero de ese modo es difícil conseguir buenos resultados en este taller literario.
|
|
Al final va a resultar que mis cerdos estaban a régimen, jaja. Que no me enfado con nadie, eso por descontado, ya nos conocemos lo suficiente y he recibido muchas satisfacciones en este concurso como para molestarme. Lo que pasa es que ya resultaba irritante tanta insistencia en algo que NO estaba en el texto. Pero bueno, no tiene mayor importancia. Por cierto, la primera vez que gané este concurso fue con un relato sobre el descuartizamiento de un cerdo, así que es una justicia poética que lo deje ahora con estos cerdos comiendo. Si me acuerdo, seguiré votando, participar ya he dicho que estoy cansado, con poca ilusión, y tengo muchas tareas agradables por delante. Me dedicaré a ellas. Buena suerte a todos.
|