Aquí a guerrear. Pero sin llegar a las manos.
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LAS TINIEBLAS DEL CORAZÓN. Un toque de atención a las conciencias durmientes. El relato se lee sólo, entra como el agua aunque deje un severo escozor al terminar. La descripción de la escena familiar está muy lograda, un hogar normal y corriente que en nada descoloca al lector, al contrario, consigue que se sienta “en casa”. Está escrito con corrección, no he visto nada que me llamara la atención. La fuerza de este relato está cómo zarandea al lector sin hacerle ningún reproche. Realmente la familia no puede hacer nada para solucionar la situación en el Congo y, ponerse a llorar cuando ven las noticias, tampoco va a servir para mucho, pero… ¿en qué momento se ha hecho en su alma (en la de todos) el callo que impide que algo tan terrible nos aleje de cualquier pensamiento trivial? Llama la atención el enfrentamiento mudo que se produce entre Maite y su marido. Parece por un momento que Maite aún mantiene una sensibilidad mínima que su marido ya perdió, sin embargo se da a entender que el objetivo de Iñaki es simplemente el de proteger a sus hijos, incluso a sí mismo, porque ¿cómo vivir con normalidad si decidimos implicarnos de verdad? Sería imposible. Por eso, tal vez, la actitud de Maite, que en principio parece más “humana” tal vez sólo sea una actitud que sirve para saber valorar lo que se disfruta aunque sólo sea en comparación con lo que otros sufren. Es un relato que obliga al lector a pensar, a reflexionar, a plantearse muchas cosas, sin conducirle a una respuesta incuestionable. Un buen trabajo. (8,5) |
| Alejandro, "El asalto" está extraído de una novela que no publiqué. En ella tenía todo el sentido la última frase. Me sorprende que, después de una narración tan larga, pases del 9 al 5 solo por no entender esa última frase, mucha bajada es ésa. En fin, estas discrepancias de valoración son las que me dejan escéptico respecto a este concurso. |
| Creo, amigo Carlos, que no he sabido expresar mi opinión. ¿Un nueve? Sí, y lo mantengo, a la calidad temática y narrativa. ¿Un cinco? También lo mantengo, pero es por mi obsesión a las condiciones que debe reunir un relato: Introducción, nudo y desenlace, unidos por un hilo conductor que se limita EXCLUSIVAMENTE a unir las tres partes del relato. Por eso hablo siempre de parafernalia en muchos relatos. Meter info que en nada afecta al tema que el autor ha elegido: Ejemplo: elegir el tema de un crimen que se comete" en un paisaje que más te invita a levitar por la belleza del mismo que a matar a un semejante" ¿De qué le vale al lector de un relato esa parafernalia de la belleza del paisaje? Ya se que es obsesivo, pero necesito aprender a condensar las ideas y me ayuda mucho ver como vosotros lo lográis. Cuando no es así, como en este caso, tu relato, lo digo y bajo la valoración para que su autor entienda mi idea de lo que es un relato. Tú, en muchas ocasiones has escrito verdaderas maravillas, cumpliendo los requisitos de los que hablo, por eso no logro entender tu asombro ante mi explicación, aparte de lo malo que soy escribiendo. Espero haberte aclarado el tema. Si aún te he confundido más, te ruego perdones a este incompetente incongruente. Un afectuoso saludo |
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¡Ahí queda la cosa! Intrascendente es la primera palabra que me ha venido a la cabeza tras acabar el relato. Un po' vale, para que nos entendamos. No añadirá prescindible (pero por poco, todo hay que decirlo) porque tiene su parte de surrealismo bucólico y su puntito de gracia. Por eso, por lo bien escrito que está y porque bien podría ser la introducción de algo más largo y más elaborado. Una historia que, partiendo de la disputa por el gentilicio, desentrañara las miserias y alegrías del pueblo a través de sus pintorescos personajes, y no acabase abruptamente con una escueta votación y un acta certificada. De esta manera, seguro que ganaría muchos puntos y, además, podría adquirir tintes de epopeya campestre que le haría entrar, con todas las de la ley, en el tema de la guerra, porque tal y como está, a lo sumo, llega a conflicto local. Aquí hay historia y material, pero hay que desarrollar y dar al lector algo más que una partida de dominó interrumpida por un par de mamporros. La guerra del millón de muertos Lo primero que me llama la atención es el considerable número de faltas que se captan en una primera lectura, demasiadas para mi gusto. Seguramente, la mayoría (signos de interrogación que faltan, puntos y seguidos que no están, acentos, plurales...) son producto de la falta de un mínimo repaso antes de colgarlo pero, quizás con más razón, no son aceptables. Se nos debe exigir un mínimo y aquí no está, más contando que ha habido suficiente tiempo. El argumento: dos amigos que se encuentran entre trincheras y cagaderos, que recuperan su amistad a pesar de la guerra y que mueren absurdamente. Creo que el relato se queda a medias, ni acaba de mostrar el sinsentido de la guerra (aunque se atisba), ni profundiza en los personajes (demasiado simples, que no tontos, sino planos) ni en el conflicto. Por otro lado, la narración está descompensada, se detiene en ciertos detalles (al principio, por ejemplo, en la descripción del cigarrillo o los apretones) y obvia partes fundamentales (la relación de ambos, por ejemplo), pisando el acelerador cuando no toca y deteniéndose cuando no hay nada que ver. No es un mal intento pero ha sido fallido. Botón rojo O cómo se evita una guerra y acaba uno siendo degradado por los suyos y compensado por los enemigos. El planteamiento no es malo ni increíble pero no me acaba de cuajar el relato. Quizás porque no se palpa la tensión que se pretende mostrar. Quizás por ese estilo demasiado afectado y efectista (y poco efectivo, por qué no decirlo) que recurre una y otra vez a frases de neón que, al final, son cohetes sin pólvora: mucho ruido y pocas nueves ("él no podía imaginar un futura sin afrontar su presente" o "los minutos fueron deshojando la paciencia de los soldados"). La cuestión es que, a pesar de no estar mal escrito y ser un planteamiento atractivo, no funciona. Yihad Crudo, descarnado; corto, conciso y efectivo. No pretende narrar más que lo que explica, ni entra en juicios de valores (bueno, un poco partidista sí que es ya que el "sector liberal" está representado por niñas y mujeres y el "radical" por hombres armados) sino que, simplemente, narra unos hechos desgraciadamente más que probables y de asquerosa actualidad. Porque la guerra por la religión (la islámica o la que sea) ha derramado muchísima sangre a lo largo de la historia y, mucho me temo que seguirá haciéndolo. No es una gran historia, es más, está inacabada y parece, como muy a menudo, la introducción a algo más grande y no un relato en sí. Pero deja con ganas de más y eso suele ser síntoma de algo bueno. Cuando te vas... Amor y guerra, un binomio que se ha repetido varias veces esta edición (incluyendo mi propio relato). En esta ocasión, el protagonista mezcla recuerdos con presente en una especie de duermevela que sólo acaba de entenderse porque el autor nos lo advierte en un momento dado ("se perdía entre pasado y presente"), de lo contrario, sería difícil, y más contando que el juego con las cursivas no ayuda a disipar esta confusión. El relato no está mal pero daría más de sí con un repaso en este sentido y alguna frase de menos. Ejemplo de ello es el diálogo final, ese "estarás de acuerdo en que hemos sido muy bestias" es reiterativo, artificial e innecesario. Como dijo Bizarro una vez sobre un relato mío: "el autor no sabe cuando parar". Si nos quedamos con las partes que realmente interesan, podamos un poquito por aquí y pulimos por allá, nos quedaría la mar de resultón. El juez Gastón Detrás de un título tan espantoso, se encuentra un extraño relato sobre la guerra contra las drogas. Extraño porque son dos episodios prácticamente inconexos. El primero es una disertación (me resisto a llamarlo diálogo) sobre el mundo de las drogas y los avances y retrocesos en la lucha legal contra ella. El segundo entiendo que pretende ser una ironía: un capo de la mafia "recomienda" al juez que se dedique a otra cosa si no quiere salir mal parado. Ambas partes son bastantes inverosímiles y la narración, aunque correctamente escrita, forzada y muy artificial. Una exposición de una serie de hechos y teorías pero, la verdad, no puedo considerarlo un relato. El asalto Huele a recreación de un episodio histórico (mis carencia en ese campo sólo me permiten, eso, oler pero no afirmar) entretejido con una bonita, aunque trágica, relación amorosa en ciernes. El relato está bastante bien aunque, a ratos, se me torna confuso y me pierdo (debo ser yo pero tras dos lecturas todavía tengo que echar mano del mapa para ver si voy bien). También he tenido la sensación de que está inacabado, de que es una parte de un todo mayor, y eso siempre suele restar puntos, sobre todo, como es el caso, si uno no se queda con ganas de seguir leyendo. No es un mal relato pero creo que no es para mí. Las tinieblas del corazón Y cuando pensaba que estaba todo perdido, mira tú por dónde, me encuentro esta pequeña joyita. Ni la idea es novedosa, ni explica nada que no hayamos visto (o incluso experimentado) mil veces. Pero es que lo hace tan bien que uno no puede sino sumergirse en él y disfrutarlo de arriba a abajo. Aquí las cursivas sí están bien llevadas: dividen la escena real y lo que narra el televisor. La comparativa entre los "problemas" de la familia del "primer mundo" y los de personas del "tercer mundo" son escandalosas, pero tiene una cierta sutileza que los va acercando hasta converger en el momento en que el padre, enfadado, apaga el televisor arguyendo un "no es el momento para ver esto" perfecto. La pregunta que queda en el aire es si cuándo es un buen momento para "vivirlo". Todo está muy bien escrito, muy bien estructurado y perfectamente llevado... hasta el final. Me sobra el último párrafo. Hasta ahora, el autor/a nos ha llevado por dónde ha querido y nosotros, contentos y sumisos, le hemos seguido. Pero no somos borreguitos, no hace falta que nos digan "esto es lo que quería decir, ¿lo entiendes?", no. Hubiese sido infinitamente más efectivo si hubiese quedado todo en el momento de cambiar de canal o cerrar la tele y, tras una incómoda pausa, el niño retoma su guerra particular. ¿Habéis visto "El show de Truman"? La escena final de los dos guardias de seguridad en la garita que, tras asistir a un momento muy emotivo e inesperado, simplemente cambian de canal ("¿Vemos qué ponen en las otras?"); sutil y elegante. Perfecto. Mejorando ese broche, sería un gran relato. |
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Mis dudas Creo que resultar interesante que comparta con vosotros las dudas que tuve al confeccionar el relato.
Se trata de una historia real que hace tiempo descubr y que me impact. Siempre me he desenvuelto mejor escribiendo en primera persona ("fluyo" mejor como narrador), pero esta vez decid hacerlo en tercera, ya que quera centrarme en el personaje visto desde fuera: sus dudas, su nerviosismo... Creo que la eleccin fue la adecuada, pero que no he sabido resultar lo natural que debiera. Esto creo que se debe a otra eleccin que tuve que realizar: ser fiel a la historia o tratar de aportar elementos dramticos. Como no hice un esfuerzo imaginativo (s documentativo), decid que sera adecuado enriquecer o adornar el texto. Puede que "sobreactuara" en algn prrafo, por inexperto como narrador en primera persona o por exceso de celo en mi intencin.
En cualquier caso, el error ms importante, a mi entender, lo tuve al incluir el texto final.Saba que muchos me achacarais que el relato no es creble, etc., etc. Pens en vosotros como crticos en lugar de en la historia y en lo que yo quera hacer.
Muchas gracias por los comentarios que habis hecho sobre mi relato. Algunos son compartidos y otros no (como siempre sucede). En cualquier caso, todos son bienvenidos. Ahora es tarea ma filtrarlos y decidir como corregir "Botn rojo". Saludos.
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Ah queda la cosa! Es un relato que no llena al lector. La historia que se narra no tiene demasiado inters salvo que uno haya nacido en la localidad citada en el texto. Intervienen demasiados personajes, por lo que, al ser tan coral, el foco de atencin se centra an ms en el hilo argumental y se acucian los defectos (la ausencia de originalidad). Quiz pudiera ser interesante acercarnos a la idea desde un punto de vista ms surrealista y estrambtico. O cmico tambin. De esta forma podramos "motivar" al lector mientras lee y dotar al texto de un poso final del que carece.
El ttulo no me gusta: no me resulta atractivo; parece la declaracin del autor del relato despus de haberlo escrito.
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Estoy meditando qu otro relato comentar. He ledo lo que ya se ha dicho sobre los textos y creo que no puedo aportar mucho ms. As que si alguno/a tiene especial inters en que comente su relato, que lo diga. De otro modo, le dar una pensada y me decidir ms pronto que tarde (espero).
Escaleno: tengo mono de escritura; di cul es el tema para la siguiente edicin (o lo has dicho ya y yo no me he enterado?).
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Me gustaría que todos tuvieseis clara una premisa fundamental: los comentarios son libres. Podrá haber mejores y peores. Los habrá tal vez un poco irritantes. Algunos apenas nos� ayudan. Otros son muy útiles. Pero hay que agradecerlos todos. En honor a la verdad debo decir que hasta ahora nos los estamos tomando muy bien. Por cierto, pregunto lo mismo que David: ¿Cuál es el tema para la próxima edición? |
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COMENTARIOS guerreros
Ahí queda eso 7 La estampa genuina de un pueblo con sus fuerzas vivas reunidas en el bar, a la hora de la partida. Muy bien descrito el ambiente y el suceso. Cosas que pasan en los pueblos, a veces de menor entidad pero que pueden desencadenar una guerra, que en este caso, después de una buena pelea en la calle, al estilo oeste americano, se resuelve como debe de ser, de manera democrática. Buen relato, entretenido y sin complicaciones.
La guerra del millón de muertos 7 Como el anterior una clásica historia de guerra, esta vez de la Civil, pero podría ser de otra de las muchas que ha habido. Describe muy bien las noches de guardia de dos soldados, uno en cada bando y la sinrazón de la guerra. Hay un cierto humor negro en la historia, esas imágenes de los dos hombres cagando en medio de la oscuridad o tumbados sobre la porquería quietos y esperando que no les vean y menos mal porque el final, aunque se adivina, resulta duro y triste.
Botón rojo 8 Esta historia podría ser el guión de una de esas películas de hazañas bélicas con un buen actor como protagonista. Está relatado con un buen puñado de datos que supongo serán ciertos. Lo que dice que el autor ha tenido que informarse bien para hacer la historia creíble. Interesante el planteamiento elegido para explicarnos la razón de que premien al protagonista con dinero. Así suelen ser las cosas.
Yihad 9 Impresionante relato. Confieso que este tipo de historias me sacan de quicio. Esta también lo hace. Lo que cuenta no es fantasía sino la mas dura realidad. Las oraciones y las menciones al Corán le dan más credibilidad al argumento. Buen relato, buena ambientación y un final totalmente inquietante.
El Juez Gastón 6
Parece real esta historia, los nombres convenientemente modificados y la situación. Todos hemos pensado en esta posibilidad que se narra aquí. No sé explicar el por qué, pero encuentro la forma en que nos lo narran un poco débil. Por lo demás ha sido fácil de leer y se sigue con interés para llegar al desenlace.
El asalto 9 Puede que este relato no lo tenga todo, pero lo tiene casi todo. Lo que no cuenta es algo que sucedió, no sé dónde, pero muy cerca en tiempo y lugar. Hay mucho odio y muerte en él, pero en medio de toda esa crueldad propia de las guerras, puede surgir un amor que dure toda una vida. Bien relatado, interesante y contado con cuidado lenguaje. El final nos deja con ganas de saber más sobre los protagonistas
En dos 8'10 No soporto las historias donde se tortura a la gente con impunidad y en nombre de imperativos legales mucho menos. La forma en que se relata aquí un hecho de esa índole es bastante real. Las guerras nos empujan a hacer y sentir cosas que nunca hubiéramos pensado. Eso sucede aquí. Describe muy bien lo que el corazón quiere y lo que cree ser un deber, en ese capitán que quiere olvidar que, no hace tanto, eran amigos y esa Teniente que no puede olvidar al hombre que ama, aunque sea el enemigo.
Las tinieblas del corazón 6
Podría ser cualquier comedor de cualquier casa. La joven preocupada de sus problemas personales, el niño consentido y exigente y los padres desbordados por las circunstancias. Y la televisión. Siempre en medio, en sitio preferente, hacia la que gira todo, que lo domina todo. Las noticias tremendas de cualquier guerra servidas en caliente en fuente de barro, a la hora de comer o cenar. ¿Por qué a esa hora, precisamente? ¿Para que vivamos atemorizados, con remordimiento, para que no exijamos más porque tenemos demasiado? Este relato es el espejo de la vida misma. La vida de los que la vivimos con cierto confort. Es sencillo, fácil de leer y auténtico. |
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Y muchas gracias a todos por vuestros comentarios. Veo que casi todos coincidís en las cosas que sobran o faltan en el mío. Y tenéis razón, yo misma me había dado cuenta ya al releerlo después de publicarlo. Es curioso porque suele pasarme eso, que veo mejor los defectos una vez que ya no puedo corregirlos. He modificado el relato y lo he dejado en un hilo aparte, con la ilusión de que alguien lo relea y me diga si he acertado con las modificaciones, ya se que es mucho pedir, pero os lo agradecería de verdad. |
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Estimado coforero Ernie (no te llamo amigo porque como estn las cosas tan tirantes no quiero que nadie se pueda molestar. Hago referencia al intercambio que habis tenido t y Joaqun anteriormente contra el mundo. Je, je). Bueno, yo a lo mo. Acabo de leer tus comentarios de mi relato y me has hecho releerlo varias veces. He de decirte que debo haber perdido todo conocimiento de las reglas gramaticales y ortogrficas pues eso que me dices de: "Lo primero que me llama la atencin es el considerable nmero de faltas que se captan en una primera lectura" Te rogara me dieras alguna pista, pues aparte de un an, un dnde y un ms en todo el relato, no logro encontrar ninguna ms. Te agradecera me ayudaras y, a cambio, te prometo leerme detenidamente tu relato recompuesto y darte mi incompetente opinin, pero al que da todo lo que tiene nada se le puede reprochar.
Y, por favor, como dice jpiqueras, no seis tan picajosos. Yo s que soy muy duro haciendo comentarios, pero es que no s hacerlos de otra forma. Ms duro me parece Joaqun, pero entiendo que es su forma de comentar y no hay que darle ms importancia. A lo que creo que debemos darle importancia es a lo qu decimos, pero ninguna a cmo lo decimos. Un afectuoso saludo.
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COMENTARIOS A LOS "5" Para m, lo que comparten los tres relatos que he puntuado con 5 es que hay algo en cada uno como para no merecer un suspenso e incluso para merecer ms que un aprobadillo, pero su potencial ha sido, en cierto modo, desaprovechado.
Ah queda la cosa!
Me gusta:
La buena ambientacin de la escena costumbrista y un poco "rancia", as como de los aos 60 del siglo pasado. El tema: dos no pelean si uno no quiere, pero como los dos quieran... La conclusin: no slo existen las dos opciones de los contendientes y muchas veces ni siquiera coinciden con la de la mayora.
No me gusta:
Cierto anacronismo en la realizacin "de elecciones" que rompe con la idea que uno se puede hacer en la escena del bar.
Sobra:
Esa cantidad de gentilicios de sonoridad fuerte, que distrae bastante del quid de un relato tan corto.
Falta:
Un mayor desarrollo "de la escalada de las hostilidades", de la trama en general, que queda algo pobre.
Cuando te vas...
Me gusta:
El amor en tiempos de guerra siempre da mucho juego. El aire de irrealidad, de delirio febril, mezclado con el miedo e indefensin cuando el protagonista est en vela est bien conseguido. El final "triste" como corresponde.
No me gusta:
La alternancia de letra cursiva y regular, que despista mucho pues no hay mucha coherencia en su uso.
Sobra:
Alguna explicacin, pero sobre todo el dilogo de los soldados enemigos. Tal vez incluso sobren los soldados enemigos, pues Ekron es en realidad un cadver desde el principio y el destino de Thara tambin queda bastante claro con su ausencia.
Falta:
Cohesin, especialmente con el final.
Nueva versin del relato:
Pues verdaderamente ha ganado en coherencia y precisin. La situacin queda perfectamente explicada con antecedentes y linealidad temporal en el desarrollo de la trama, pero a m eso no me haca falta, y es que ya se sabe, nunca lleve a gusto de todos. Eso s, ya no hay cursivas raras. En mi opinin pierde bastante de esa atmsfera opresiva, del golpe de efecto, del relato inicial. Por otro lado, encaja mucho mejor la aparicin de los soldados enemigos, aunque con las dos primeras frases de su dilogo, sin ms, creo que ganara. No est mal la novedad de morir matando. No obstante, para m ste, es un relato distinto.
Me queda un "5" pero ser ya para otro rato...
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Vamos a ver, que me estáis metiendo en un conflicto en el que yo no he entrado. Lo que diga o deje de decir Mamerí (por mucho que ahora se haga llamar Joaquín) me importa más bien nada o nada. Los comentarios a los relatos estaban escritos antes de saber las autorías (como siempre) y, por supuesto, no los he variado en función de lo que cada uno haya podido decir o no de mi relato. Mis comentarios son apreciaciones personales de los relatos, no de las opiniones de los autores sobre lo que yo escribo. Al que no le gusten, como digo siempre, que no los lea. Por otro lado, Incongruente, puedes llamarme amigo, por supuesto, aunque sea una amistad virtual. No me enfado por lo que puedas comentar de lo que escribo (ni tú ni nadie), todo lo contrario, sólo el esfuerzo de hacerlo ya se agradece y más cuando trata de enseñar algo, como es tu caso siempre. Como dice mi admirada Sacra, todos los comentarios aportan algo. Prometo repasarme tu relato de nuevo y marcar lo que he visto. Aunque tendrás que esperar un par de semanas porque desde mañana estoy desconectado. Gracias a todos por los comentarios y por intentar mantener una cierta cordialidad en este foro. |
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Joaquín, la edición sobre la guerra ya terminó. Centrémonos en la del humor, a ver si somos capaces de salir dignamente del trance. A mí me habéis hecho comentarios ambos con los que no estoy de acuerdo. Los medito, dudo y si sigo pensando lo mismo que pensaba, me los paso por el arco del triunfo. Ya está. Dudar es bueno: Dicen que vacilar es buen agravio, pues pervierte, con alevosas brechas, la moral de las mentes satisfechas en un giro imprevisto de astrolabio. Dicen que rectificar es de sabios pues manan de las conciencias maltrechas las dudas que germinan las cosechas que nutren de reflexiones sus labios. Cambiar de parecer no es un pecado, aun a costa de erigirse en veleta a la vista de todos señalado. Desafío silencioso es la vendetta que permite corregir lo equivocado. Bienvenida es, del cambio, su espoleta. Y ahora humor (pero buen humor, no mal humor, plis).
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Oye, oye, que lo de comentarios belicosos supongo que era únicamente una referencia al tema del taller. No hay que tomarselo en serio ni al pie de la letra. Aquí paz y después gloria, compañeros/compañeras de fatigas literarias. A este paso no voy a poder comentar, pero lo primero es lo primero. Insisto, los comentarios son todos bienvenidos. Luego haremos con ellos lo que nos parezca. Ignorarlos, apreciarlos, despreciarlos, odiarlos, que sé yo. Pero sin dejar de agradecerlos en su conjunto, pues el que se aquí se comente es algo bueno. Más aún, es la esencia del taller. ¡Joaquín! Vaya, primero no sabía quién era el nuevo participante en los talleres. Pero a poco de empezar la fase de los comentarios caí en la cuenta. ¡Vaya, hombre! Ahora estoy más tranquilo. No pasa nada. Esas pequeñas trifulquillas formaban parte en su día de la atmósfera del concurso de relatos, pero en general no llegaba nunca la sangre al río. Te di la bienvenida al concurso de micros, y ahora de te doy mi más cordial bienvenida por tu regreso al taller de relatos. En ocasiones he pensado en aquellos meses en que estuviste por aquí. Reconozco que tu subsceptibilidad al principio me confundía un poco. Pero luego aprendí (y recomiendo a los demás que lo hagan también) que cada uno es como es, y tú eres un poquitín puntilloso. En general, reconozco que tus quejas y recriminaciones fueron y son fundamentadas y motivadas. Lo que ocurre es que eres un poco vehemente al expresarlas. Pero en muchas cosas tienes toda la razón. Personalmente comparto contigo el que los comentarios subjetivos y marcadamente negativos no son agradables y posiblemente sean innecesarios, por lo que deberíamos evitarlos. Pero en lo que no estoy tan de acuerdo es en atribuirlos (al menos en todos los casos) a la envidia o a sentimientos de ese estilo. Me alegra verte otra vez por aquí, Joaquín. Ojalá seas el primero de un ramillete de buenos escritores y escritoras que por diversos motivos se alejaron del concurso de bubok. ¡Bienvenido de nuevo! |