En esta edición tenéis elección de tema, pero no de situación, pues tendrá que transcurrir durante un hito histórico del XIX. Seguro que será interesante y no tan diferente a como podría ocurrir ahora...

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� � Las gárgolas de Notre Dame El relato de María me ha parecido excelente. Muy fotogénico, cada párrafo se ha hecho imagen en mi cabeza fácilmente. La historia encaja perfectamente en el tema que ella misma nos propuso, utiliza un lenguaje adecuado, claro, sin demasiados rodeos. Se sigue con facilidad, con interés, deseando saber cuál es el siguiente paso, la razón de lo que sucede. El final no es, precisamente, un final feliz. La imagen de las gárgolas de Notre Dame mirándola fijamente deja una sensación helada cuando acaba. Me ha gustado, no puedo añadir nada más, ya sabéis que me cuesta comentar. No me ha parecido ver nada que no estuviera en su sitio. Piqueras tendrá más ojo que yo, seguramente. � Noche de estreno Habéis trabajado bien para publicar dos buenos relatos. Si esto es una despedida, ha sido la mejor. El de Piqueras también es entretenido, más fácil de contar que el de María, pues ya conocía los hechos y el desenlace. Pero por eso no tiene menos mérito, ha descrito muy bien el tiempo en que sucedió, es agradable de leer, ha refrescado un hecho que ya casi había olvidado. Me ha gustado también. � Dejo mis comentarios aunque no he participado, no para que aprendáis nada, sino para que sepáis que os he leído y lo que me ha parecido. Un abrazo |
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Muchas gracias, Rosa. Me alegra que nos hayas leído. Gracias, María, por acompañarme en esta que creo que va a ser la última edición de la última variación del concurso de relatos del foro del concurso de usuarios de Bubok. He leído tu relato y me ha gustado mucho a mí también. Aciertas en los pocos momentos en que es narración descriptiva, lo mismo que en los que se hace intimista y habla de los pensamientos, lo que ocurre la mayor parte del tiempo. Trataré de hacer el esfuerzo de leerlo sin prestar atención al contenido, para ver si hallamos algo corregible de orden ortográfico o relativo al lenguaje, pero en la primera lectura, atrapado por el contenido de su texto, el lector planea por encima de posibles tildes, comas o puntos y comas. Y tengo la impresión de que lo has trabajo bien, y que poco o nada descubriré ese intento de prospección lingüistica. El trasfondo de la historia es triste, y uno quisiera rebelarse contra el fado que hizo que la señora Hinault llegase antes que Claire. Pero, y aquí se demuestra que los relatos los empieza el escritor y los acaba el lector,� pese a las ominosas miradas de piedra que ven alejarse desde lo alto a la niña en brazos de la que será ahora su madre adoptiva, me queda el consuelo de pensar que los mecanismos que hacen que los bebés despierten en los adultos unos sentimientos que a lo largo de los tiempos permitieron la supervivencia de esa especie de primate evolucionado, los humanos, cuyas crías nacen extremadamente débiles e indefensas, esos mecanismos que despiertan ternura e instinto de protección al principio, y luego profundo amor, cabe esperar que jueguen a favor de la niña y que la señora Hinault, que seguro que en el fondo de su pequeñez de espíritu guarda algún rescoldo de bondad, acabe siendo una buena madre con el paso de los años. Y ahora, como al dueño del saloon "Fair Hope" la noche del 14 de abril de 1865, nos ha llegado el momento de cerrar la puerta. Creo que, del mismo modo que en su día le echamos el cierre al concurso de poesía, ahora le ha llegado el turno al taller de relatos. Miro atrás y veo aquel verano del 2009 en el que me incribí aquí, en bubok. Al cabo de un tiempo, Nosebundos me explicó lo del concurso de relatos, que hasta ese momento yo pensaba que era un grupo o foro privado. Y comencé a participar. Hubo un par de años muy buenos. Tal vez más, que el tiempo corre y los recuerdos se desdibujan. No recuerdo cuando comenzó el declive, pero hubo un momento en que esto se fue convirtiendo en el reducto de los inasequibles al desaliento. Hemos hecho cuanto estaba en nuestras manos. Pero creo que ya está bien. Hasta aquí hemos llegado. Gracias, Rosa y Maria. Gracias a todas y todos los demás con los que estos últimos años he compartido el concurso de relatos. Ha sido un placer. Un fuerte abrazo. |
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Los últimos tiempos he tenido de una parte unas obligaciones, digamos que laborales, considerables y de otra algunos problemas de salud de un familiar. No están siendo los mejores tiempos para que pueda dedicarme a mi habitual visita a los foros y sus comentarios. Pero eso no es excusa, creo, para haber demorado tanto mi agradecimiento, María, a tu excelente análisis de mi último relato en el último taller. Disculpa, tampoco los años juegan ami favor, y si años atrás tenía una considerable capacidad de recordar temas pendientes y de solucionarlos, ahora me he vuelto un poquitín más distraido y olvidadizo. Tomo nota de tu análisis y tus comentarios. De ese modo mi relato sobre la última noche de Abraham Lincoln quedará en condiciones de incorporarse a un futuro libro de relatos. Seguimos por aquí y por allá. Por ejemplo en los micros. Hasta siempre. |