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Sólo una cosa, mameri: yo no he hablado de negar el cambio climático, he hablado de sentir culpa y del papel que se han empeñado en que represente en esta función: el de culpable. El mismo que me tocó desempeñar cuando lo que estaba en boca de todos era la mortandad en África por hambre. Negar el cambio climático me parece estúpido. Que yo tenga que hacerme socia de Greenpeace (con su pertinente cuota) para sentir que hago algo por las focas (comprarme o no un abrigo no cabe dentro de mis disquisiciones cotidianas, aunque sólo sea por presupuesto), por ahí no paso (y aún así, fíjate tú, he sido socia durante bastante tiempo). Detrás de este interés repentino a nivel global veo lo mismo que veo en las campañas de vacunación por riesgo de epidemia (?) que llenan las arcas de las farmacéuticas: dinero. ¿Sabes por qué? Porque de los únicos que se puede sacar algún beneficio es del ser humano. ¿Qué ganas si le echas la culpa a los ciclos naturales o a Dios? Nada. Yo seguiré con mi guerra personal: cambios en mis pautas de conducta que están dentro de mis posibilidades. Eso es todo. Por respeto a lo que me rodea. Pero no voy a hacerles el juego. Que el dinero de mi bolsillo salga para tangibles que eviten que se muera de hambre quien tiene hambre en este preciso momento. A día de hoy, a las 15:53, las personas siguen siendo más importantes que las focas. Saludos: La Teniente
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De acuerdo prácticamente en todo con los últimos posts. Pero... esta aseveración "Detrás de este interés repentino a nivel global veo lo mismo que veo en las campañas de vacunación por riesgo de epidemia (?) que llenan las arcas de las farmacéuticas: dinero." merece un comentario aparte: Pocas cosas como las vacunas ha demostrado su eficacia en la lucha contra las enfermedades infecciosas. Cuidado hacia donde nos decantamos. Hemos hablado de "negacionistas" y de "creacionistas". Más peligrosos quizás son los "anti vacunas". Estos días se ha intentado, por suerte con escaso éxito, presentar la situación actual sobre la gripe A como el fracaso de los que insistían en que debía vacunarse, como la prueba de que mentían, se eequivocaban. ¿De qué situación hablo? Pues de que hoy en día la incidencia de nuevos casos de gripe A es mínima, y de que han sobrado tal vez un milló de dosis de vacuna. ¿Pues sabéis qué os digo? El que se haya logrado detener la difusión de la pandemia de la gripe A y hayan sobrado vacunas constituye uno de los mayores ÉXITOS de la política sanitaria global vistos en la historia de la salud y la medicina. El fracaso hubiese sido que, pese a la vacunación la epidemia hubiese seguido creciendo, y que las previsiones de fabricación de vacunas se hubiesen quedado cortas, no al contrario. ¿sabésis porque se detiene la progresión de una enfermedad infecto-contagiosa con la vacunación? Porque cuando se llega a un porcentaje suficiente de la población inmunizado, se detiene su progresión. Dicho de otro modo: los que dijeron "yo no me vacuno, que dice una monja de Montserrat que me puede hacer daño", se han benficiado de que muchos otros no pensasen como ellos y se hayan vacunado. El freno a la progresión de la enfermedad se ha logrado gracias a los muchos que se vacunaron, y a pesar de los que no se vacunaron. Y sólo añadir que la Gripe A, por fortuna, no es una emfermedad esencialmente grave en la mayoría de los casos. Pero niños, personas jóvenes y futuras madres murieron por haber contraido una enfermedad que, de haberse podido vacunar, no les habría afectado. De lo que alguno se podría quejar es de que tardó demasiado en llegar la vacuna. Pero yo les diré que, aparte de los problemas tecnológicos, de los ensayos imprecindibles para garantizar al máximo su inocuidad, en ocasiones las nuevas vacunas han de luchar con los herederos de los miembros de la santa inquisición, con mentalidades próximas a los que querían quemar a Galileo, sin lograrlo, y querían llevar a la hoguera a Miguel Servet (esta vez si lo lograron). No sé que me pasa hoy... tengo aunténtica logorrea. Disculpad. Josep |
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"A día de hoy, a las 15:53, las personas siguen siendo más importantes que las focas." Me quedo con esta frase tuya, tal vez resuma bastante bien lo que me quieres decir, Teniente Tulip. Creo que en realidad haces lo siguiente: te fijas en el dedo que tapa el sol, y no en el sol mismo. ¿Que resulta que hay dinero detrás de tantas campañas mal llamadas 'ecológicas'? Sin duda es así, pero eso no oscurece ni niega la verdad del problema, la verdad de que estamos aniquilando la vida en este planeta, estamos acabando en un par décadas con lo que tardó en formarse millones de años. Ese es el asunto, yo no soy socio de ningún club ecológico, tampoco soy socio de Greenpeace, y no defiendo a nadie en particular; yo sigo mis ideas y mis convicciones, las cuales me dicen que me baje de la moto, que abandone el despilfarro de la sociedad de consumo. Eso es lo que he hecho. Eso es lo que os propongo: no consumáis como ellos quieren que consumáis, a lo loco. Sed responsables a la hora de consumir, y el Planeta saldrá tal vez adelante. Ahí está la clave, y eso es lo único que pretendo transmitir: un cambio en los modos y maneras de vivir. Saludos |
| no te preocupes, cariño. ya sabes que desde que papá te compra los hugiespullups puedes ir a dormir a casa de tus amiguitos sin miedo a mojar la cama... son tan discretos, te quedan tan bien, ¿verdad? venga, duermete de una vez (si es que me las pones a huevo, tronco, si es que lo vas pidiendo, porque si no tienes contra argumentos y sólo te jode el supuesto tono paternal (yo soy de barrio mierdoso y deberías haber visto macarrada, no paternalismo) así que aquí te dejo tu osito, abrázalo y ten dulces sueños... |
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No, no, no, jpiqueras; no, por dios. No deduzcas de mi comentario que soy una "anti-vacunas" porque no lo soy. Entre otras cosas, porque me parecería estúpido. No hablaba de las vacunas en general sino del alarmismo que ocupa horas y horas de tertulias radiofónicas de médicos, responsables políticos y demás, debatiendo si una determinada amenaza es o no veraz. Y mientras ellos lo debaten porque ni ellos se ponen de acuerdo, las arcas se vacían, en un movimiento preventivo, para adquirir partidas millonarias a farmacéuticas que, si no están detrás de todo esto, francamente me sorprendería. (Gripe A, vamos...)
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cita de mameri
Te hice caso, Nosebundos, escuché al gran filósofo Georges, con su coleta de caballo. ¿Qué saqué en claro de su discurso? Pues saqué en claro que mezcla el culo con las témporas, que es un impostor, que no sabe ni de lo que habla, y que la estupidez se le subió al ombligo como una mala hierba.
también está el primo de Rajoy, que no se te olvide, mamerí.
Me recuerda a los ilusos que suponen que el hombre no es responsable porque no tiene poder, es un ser insignificante, la tierra es mil veces más grande que nosotros, ya sabrá defenderse de este virus que es el hombre. Este discurso es un ejemplo más de aquellos que practican la política del avestruz, pretenden lavar su conciencia negando lo evidente. El hombre está detrás de la extinción de miles de especies animales y vegetales, y no será este filósofo de pacotilla quien va a negarlo ahora. ¿Que ya ha ocurrido antes una extinción? ¿Que el planeta ya ha conocido otras debacles peores aún que la de ahora? Eso no niega la verdad última: por primera vez en la historia del Planeta una especie animal es la principal responsable del deterioro climático y de la extinción masiva de las especies vivas. Este iluso señor pretende decirnos que el plástico quedará después de nosotros y que tal vez estemos aquí solo para traer el plástico al planeta. ¡Será imbécil! ¿No sabe que el plástico también se consume y desaparece, y que tarda en hacerlo entre 400 y 600 años? Sería bien triste que la misión del hombre haya consistido en traer el plástico al planeta. Para eso, me quedo con el arte rupestre de Altamira, que es un millón de veces más digno que cualquier lata de cocacola. En fin, por desgracia, vocingleros como el tal Georges abundan y aún se multiplicarán en los próximos años. |
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Independientemente de que tengamos o no la culpa de todos los males de la tierra, creo que la especie humana tiene en su mano poder cambiar algunas cosas para que la salud del planeta mejore. ¿La inteligencia nos da cierta responsabilidad o nos hace ser más irresponsables? Con todo lo que hemos llegado a aprender, es de cajón que tenemos la sartén por el mango. Si mañana cae un meteorito, pues mala suerte, pero mientras, debemos ir poniéndonos las pilas. Y sí, al final todo es cuestión de pasta, vaya novedad.
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cita de mameri
Hola, Teniente Tulip, no voy a convencerte de nada, ni lo pretendo (del mismo modo que tú tampoco me vas a convencer de nada). Si Georges es un humorista de monólogos, me parece de lo peor que he visto en su género (aunque para gustos, colores).
Mamerí, ¿cómo vamos a alimentar a 6.000.000.000 millones de habitantes y subiendo? ¿Habrá que hacerle la vasectomía a todos los chinos? Menudo gasto en bisturís. No. Habrá que matar alguna ballena, vamos digo yo. El ecologismo es necesario, pero reconoce que algunos se sitúan en extremos que tiran para atrás. Igual que del otro lado hay idiotas que piensan bah!, por una lata; bah!, por una perdiz más de lo que marca el cupo de caza; bah!, por ir a 180 km/h quemando gasofa… Yo estoy con piqueras, hay que enseñar responsabilidad, y eso es algo que tiene que partir de las escuelas. La educación lo es todo. Ahora, te respondo a lo que has escrito: 1. El hombre es responsable de la parte que le toca, a los hechos me remito. No han venido los marcianos, que yo sepa, a contaminar este planeta, ni a destruirlo como el hombre lo está destruyendo. 2. La voz de los que niegan el cambio climático sí que se oye, y mucho. Te puedo asegurar que cada dos por tres a mí me pitan los oídos por culpa de ellos. 3. Yo no he dicho nunca que TODOS los científicos admiten el cambio climático. Más arriba había mencionado a los 'negacionistas', que son una multitud que cuenta con numerosos seguidores. 4. Sería imposible que cargaras tú sola 'con la cruz de la responsabilidad común'. A cada cual, su parte. A ti te vendieron el coche porque tú lo compraste. Eres responsable y dueña de tu coche. Yo no tengo coche, ni quiero, y me siento orgulloso de no tener coche. 5. ¿Que el objetivo es el dinero? Seguramente. Me da igual, desde el punto de vista no antropológico PIDO que no se carguen más a las focas en Canadá, que no hagan comercio con la piel de los animales, que no deforesten el Amazonas ni la selva de Bornero, que permitan vivir a las ballenas, que no extingan el atún rojo, ni maten millones de tiburones solo por su aleta, que respeten el hábitat de los pueblos aborígenes en Australia y en América Latina, que no contaminen los ríos, los mares y la tierra, que no llenen mi ciudad de ruidos y de malos humos, que den una oportunidad a las generaciones futuras, que no llenen los océanos de plásticos, que no instalen más centrales nucleares, que dejen de liquidar, extinguir, expoliar, destruir, arruinar millones de hectáreas antes fértiles, las cuales han convertido en páramos desiertos. Nada más, si eso es mucho pedir, veremos a ver qué opinan los habitantes dentro de, pongamos, 50 años. Yo también tengo a veces ganas de tener un día de furia, desde luego, pero por muy loable que sea lo que hace green peace normalmente, constituyen delito el 90% de sus acciones.
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Tanto hemos hablado del dinero, que al final no puedo evitar traer aquí un artículo publicado en mi blog: El pensamiento único Para que un pueblo se mantuviera unido inventaron los sabios de aquel entonces el concepto de «pensamiento único». ¡Gran concepto este, pues otorga a la comunidad una identidad exclusiva frente a propios y extraños! El formar parte de un grupo dado no depende tanto de haber nacido en un determinado lugar, ni de llevar sobre los hombros tal o cual apellido, ni de hablar una lengua específica; depende del hecho de compartir una serie de «valores», los valores fijados por el pensamiento único. Hasta el siglo XVIII, el vehículo oficial de propaganda fue la religión. La unidad territorial se conseguía gracias a que el pueblo aceptaba el dogma, el único dogma verdadero, el dogma católico. Mediante la tortura, el destierro, la confiscación de bienes, e incluso la muerte, se obtenía la aceptación popular de una política beligerante por parte de los monarcas: en nombre de la Cristiandad se hacía la guerra a los moros, a los turcos, a los protestantes, a los luteranos, a todo aquel que osara apartarse de la fe... Era el pensamiento único de la fe católica, instalado cómodamente en las altas esferas sociales, las cuales utilizaban los púlpitos de las iglesias para pregonar sus cuatro verdades (léase, mentirijillas) con que se cimentaba el Poder. Pero los tiempos cambiaron, la división social (clero, nobleza, estado llano) se fue resquebrajando. La importancia de la economía iba ganando terreno en las mentes de ricos y pobres. A la verdad de la fe se le opuso la verdad del comercio, de los vulgares y ruines intereses terrenales. ¡Ya no importaba tanto salvar el alma del pecador, como que éste asegurase un plato de lentejas para él y los suyos, aunque fuese a costa de «pecar» lo que hiciera falta! Esta nueva conciencia social necesitó un largo tiempo para instalar otro «pensamiento único», otro sistema de valores que garantizase la unidad de la población. Para conseguir este objetivo, hubo revoluciones (la Revolución Francesa), hubo guerras (Napoleón peleándose con media Europa), hubo proclamas y panfletos de todo tipo (Marx invitando a la clase obrera a tomar conciencia de sí misma), hubo pactos, acuerdos, tratados, cambio de leyes (el Código Civil vio la luz) con el fin de preservar los intereses de unos pocos, a la vez que se hacía creer a la masa inculta que la «igualdad, la libertad y la fraternidad» constituirían el nuevo credo de los nuevos dirigentes. Los nobles, para subsistir en esta difícil coyuntura donde los privilegios en razón del origen social desaparecen, buscan alianzas con los ricos burgueses, que son quienes ahora manejan los hilos del poder. Se necesitaba urgentemente (a fin de evitar las revueltas sociales) un mecanismo que instalara otra vez el pensamiento único, cualquiera que éste fuese. La religión ya no servía para dicho fin... Se echó entonces mano de la Economía, a la que muy pronto convirtieron en credo oficial. Y así se explica cómo la Economía fue desde mediados del siglo XIX la nueva religión del Estado. Pero, ¿qué tipo de economía serviría mejor a los intereses de unos pocos? Una economía, claro está, de mercado: abusiva, injusta, expansionista, una economía que siguiera siendo fuente de las grandes desigualdades sociales. El pensamiento único se ha instalado de nuevo entre nosotros, como en los tiempos aquellos del fanatismo religioso de la Edad Media: el dogma vigente sostiene que «todo vale con tal de enriquecerse, incluso a costa de arruinar al vecino», el dogma de ahora pretende hacer a todos iguales en acumulación de oropeles, risas postizas, viajes de fin de semana, coches de lujo... Pero este dogma oficial, basado en la Economía Salvaje, es incluso peor que el anterior, porque con la creencia de que «tanto tengo, tanto valgo», con ese propósito enfermizo de acaparar riquezas sin cuento nos estamos cargando lo demás: el derecho a la vida, el derecho a respirar un aire limpio, el derecho a bañarse en las aguas de un río cristalino, como decía Garcilaso de la Vega, el derecho a escuchar el silencio que tanto echamos a faltar hoy en día. Este pensamiento único yo lo rechazo de raíz. Todo en la vida es cuestión de habitudes, de acostumbrarse a. Por eso el día en que aprendí a consumir de otro modo (no como los demás quieren que yo consuma por aquello de la «imagen», que es el mayor de los tiranos actuales), el día en que recobré la facultad de escuchar, de mirar, de andar por esos caminos, y de hacer con mis manos cuanto me propusiera, ese día supe que me había apartado del Orden Establecido... No me importa. Estaremos solos quienes así obramos. Conoceremos el rechazo social. Dirán de nosotros que somos unos tales y unos cuales. Todo eso me importa poco, pues ahora puedo proclamar que mi libertad tomó alas para volar a sus anchas, sin el dictado estúpido de la clase dirigente. Fuente: carmela-escribe.blogspot.com |
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Raúl, el sistema capitalista se parece al Imperio Romano en una cosa: se funda en la expansión territorial. Si no se expande no puede subsistir. Incluso las grandes crisis, al igual que los terremotos, alimentan al monstruo, alimentan al Capital, porque se invierte después en la re-construcción de los destrozos. Si hoy en día hay tantos habitantes en el mundo en parte es porque al sistema capitalista le conviene que haya mercado (cuantos más consumidores, mejor que mejor). Pero como se trata de un sistema depredador, abusivo e injusto, desaparecerá cuando ya no le queden más recursos que avasallar. Si el planeta sobrevive a esta dura prueba, los hombres inventarán otro sistema igual de injusto y feroz, pero ya no se basará en la 'expoliación' de los recursos naturales, como sucede ahora, por la simple razón de que habrán acabado con ellos. |
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Ya s lo que es el capitalismo. Algunos dicen que es un sarampin que debemos pasar, como las religiones, por ejemplo. Lo que no me mola es que algunos conviertan el ecologismo en otra enfermedad (no hablo expresamente por ti).
De todas maneras, comprendo tu vehemencia, porque a m me pasa lo mismo con otros temas (religiones, je, je, ya sabis algunos).
Maana ms, chicos. Un saludo.
PS: Nose, no grites tan fuerte, que te oigo desde aqu y me da que no vives al lado, je, je. nimo a todos.
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cita de Teniente_Tulip
No, no, no, jpiqueras; no, por dios. No deduzcas de mi comentario que soy una "anti-vacunas" porque no lo soy. Entre otras cosas, porque me parecera estpido.
No hablaba de las vacunas en general sino del alarmismo que ocupa horas y horas de tertulias radiofnicas de mdicos, responsables polticos y dems, debatiendo si una determinada amenaza es o no veraz. Y mientras ellos lo debaten porque ni ellos se ponen de acuerdo, las arcas se vacan, en un movimiento preventivo, para adquirir partidas millonarias a farmacuticas que, si no estn detrs de todo esto, francamente me sorprendera.
(Gripe A, vamos...)
Disculpa, me he dejado llevar un poco de ese pronto que a veces me hace saltar ante determinados temas. Entiendo lo que dices, en ocasiones las multinacionales de la industria farmacutica pueden haber obrado de forma poco correcta y pensando ms en los beneficios econmcos que en la erradicacin de enfermedades. Peroa veces, algunas de esas industrias,han invertido en investigacin ms de lo que les ha producido un nuevo frmaco. Lo compensan, es cierto,con los ingresos que obtienen de otros medicamentos. Simplemente, han de existir mecanismos de control, tribunales de la competencia o lo que sea, que vigilen que no se pasen en algn momento. Pero juegan un papel fundamental en salud pblica y no sera bueno llevarlas a la ruina. Saludos cordiales, Josep |
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bizarro: Pues creo que tienes razón, porque manejo la tesis de que América fue la Atlántida. Cuando se derrite un cubo de hielo que flota en un vaso de agua, el nivel del agua no disminuye, se mantiene igual. Lo mismo sucede con el derretimiento de la parte del�polo norte que no está sobre tierra. Considero que con el derretimiento de los glaciares y el aumento del nivel del mar, cambian las resultantes de las fuerzas ejercidas sobre las placas tectónicas, lo cual origina sismicidad entre sus fronteras o dorsales, que provocó el surgimiento de una cadena de tusnamis en su costa atlántica inundando momentáneamente gran parte del continente americano. |
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Josep: Las principales huellas de una civilización plehistocénica que padeció la crísis climática del cambio al Holoceno las identifico en las religiones mesiánicas de sacrificios humanos, que mientras que en el Medio Oriente evolucionaron en el Cristianismo, en México se encontraban en su forma original�al momento de�su Conquista. La explicación del porqué no existe una tradición histórica de la influencia de los sobrevivientes de aquella civilización en el desarrollo de la actual, la encuentro en que la raza blanca tuvo que haber permanecido prácticamente aislada durante los 90 mil años de la glaciación europea, de hecho durante ese tiempo pudo haber adquirido sus caracteres raciales, resultando ser la raza más joven, por lo cual las razas antiguas o de color, que habrían participado activamente en dicha civilización plehistocénica, habrían programado la conocida Historia Universal para la integración de la nueva raza al resto del género humano�mediante dichas religiones de ofrendas humanas, de las cuales son�herederas todas las religiones que hoy existen y que han tenido un papel primordial en la historia.�� |
Me recuerda a los ilusos que suponen que el hombre no es responsable porque no tiene poder, es un ser insignificante, la tierra es mil veces más grande que nosotros, ya sabrá defenderse de este virus que es el hombre. Este discurso es un ejemplo más de aquellos que practican la política del avestruz, pretenden lavar su conciencia negando lo evidente.
El hombre está detrás de la extinción de miles de especies animales y vegetales, y no será este filósofo de pacotilla quien va a negarlo ahora.
¿Que ya ha ocurrido antes una extinción? ¿Que el planeta ya ha conocido otras debacles peores aún que la de ahora?
Eso no niega la verdad última: por primera vez en la historia del Planeta una especie animal es la principal responsable del deterioro climático y de la extinción masiva de las especies vivas.
Este iluso señor pretende decirnos que el plástico quedará después de nosotros y que tal vez estemos aquí solo para traer el plástico al planeta. ¡Será imbécil! ¿No sabe que el plástico también se consume y desaparece, y que tarda en hacerlo entre 400 y 600 años?
Sería bien triste que la misión del hombre haya consistido en traer el plástico al planeta. Para eso, me quedo con el arte rupestre de Altamira, que es un millón de veces más digno que cualquier lata de cocacola.
En fin, por desgracia, vocingleros como el tal Georges abundan y aún se multiplicarán en los próximos años.