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Lo que quiero decir es que vale, está muy bien que existan los códigos esos de las edades, pero luego existen padres que al niño de seis años le deja ver algo de 8, al niño de 11 algo de 13 y al de 16 ya le deja ver cosas de mayores de edad. Por ejemplo, en mi caso, yo desde pequeño he visto película tipo gore, he jugado a juegos violentos y yo no me veo como un psicópata, pero sobre todo ha sido gracias al entorno que yo he tenido, tanto familiar como de amistades... Y sobre las imágenes que se quedan grabadas en la retina, yo de mi infancia ahora no recuerdo ninguna, pero por ejemplo hace un año y medio salí traumatizado del cine tras ver Anticristo, más que nada por lo sangriento de ciertas escenas, y sí, con veintitrés años me quedé impactado... De todos modos, es difícil en un mundo en el que el horario infantil es ridículo, ya que en la televisión solo se considera horario infantil cierto tramo de la tarde, por lo que se pueden poner imágenes medio sexuales en la televisión a las nueve de la noche por ejemplo, cuando en casi todos los hogares españoles hay niños cenando y mirando por consiguiente a la tele (porque en la mayoría de hogares españoles la mesa de comer está muy cerca del televisor). Lo que quiero decir (me estoy liando yo solo) es que nosotros, creo, tenemos unas buenas nociones de lo que puede o no resultar fuerte para un niño, para una persona adulta, para un anciano... sabemos qué cosas no decir para evitar las posibles críticas... y aunque no lo digamos, estamos más que de acuerdo en este tema, porque de lo contrario, yo me preocuparía un poco... Un saludo ;-) PD: me refiero al tema de lo que puede resultar impactante y esas cosa, no me refiero al tema de si sí o no una obra literaria debe ser moral o no (aunque yo sigo pensando que obviamente tiene que ser moral)...
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cita de bizarro
Simplificando, no. No hay ningún código moral necesario en la literatura. La literatura es demasiado grande, compleja y universal como para someterse a una única intención. O a alguien ¿le hicieron realizar algún juramento antes de ser iniciado en sus misterios?cita de nosebundos
Retomando el título del hilo (qué Idelosan me ha quedado eso), entiendo que lo que se intentaba dilucidar era si, en efecto, la literatura, para serlo, debe poseer alguna intención moral. Lo cierto es que no, si no, de qué iba a haber literatura de entretenimiento. Otra cosa es que alguien se deje influenciar por los libros de Dan Brown, entonces ya tiene dos problemas, uno: de personalidad o directamente mental y otro: recuperar el estadio de personalidad anterior a dicha lectura.
La Literatura puede ser una herramienta. El rollo es si hay algún código moral que diga cómo debemos usarla y cómo no; y para qué sí y para qué no.
Pero a la literatura trascendente, sí. Sí a los libros que me juzgan, me reconocen o me abrazan sin saberlo. Sí, por los libros que de verdad pesan y se quedan en nuestra mitología personal, en nuestra leyenda de "cómo llegamos a ser como somos, así fue". Otra cosa es que se quiera o no. La literatura es una herramienta muy versátil. Aunque parezca un revólver, la puedes usar para dar el pistoletazo de salida a una maratón, como pistola de señales para pedir auxilio en medio del océano, para suicidarse, para disparar a alguien en la cabeza, o mejor, en la nunca, para asustar a los hijos de tus vecino, para obligar a las mujeres a follar contigo, para lo quieras y puedas conseguir.
Creí que quedaba clara mi postura...
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cita de blackax
Me autocensuro, cierto, pero lo dices como si fuera un reproche. Y no lo es. No puede serlo. Esa autocensura traza las fronteras del universo literario que yo, y solo yo, ofrezco a los lectores. Soy tan dueño de los límites de mi personalidad artística como de sus perfiles originales y definitorios. Porque yo lo elijo todo. Incluso los límites. Autocensurados. Estoy deseando leer algo tuyo, y no te ofendas, pero creo que ya hemos hablado demasiado de lo que dices que hablas. Pon tus relatos.
cita de salazar
Bienvenido Blackax. Yo escribo historias sadomasoquistas muy subidas de tono, tanto, que en mi caso lo de "erótico" se queda un poco corto. Yo prefiero llamarlos relatos pornográficos. Y aunque al principio asusté un poco a los de Bubok porque nunca he intentado maquillar lo que hago, a día de hoy, jamás se me ha puesto la más mínima pega y llevó aquí más de un año. También he de decir que después de conversar sobre el tema que te preocupa con algún amigo juez, y siguiendo sus sabias indicaciones, observo en todo lo que escribo dos reglas. Y sólo dos reglas.
interesante, pero la cuestion es que tu mismo te autocensuras en los dos temas mas polemicos que pueden aparecer en un relato erotico... Una. No describir ninguna relación sexual entre menores, con menores o ante la presencia de menores. Dos. No describir ninguna relación sexual no voluntaria. Echa un vistazo a mi hilo. Se llama "sadomasoquismo". Podrás comprobar que la observancia estricta que hago de ambas reglas no merma en nada la intensidad provocadora y escandalosa de mis intervenciones. Al menos los más estirados del Foro me llaman pajillero y trastornado, o sea Blackax, que voy bien encaminado. El sendero del arte, en la larga noche del anonimato, solamente por los insultos de los tontos es iluminado. salu2 |
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no es en absoluto ningún reproche. Cada uno puede escribir como le venga en gana, faltaría más, solo quería decir que aunque tú afirmabas que tu literatura era cercana a los límites, realmente rehúyes los dos temas que probablemente más polémica pueden generar, y que casualmente son los dos acerca de los que preguntaba, nada más. Y una pregunta: puedo publicar como descarga gratuita algún fragmento o capítulo que haya escrito, o tengo que esperar a publicar todo el libro y entonces ponerlo entero como descarga gratuita? No he entendido bien este punto un saludo |
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cita de mameri
cita de aviles
Yo no tengo ningún problema en reconocer mis propios límites, que los tengo, y muchos.Si un autor empieza a dilucidar si lo que va a escribir es moral o inmoral, apaga y vámonos. Empezar con limitaciones a la hora de escribir, indica la propia llimitación del autor para escribir. Pedro Avilés Pues mal empiezas en este jodido oficio. Pedro Avilés |
| Yo creo que uno no "limita" su obra por "amor a su público" o por "amor a su obra". La "limita" por "amor a sí mismo". Es decir, por fidelidad a sus principios, por coherencia con sus ideas, por el deseo de aprovechar su libertad para ponerse límites o no ponérselos. Cuando uno cree que lo que debe hacer es poner determinados límites a sus escritos, y escribe en consecuencia, lo que hace es respetarse a sí mismo y respetar sus ideas y sus planteamientos. En ese caso el ponerse límites no es una tontería, es un ejercicio de honestidad y respeto con uno mismo. |
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Lo que no quiere decir que estemos autorizados a pensar o creer que nuestra postura o nuestra actitud deba ser la norma que han de seguir los demás. Es decir, creemos que hemos de poner unos límites a nuestros escritos en razón a unos principios morales, por ejemplo. Vale. Pero no podemos decir a los demás que HAN DE HACER LO MISMO, pues en ese caso irrumpiriamos en el territorio de la libertad de los otros, tan digna y respetable como la nuestra. |
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cita de jpiqueras
Lo que no quiere decir que estemos autorizados a pensar o creer que nuestra postura o nuestra actitud deba ser la norma que han de seguir los demás. Es decir, creemos que hemos de poner unos límites a nuestros escritos en razón a unos principios morales, por ejemplo. Vale. Pero no podemos decir a los demás que HAN DE HACER LO MISMO, pues en ese caso irrumpiriamos en el territorio de la libertad de los otros, tan digna y respetable como la nuestra.
Totalmente de acuerdo con este post (o como se diga) y el anterior.
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Veamos de aclarar esto: aquí se están tocando dos temas distintos. De una parte la literatura y los valores morales, de otra el imponerse o no unos límites.Dejando de lado lo subjetivo que es eso de los “valores morales”, entiendo que algunos escritores tienen en cuenta lo que ellos consideran como tales, y ponen unos límites en sus escritos. Ante este hecho el autor puede optar por dos actitudes, y los demás podemos optar, igualmente por dos actitudes. Primero, el autor: Postura A: puede entender que otros tengan una escala de valores distinta que la suya. Puede, también, entender que otros, que comparten sus valores, no consideren que tales valores deban poner límites a su creatividad artística. Postura B : De acuerdo con determinados valores morales, y reafirmándose en su postura de poner límites a sus escritos que salvaguarden dichos valores, considera que los demás deberían pensar como él, y hacer lo mismo que él. Obviamente, la postura correcta es la postura A. Ahora los demás: Actitud A : Entendemos que un autor pueda dar un valor a determinados principios y normas de conducta, aceptamos que tenga una determinada escala de valores morales. Y admitimos que si pone límites a su creatividad o su escritura para evitar entrar en conflicto con esos valores, lo hace en el contexto de su libertad de opinión y de actuación. Actitud B: Pensamos que los valores morales no han de condicionar nuestros escritos. Pensamos incluso que tales valores morales son muy relativos y subjetivos, y no comulgamos con ellos. Pensamos que nada debe poner límites a la creatividad. Y por todo ello deducimos que el autor del que hablábamos es un inepto, un pusilánime, un corto de ideas y un infeliz. En definitiva, pensamos que nosotros tenemos la razón, y los que no opinen como nosotros van mal y están equivocados Obviamente, la actitud correcta es la actitud A. Josep |
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cita de jpiqueras
Veamos de aclarar esto: aquí se están tocando dos temas distintos.
No había hablado de los valores morales como límite a nuestra creatividad. Esa es una cuestión demasiado delicada, o íntima, como para abordarla aquí. Yo había hablado de límites materiales, físicos. Pero claro, el paellero tuvo que saltar y subirse a la parra, como siempre hace.De una parte la literatura y los valores morales, de otra el imponerse o no unos límites.Dejando de lado lo subjetivo que es eso de los “valores morales”, entiendo que algunos escritores tienen en cuenta lo que ellos consideran como tales, y ponen unos límites en sus escritos. Ante este hecho el autor puede optar por dos actitudes, y los demás podemos optar, igualmente por dos actitudes. Primero, el autor: Postura A: puede entender que otros tengan una escala de valores distinta que la suya. Puede, también, entender que otros, que comparten sus valores, no consideren que tales valores deban poner límites a su creatividad artística. Postura B : De acuerdo con determinados valores morales, y reafirmándose en su postura de poner límites a sus escritos que salvaguarden dichos valores, considera que los demás deberían pensar como él, y hacer lo mismo que él. Obviamente, la postura correcta es la postura A. Ahora los demás: Actitud A : Entendemos que un autor pueda dar un valor a determinados principios y normas de conducta, aceptamos que tenga una determinada escala de valores morales. Y admitimos que si pone límites a su creatividad o su escritura para evitar entrar en conflicto con esos valores, lo hace en el contexto de su libertad de opinión y de actuación. Actitud B: Pensamos que los valores morales no han de condicionar nuestros escritos. Pensamos incluso que tales valores morales son muy relativos y subjetivos, y no comulgamos con ellos. Pensamos que nada debe poner límites a la creatividad. Y por todo ello deducimos que el autor del que hablábamos es un inepto, un pusilánime, un corto de ideas y un infeliz. En definitiva, pensamos que nosotros tenemos la razón, y los que no opinen como nosotros van mal y están equivocados Obviamente, la actitud correcta es la actitud A. Josep |
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David dice: "..Sofisma o no, yo entiendo las palabras de JPiqueras como un intento de reconducir tu "conducta" en el foro..." Joder con las ansias reconductoras. Se te ve el plumero de moralina barata de seminarista pajillero ;), como al Paellas. Baja estofa en sus modos, vulgar en sus conceptos, malo escribiendo. Quiero y no puedo del ingenio y de las letras, incapaz del sentido del humor, payaso a tiempo completo Pedro Avilés
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Pero dejando a un lado los niños (y teniendo en cuenta sólo una reacción inmediata de copia de lo que ven, ya que no creo que una película les vaya a crear un trauma de por vida) en el resto de población la influencia de estos contenidos es mucho menor y menos condicionante que lo que menciona bizarro (el entorno en el que nos criamos, la familia, el trato que recibimos, nuestras relaciones sociales...).