Pues bien, todo lo relativo a esta quincena, menos los relatos, aquí.
Por supuesto que, como tema escenario, valdrán los relatos ambientados en una isla que tengan como factor importante el hecho de que sucedan en una isla y que no pudiesen suceder igual en el continente.
Creo que se entiende, ¿verdad?
|
Resumo y aclaro: este aceptable relato a mí no me parece isleño. Lo cual no quiere decir que no lo sea. Debo confesar una cosa. Cuando supe del tema de la quincena (la isla) me imagine relatos marineros, de piratas, de navegantes, de naúfragos, de temporales del norte azoatando las rocas desnudas de un pequeño rincón del mundo rodeado por las aguas del océano, de misteriosos pueblos del pasado costruyendo unas no menos misteriosas esculturas de piedra en forma de curiosas cabezas en el interior de una pequeña isla, lejos de la mayoría de las rutas de navegación... Y cuando llegaron los relatos ocurrió que mi imaginación sobrealimentada tuvo que hacer el esfuerzo de regresar a conceptos más sútiles, más terrenales, más metafóricos, distintos, en fin de todo aquello que pensé. Aunque no por ello menos dignos, elegantes o ingeniosos. De modo que mis sentimientos ante los relatos de la quincena se movieron entre una cierta perplejidad y una pequeña e insignificante decepción. |
|
JPiqueras, Susaru y LaSacra, gracias por vuestros comentarios a mi relato "Vivir o Morir en Capri". Ha quedado muy abajo porque es un relato al que le faltan por lo menos 1.000 palabras más. Esta quincena estuve a punto de no presentarme, por falta de tiempo, pues tenía que escribir otras cosas pendientes... pero me daba pena no participar. Como tenía la idea en la cabeza desde el principio, me tiré a la aventura de escribir un relato de 1.700 palabras en sólo 600... y claro, como dice LaSacra y los demás, el relato queda corto, con lagunas, y no se entiende la decisión final. En cuanto tenga tiempo, lo reescribo en condiciones, a ver si consigo mejorarlo. ¡Saludos y gracias! |
|
A la espera del recuento oficial (¡Javiiiiii!), pongo mis votos: 3 puntos - Islas mayores 2 puntos - El zoo 1 punto - Vivir o morir en Capri Gracias por los puntos y por los comentarios, habidos y por haber. Piqueras, un consejo para seguir mi relato (Pleamar): los tiempos verbales de cada fragmento ayudan a situar el tiempo de cada acción. Y las comitas marcan un episodio diferente, explican porqué asesinan a Ada como si fuese una bruja. Y sí, pasa en una isla, un continente hubiese sido más difícil de hundir. Lasacra, no queda claro que Ada sea una bruja, es más, no lo es. Pero lo que devuelve el mar tampoco es solamente la chica. |
|
Tenía un relato en la cabeza pero no me dio tiempo de escribirlo... ahora vuelve a empezar otra edición y vuelvo a no saber qué escribir. Para cuando lo sepa, me quedaré sin tiempo. ¡Felicidades Sacra! el tiempo va poniendo en su sitio a una de las personas con mayor sensibilidad del lugar. Leeré tu relato e intentaré leer el resto. ps: por cierto.... copiopego al word, printeo en pdf, convierto a mobi y me lo llevo a ebook reader... ¡como evoluciona esto! |
|
El Maestro de Ceremonia definió el tema también como "aislamiento humano en general". Está en la página 1 de este hilo, lo podeis consultar. Eso me garantiza que mi recurso al Contencioso Administrativo va a ser estimado. Bromas aparte, sabía que el público (una parte) no lo aceptaría así, que si no sale la palabra mágica "isla" (o la que sea) no está en tema. Pero iba a escribir de eso. Javihero dijo "isla" y yo no podía escribir otra cosa que eso. Tengo notas por ahí. Mañana o pasado las posteo, I promise. Felicidades, Zara. ¿Tuyo el del faro? Lo voté. Tengo comentarios que hacer. |
|
Islas mayores Bonito paralelismo entre tipos de islas y los diferentes estados de la vida de las dos mujeres protagonistas (y, por extensión, de mucha otra gente) a lo largo del tiempo: de islas vírgenes y deseadas a islas desiertas. El relato está explicado con tono desenfadado, igual que la conversación entre las dos ancianas, de modo que, a simple vista, parece un tanto insustancial. Incluso el paralelismo que se presenta al principio tiene visos de chaladura. Es en la parte final cuando el tono adquiere una cierta gravedad y se vuelve más reflexivo, dejando un regusto amargo pero bello en el lector. El texto esconde gran sensibilidad en pequeños detalles: las actividades de las mujeres, la reflexión sobre la sordera de una de ellas, el tema de las bragas… Pequeños aspectos de la narración que van cogiendo forma y protagonismo a medida que ésta avanza, de modo que, al final, nos queda un texto redondo y sólido que no deja cabos sueltos. Sorprendente, quizás no por el argumento, pero sí por la manera en la que éste se desarrolla. En cuanto a la adecuación al tema: irreprochable. Coge la figura de la isla y, en vez de usarla como escenario, utiliza su concepto para guiar la trama del texto. Muy bueno. El zoo O el amanecer cualquiera de un Robinson de la meseta. La gracia de este relato reside, en gran medida, en cómo está planteada su estructura: alternando párrafos dónde se describe el entorno donde está el protagonista mediante las acciones que va realizando con otros en los que se habla a sí mismo y se explica qué le gustaría hacer ese día. El efecto se pierde un poco porque el certamen es de islas y, casi desde el principio, uno ya sabe que el personaje es un náufrago y que sus planes no son más que fantasías sobre lo que desearía hacer. De todos modos, el texto tiene el suficiente encanto y atractivo como para sobreponerse a este “handicap” (por llamarlo de alguna manera). El último párrafo enlaza con el título del relato y ofrece una resolución irónica y triste al mismo tiempo donde muestra el zoo como la única distracción que tiene el hombre, algo que, al principio, parece otra fantasía más y que resulta ser, al final, su verdadero pasatiempo. Como cosas mejorables, alguna frase, como por ejemplo “que convertía el rincón en un a modo de armario”, que no acaban de sonar bien. Buen relato, muy buena estructura y con la duración justa, ya que alargarlo sería innecesario. Sonríe Buen relato de náufragos que aborda las relaciones entre los supervivientes y su comportamiento. ¿Sería posible que un adulto acabase comportándose como un niño para evadirse de la realidad? Probablemente, es más, creo que es una posibilidad más que aceptable. El final del relato es consecuente con lo que se plantea: la niña acaba muriendo en uno de sus juegos porque el adulto no ha tomado las debidas precauciones, no se ha comportado como adulto sino como un niño más. Es un buen relato y, sin embargo, está explicado de manera totalmente impersonal, parece un informe o una noticia en un periódico. Todo se explica con el mismo tono desapasionado que no permite al lector meterse en la historia sino informarse de ella. Tan sólo se atisba un momento de emoción en la última parte, en las tres últimas frases, cuando son el náufrago y el noble los que toman el mando de la narración. También hubiera estado muy bien asistir a la evolución de Klaus, ver in situ sus juegos, pero claro, explicar eso en 1700 palabras no es fácil. La idea es buena, seguro que el relato ganaría muchísimo si se nos mostrase todo lo que se nos explica en lugar de, simplemente, enumerarlo. Niebla en Cuba Vaya por delante que este relato podría haber pasado tanto en Cuba como en Benidorm, así que la adecuación al tema es más bien accidental. Explica el viaje alucinógeno de una novia en su luna de miel causado, que es lo que supone la sorpresa final, por el abuso de la cocaína. El relato acaba, como muchos relatos de este tipo, con el reinicio de los indicios, en este caso, la niebla, que iniciaron el suplicio del personaje y que supone un nuevo comienzo en ellos y la duda de si fue sólo su imaginación o algo más. Realmente, el relato mantiene la tensión y el suspense casi hasta el final, aunque las constantes referencias a la nariz de la protagonista ya dan una idea de por dónde van los “tiros”. El problema es cómo está explicado. No me acaba de sonar bien. Partes como los nudos de la protagonista (en la garganta y el estómago) o la frase: “Un grito ahogado se le quedó retenido dentro…” quedan extrañas, distraen mi atención y me impiden meterme en la historia. Es un buen relato, la idea está bien y sabe mantener el interés del lector pero necesitaría un buen repaso, quizás una lectura en voz alta ayudaría a detectar qué partes funciona bien y cuales podrían mejorarse. La materia prima existe y no es mala para nada, tan sólo hay que pulirla. Shamebook Me parece que a alguien se le ha colado un relato del certamen pasado porque, o soy yo o éste va más de Internet que de islas. Lo más sorprendente no es que alguien cuele un relato que no tiene nada que ver con el tema de la quincena (pocas veces tan descarado como éste, todo hay que decirlo), lo mejor es que se lleve cinco puntos, máxime contando que el relato ganador se ha llevado trece. Consideraciones temáticas a parte, nos encontramos con un texto reflexivo en el que un personaje se habla a sí mismo (recurso que aumenta el ambiente de intimidad del texto), evocando una relación que tuvo con una mujer y echándose en cara las cosas que le hizo y cómo la trató, todo ello a raíz de haberla encontrado en Facebook. El título hace referencia (shamebook sería un juego fonético que, en inglés, vendría a ser algo así como el libro de la vergüenza) al carácter “autoflagelador” del texto, dónde el personaje principal repasa el mal que le hizo a la novia que tuvo. Se me ha hecho un poco pesado, demasiado largo. En un texto de estas características, en la que los personajes y sus vidas son lo más importante, si no tienes ganas de saber más de ellos es que algo falla: lo que se explica, cómo o, quizás, el lector. A mí, por lo menos, no me ha enganchado, no me han quedado ganas de saber más de ellos, ni por qué hicieron lo que hicieron. Tampoco la explicación final de los abusos padecidos por la chica me dicen nada, parece una excusa para castigar más al protagonista y buscar el efecto final en el texto. Luz, agua y viento El relato cuenta las reflexiones de la protagonista a su llegada a una isla a la que, por lo que parece, es bastante asidua. Explica la diferencia entre llegar en barco (más lento y romántico) y en avión (más rápido e impersonal), además de establecer una serie de paralelismos con el viaje de Ulises, incidiendo en la importancia de “ir llegando” por encima de “llegar”. El faro también parece tener importancia en la historia, como punto de referencia, como guía para la protagonista en su periplo particular de acercamiento a su destino. Se nos explica un viaje físico pero se entrevé algún tipo de viaje emocional. Y digo se entrevé porque los sesos de este humilde peluche no dan para más y no consigo entender qué más nos está queriendo decir el autor, si es que quiere decir algo más. Uno acaba de leer el texto (que, por cierto, está muy bien escrito, es muy evocador y tiene tintes de gran reflexión) y se queda con la sensación de no saber si está ante algo muy profundo y sesudo que se escapa a su comprensión o, simplemente, ante un texto hueco que no dice más que lo que explica, con un envoltorio magnífico que brilla tanto que impide darse cuenta de que no hay caramelo. Sea como sea, no me llega lo suficiente como para darle puntos. Silenciosa mirada A través de los ojos de una niña asistimos a un cambio crucial en su vida, aunque ella no pueda advertirlo: su padre acaba de morir y el tiempo al lado de su madre parece tener fecha límite. Tan sólo al final, se nos revela que el padre era encargado de un faro y vivía allí con su familia y que la madre debe hacerse cargo del “negocio” y decide mantener a su hija a su lado, al menos un año más, a pesar del aislamiento que supondrá para ella. El relato acaba con un símil entre el faro solitario y el padre de la pequeña. El tono del relato está muy conseguido, con esa mezcla de inocencia y brutal sinceridad que tienen los niños para ver las cosas y explicarlas tal y como son, sin disfraces. Para muestra, el primer párrafo, donde se explica que el padre ha muerto. En cuanto a la adecuación al tema: si el relato ocurriese en tierra firme, la niña no hubiese crecido aislada y sola con sus padres y su vida hubiese sido muy diferente, así que la isla (y el aislamiento que ella impone) son parte indispensable en la historia. Buen relato, se quedó sin puntos porque no había más. Vivir o morir en Capri Éste se llevó un punto más por lo que podría llegar a ser que por lo que es. Me explico: me gusta la idea del hijo que, curioseando en las cosas del padre recién fallecido, empieza a descubrir aspectos de él que no sabía. Siempre me ha fascinado esa paradoja en ciertas relaciones familiares en las que dos o varias personas conviven durante años permaneciendo como perfectos desconocidos. Me gustó también que lo que el hijo descubre no es un secreto extraordinario (que su padre fue un espía, ni que traficase con órganos, por ejemplo), sino algo tan humano como el plantearse (y planificar) la propia muerte ante una situación terminal como la que vivió. También se resuelve bastante bien el porqué, al final, decidió no acabar con su vida: encontró la fuerza necesaria para seguir. Lo que falla es que no se nos explica por qué el hijo sí decide tirarse por el acantilado. Estaría bien poder llegar a entenderlo si se nos diese alguna pista pero es que no hay nada, llega al final del viaje y piensa: “hasta aquí hemos llegado”. Y se tira. Hala. Falta texto, bastante. Aún así, punto por la idea y por la narración. |
|
cita de bizarro
Acerca de Niebla en Cuba y la cocaina... eso de dos personas descansando tranquilamente y que luego una de ella tiene una alucinación... pa mí que la cocaina no hace eso. Y mira que hay drogas...
Me "copio" y "pego" : La chica le da a algo más que a las rayas, seguro. Por cierto, ya que pasaba por aquí. gracias por vuestros comentarios, Susaru, LaSacra Y Ernie. En realidad no quise que mi relato tuviese un excesivo efecto sorpresa. De modo que el hecho de que muy pronto se caiga en la naturaleza de la situación real del naúfrago no me preocupó demasiado. Y sí, bien mirado, creo que el posible mérito de mi relato, que busca el fácil recurso del naúfrago en su isla, queda algo eclipsado por aquellos relatos en los que se buscó la "isla" metafórica del aislamiento del ser humano. Aislamiento que puede ser muy doloroso cuando se produce estando rodeado de semejantes a los que parece que seamos trasnparentes y que pasan por completo de nuestro dolor, de nuestros sentimientos, de nuestra angustiosa soledad en su proximidad. |
|
cita de bizarro
Acerca de Niebla en Cuba y la cocaina... eso de dos personas descansando tranquilamente y que luego una de ella tiene una alucinación... pa mí que la cocaina no hace eso. Y mira que hay drogas...
No hay alucinación alguna...es una pesadilla, un desagradable sueño donde la niebla es su adicción a la coca (metafóricamente claro). Ella no podrá contra esas criaturas (repito: la coca), es frágil y vulnerable y no saldrá jamás de esa mierda.
|
8: Silenciosa mirada : Los faros no siempre están en las islas. Va de faro, y de la familia que habita el faro. Y del entierro de él, y de lo malo y frío que era, y de la madre que de momento se queda con la niña en el faro y... ¿Y bien? No me parece isleño este relato, por otro lado aceptable. No creo que le vaya a dar puntos
Creo que hoy me pillas sensible, Josep. Por eso voy a hablar de tu comentario a mi relato. Entiendo que no te haya gustado, que no lo hayas votado, que digas que hay faltas de ortografía, sintaxis y cualquier otra, pero que digas que no ves la isla o el aislamiento, o la soledad y todo lo demás me parece que es rizar el rizo.
No hay mayor isla que nosotros mismos cuando no sabemos comunicarnos con los demás. No hay mayor isla que ser un niño y criarte sin niños a tu alrededor. No hay mayor isla que encontrarte en una encerrado y no poder salir de allí debido a las circunstancias. Y si todo esto sucede en una isla ..... pues eso.
No hay piratas, no hay tesoros, no hay una nave vieja y decrépita y un capitan lleno de rencor (mira una historia para el tema de ahora) escondida en una cueva. Pero isla es Ibiza y tampoco hay nada de eso en ella.
Todo esto te lo digo, Josep, porque hoy me pillas sumamente sensible. Y empiezo a cansarme porque no entiendo nada. Y no es nada personal, no te lo tomes a mal.