Daniel es un joven introvertido, tiene serios problemas de insomnio, solo puede dormir cuando consume una nueva droga llamada Barleta la cual produce sueños lucidos en quienes la usan. Sin darse cuenta, el protagonista de esta historia se adentra en un mundo de sueños en los cuales el tiene el control parcial de ellos. Prefiere soñar eternamente pues al despertar sabe que su miserable mundo nunca cambiara, en sus sueños, él pueden ser todo lo que en la realidad no. Para Daniel, el mundo se divide en dos: el mundo real y el mundo onírico, la barleta es la conexión entre esos dos mundos.
El no sabe que es lo que quiere pero si sabe que es lo que no quiere:
"No quiero un cuerpo perfecto.
No quiero tener ropa de marca.
No quiero esos celulares modernos y autos costosos.
No quiero tener mil amigos en Facebook.
No quiero trabajar para nadie.
No quiero responsabilidades u obligaciones.
No quiero ser un estudiante o hijo modelo.
No quiero nada que me relacione con los demás.
No quiero ser lo que tú quieres que sea.
Lo único que quiero, es ser tan autodestructivo como pueda".
Su actitud de desprecio hacia la sociedad lo hará tomar
medidas radicales que le afectaran en su vida.
Siente un profundo asco por las responsabilidades que los demás le imponen.
Una noche, sufre una sobredosis la cual
lo deja en estado de coma durante un año. Al despertar, se da cuenta que casi
nada ha cambiado, y lo que cambio, solo fue para mal. Debido a problemas económicos
acepta realizar un trabajo para un narcotraficante, mientras lo realiza, se da
cuenta que sus amigos están madurando y cambiando pero él no. Solo el amor que
siente por una joven llamada Minerva lo hará cambiar y salir del mundo en el
que se encuentra donde el alcohol, sexo, pornografía, música electronica y las drogas, son los principales pasatiempos de él y sus amigos.
Es mi primer novela y se puede descargar gratuitamente desde aquí: Descarga