|
Como lo prometido es deuda, aquí va un primer comentario. COMENTARIO A "MI HERMANITO" De entrada llama la atención el título propuesto por el autor. "Mi Hermanito"; suena simple, infantil, en realidad en concordancia con el tono del relato. Diría que desgrana el núcleo de mi propio relato; es decir: si mi relato trata de los celos entre hermanos llevados al límite de la ultratumba, el autor de este relato hace un flash back vertiginoso y se remonta al germen mismo de los celos fraternales. Por eso me llamó la atención, además de la correlación de relatos, es decir: la ultratumba al principio, como si fuera el preambulo de una historia más compleja, y "Mi Hermanito" al final, como cierre explicativo. Hay que reconocer que el hilo narrativo no es demasiado complejo, no hay demasiado donde rascar y resulta evidente que el autor no se ha querido complicar la vida mucho más que para contarnos una historia más de celos entre hermanos. Una historia que podría estar dándose en este mismo instante en cualquier parque de cualquier ciudad del mundo. El estilo literario está en consonancia con la historia contada; el simplicismo llama al simplicismo. Pero es lo que la historia requiere. Otra de las características a reseñar es el esfuerzo por hacer notar al lector los distintos puntos de vista de la madre y del padre. La madre, sensibilidad y cariño hacia el rey destronado. El punto de vista del padre me alarma un poco; es como si quisiera justificar en cierto modo la violencia doméstica. "A veces sentios rabia hacia el otro, y qerríamos hacerle daño. Pero el amor se sobrepone al final" ¿Es el padre de la historia un violento, un padre o marido agresivo? Escarbando en la superficie de una historia simple nos encontramos con los sentimientos de un hombre a flor de piel. Tal vez de un hombre que sufre. O a lo mejor soy yo como lector, que he sacado esa deducción. En fin, quisiera profundizar algo más, pero es que he leído el relato un par de veces más y no encuentro mucho más que decir. Abrazo fuerte, Ubertino |
|
Enhorabuena a todos por este certamen. A todos sin distinciones por participar y mantener vivo este concurso taller. Y en especial a Raitann, por su victoria, a Simpatialaboral por su sólido cuento que le ha otorgado ese merecido segundo puesto, y a Ubertino, Zara y Susaru por situarse también en los escalones de nuestro podio pentacular. Gracias por ese puntito Ubertino, y por tu comentario. Es cierto, no me maté demasiado. El miércoles o el jueves, no recuerdo, viendo que se había quedado un poco frío el tema de la participación, escribí este relato. Es simple, es cierto. Eso aún podría perdonarmelo. Pero ahora lo encuentro un poco melifluo. De todos modos sí, traté de plantear la posibilidad de que esos celos entre hermanos que suelen existir siempre al principio, en algunos caso acaben en el futuro en una camaradería y amistad especiales. Y un pequeño incidente como el del cuento puede contribuir a ello. Gracias, cómo no, al señor Anadiforme por esos magníficos tres puntos. Han tenido un dulce sabor pues me han dado un ligero empujoncito. Sólo siento que le he cedido el farolillo rojo a MariaClara. Esta semana me voy de viaje. Y cuando regrese la semana próxima me marcho de inmediato otra vez. De modo que no sé de cuanto tiempo y de que posibilidades tendré para comentar y participar. Haremos... lo que podamos. Como decía el juez en el Cristo de La Vega, si no recuerdo mal. |
|
COMENTARIO A "LA FLORISTA" De entrada diré que el párrafo inicial cumple con la norma fundamental de un relato. Es decir, nos dice que nos va a contar la historia que le sucedió al personaje de la misma. Como presentación cumple con los parámetros de forma exquisita. Pero no puedo dejar de hacer mención al vertiginoso cambio de tiempos verbales. Futuro, pretérito simple, pretérito perfecto, preteritó simple. La historia es tan antigua como el tiempo, de hecho es una historia de celos con esmoquin de gala. Un trío como suele ser normal, o mejor dicho, una pareja con un bonito lunar que acaba por convertirse en verruga. Ejemplo de simil o metafora que nunca debería emplear un escritor, o al menos no demasiado. "un rayo de luz acababa de penetrar en la negrura de su mente" Hay que ir dando paso a fórmulas un poco más equitativas en lo que se refiere al peso de la narración y el estilo. Demasiado barroco, recargado si quieres, para mi gusto. No es que este mal, es que contrasta demasiado con el tono del resto del relato. Eso es lo que hace que chirríe, no la fórmula empleada en si misma. Otro ejemplo de como un autor no debería dárselo mascado todo al lector. "Cielos, ¿qué te digo? - Pensó Francisco apresurándose a inventar una excusa. Por simple, la fórmula contrasta con lo barroco anterior. No sé demasiados contrastes y giros de estilo. El desenlace del relato no es demasiado original, pero por la vivacidad con la que ocurren los acontecimientos engancha. Quizás sea uno de los atractivos del relato. Por cierto ¿cómo choca suavemente un coche con un árbol? Quizás lo que el autor tenía en la mente no supo expresarlo de forma adecuada. Yo me lo imagino, pero ese complemento circunstancial de modo me resulta chirriante. En el párrafo inicial, hábilmente señalado con la línea de puntos para dar a entender que estamos acabando, vuelve la sucesión vertiginosa de tiempos verbales: presente-pretérito. En fin, que la historia de celos es evidente. Un relato al uso de las comedias románticas. Durante la escena del encuentro entre Raúl y Clarita, en la floristería, me pareció por un momento ver a Hugh Grant y Julia Robert en Notting Hill. Por eso le di mis votos, la verdad. El desarrollo de la acción me resultó muy apropiado. Abrazo fuerte, Ubertino |
|
cita de Ubertino
COMENTARIO A "LA FLORISTA"
Muchas gracias, Ubertino, por tus comentarios; creo que los comentarios son para el concurso más importantes que las votaciones. voy a releer mi relato muy despacio y tratar de corregirlo en lo que pueda. Muchas gracias también por tus puntos.
De entrada diré que el párrafo inicial cumple con la norma fundamental de un relato. Es decir, nos dice que nos va a contar la historia que le sucedió al personaje de la misma. Como presentación cumple con los parámetros de forma exquisita. Pero no puedo dejar de hacer mención al vertiginoso cambio de tiempos verbales. Futuro, pretérito simple, pretérito perfecto, preteritó simple. La historia es tan antigua como el tiempo, de hecho es una historia de celos con esmoquin de gala. Un trío como suele ser normal, o mejor dicho, una pareja con un bonito lunar que acaba por convertirse en verruga. Ejemplo de simil o metafora que nunca debería emplear un escritor, o al menos no demasiado. "un rayo de luz acababa de penetrar en la negrura de su mente" Hay que ir dando paso a fórmulas un poco más equitativas en lo que se refiere al peso de la narración y el estilo. Demasiado barroco, recargado si quieres, para mi gusto. No es que este mal, es que contrasta demasiado con el tono del resto del relato. Eso es lo que hace que chirríe, no la fórmula empleada en si misma. Otro ejemplo de como un autor no debería dárselo mascado todo al lector. "Cielos, ¿qué te digo? - Pensó Francisco apresurándose a inventar una excusa. Por simple, la fórmula contrasta con lo barroco anterior. No sé demasiados contrastes y giros de estilo. El desenlace del relato no es demasiado original, pero por la vivacidad con la que ocurren los acontecimientos engancha. Quizás sea uno de los atractivos del relato. Por cierto ¿cómo choca suavemente un coche con un árbol? Quizás lo que el autor tenía en la mente no supo expresarlo de forma adecuada. Yo me lo imagino, pero ese complemento circunstancial de modo me resulta chirriante. En el párrafo inicial, hábilmente señalado con la línea de puntos para dar a entender que estamos acabando, vuelve la sucesión vertiginosa de tiempos verbales: presente-pretérito. En fin, que la historia de celos es evidente. Un relato al uso de las comedias románticas. Durante la escena del encuentro entre Raúl y Clarita, en la floristería, me pareció por un momento ver a Hugh Grant y Julia Robert en Notting Hill. Por eso le di mis votos, la verdad. El desarrollo de la acción me resultó muy apropiado. Abrazo fuerte, Ubertino |
|
COMENTARIO A ATHENS La fase de presentación del relato es rotunda. Truman Capote se me antoja, con unas briznas lascadas de Elroy. Sólo por esto tiene mis tres puntos, era algo evidente nada más comenzar la lectura del relato. La escena en que Anderson piensa que contar al agente parece sacada de la película "Sospechosos habituales", cuando el prota elabora su declaración a partir de los retazos de historia pinchados en la pared. Me gusta el detalle de colocar en minúsculas el nombre de woody allen, porque el autor lo usa como nombre común... como un mueble cualquiera. No es Woody Allen, es "un woody allen", como el miembro de una tribu urbana con determinado patrón de comportamiento. Aquí viene uno de los peros que le encuentro al relato. El salto tridimensional hasta la infidelidad. Una caída libre sin ningún tipo de protección. "Nuestra hija dejó de hablarme cuando descubría la aventura de su madre"; sin lugar a dudas viene dado por la limitación de espacio y tiempo. Estoy seguro de que el autor nos hubiera deleitado con una sutil descripción de los momentos que llevaron a la infidelidad. Aunque, si aprendemos a ser lectores detallistas", el hecho de que "me alejara de su pubis", lo dice todo en muy pocas palabras. Otro pero... Warren Buffet, a pesar de ser empleado en los mismos términos que Woody Allen, lo sitúa en mayúsculas. Un detalle; nuevamente la escena en que el protagonista conoce a su pareja parece calcada de una telenovela romántica. Es algo que parece convivir con la mayoría de las historias celosas. Sin embargo, viene el giro final. Magnífico....la historia de celos es otra, nos la ha dejado intuir levemente hasta que nos encontramos con una escena propia de "Mentes Criminales". Otra vez me ha sorprendido el señor Simpatíalaboral con una prosa de lo mejorcito que he leído por aquí. Abrazo fuerte, Ubertino. |
| Enhorabuena a raitann por su aplastante triunfo. Le di un solo voto a tu relato, pero espero explicar por qué en mis comentarios. Gracias a aquellos que habéis tenido la amabilidad de darme votos. En cuanto a los comentarios, estoy a poco tiempo de volver a mis cuarteles de invierno y me falta todo el tiempo del mundo, así que intentaré comentar en los ratos libres y luego... es posible que me tenga que alejar algo del foro. Gracias de nuevo. |
|
TRAS EL ESPEJO mis dos votos Comentarios: En principio el relato me parece muy interesante. La introducción es buena y mete al lector en la narración. Pero, una vez terminada la introducción, el autor se lanza a dar datos innecesarios para el hilo del relato, alejando del lector la atención. ¿Para qué: “Abajo, en la calle, las luces de las farolas tiemblan a intervalos… Una sí, una no, una sí, una no. El camión de la basura gira a la izquierda y se asoma a la calle como un monstruo luminoso; los focos delanteros abren un haz halógeno que descubre la presencia de dos contenedores en la esquina más próxima, con las fauces abiertas como un ogro hambriento. Las bolsas de basura asoman por su boca amontonadas unas sobre y otras y regadas por los alrededores.” toda esta parafernalia? Si la quitas el relato sigue igual de bueno y no distrae la atención del hilo conductor. Pero sigamos. Habla de Alejo, habla de las ganas de orinar de Susana, habla de cómo el chorro de orina… Pero, vamos a ver. Esto es un relato y, como tal, debe ser escueto: Introducción, nudo, desenlace y el hilo conductor que todo lo conecta. Cualquier otro dato que se de, solo sirve para distraer al lector, no para engatusarlo, ni convencerlo, ni despistarlo. Es lo que no entiendo. Un buen relato se va estropeando por ver si el autor llega a las 1.700 palabras. Pues no, lo siento, si se escribe en 600 es tan bueno como en 1.700. Quizás hasta mejor. El nudo, bastante atrás como consecuencia de tanta parafernalia, está bien definido, lo que pasa es que no se sabe que es el nudo hasta no llegar al final del relato. Bien, para mí, esto es una gran virtud. Aquí quiero hacer una llamada de atención al autor. ¿Para qué mete tanta parafernalia innecesaria y luego es capaz de sintetizar perfectamente. Me refiero a: “Sus resoplidos llegan con claridad hasta ella, como el esfuerzo de un trompetista asmático. —Habrá sido el calor. —Afirma Alejo sin dudar.” Aquí pasa de la acción del cuarto de baño al diálogo sin más contemplaciones. Perfecto, así sí se escribe un relato y todo el mundo lo entiende. Desde el nudo hasta el desenlace final, de nuevo el autor se empeña en “engañar” al lector, metiendo más información que para nada vale: “Camina diez minutos hasta que al doblar la esquina se topa con la boca de metro. La acera está solitaria; el kiosco todavía tiene el cierre echado y la prensa diaria se apila a su alrededor, como un montón de cadáveres húmedos por el rocío nocturno. A pesar del calor que aún permanece suspendido en el aire, siente una brisa gélida a su alrededor; un ramalazo helado que la envuelve durante un instante.” “El desconocido la observa guardando una prudencial distancia. Lleva una libreta en la mano y va vestido como si quisiera causar buena impresión a un familiar molesto. Parece un tipo ridículo; el típico tipo al que das de lado después de echar un par de polvos.” “—El desconocido taconea durante unos segundos, como si sus piernas tuvieran vida propia y estuvieran deseando salir corriendo de allí. —Quiere saber si estoy loca, ¿no es cierto? —Susana se incorpora en la cama; el pijama le hace parecer un ser desvalido. Un pajarillo con el ala rota o un gato recién nacido a punto de cruzar la calle. — ¿Perdón…? No.” “—Taconea de nuevo; pero esta vez el movimiento de pies va acompañado por unos giros de cadera intermitentes, casi imperceptibles. Tiene prisa.” Todo esto, con perdón le sobra al relato y creo que si lo quitas y lo lees te asombrarás de que tu relato no ha perdido, mejor, ha ganado. Bien, corregido (a mi corto entender) el relato, solo queda un último problema y este problema estropea algo la trama del relato. ¿Por qué se produce un incendio? ¿Quién provoca el incendio? Porque el espíritu de la hermana no lo puede hacer, ya que un espíritu puede aparecer, flotar, volar… pero en ningún caso puede actuar sobre nada material. Ahí hay un lapsus que yo no he sabido entender. Todo lo anterior me hizo darle solo dos votos. |
|
LA FLORISTA (mi 1 voto)
Comentarios. Este relato, de 1.683 palabras, es de lo mejor narrado que he leído en esta quincena. Es suave, ágil y fácil de leer, perfecto para un buen escritor. La idea del relato, aunque no es muy original, es bastante interesante y atrae la atención. La introducción es corta y buena, el hilo conductor, apoyado en una narrativa muy buena se agradece, pero… Defectos que me llevaron a quitarle puntos: El final se ve venir y eso desmejora todo el relato, siempre hablando desde mi punto de vista. Luego “cultivaba flores y plantas de jardín, en una finca de sus padres” Creo que sobra la coma detrás de “jardín” “Al sacar el dinero para pagarle dejó caer una moneda” “Para pagarle” debe ir entre dos comas: “Al sacar el dinero, para pagarle, dejó…” “una risita algo nerviosa y durante unos segundos en sus ojos brilló” “durante unos segundos” debe ir entre comas: “y, durante unos segundos, en sus ojos…” “pensado primero: Era indudable que Raúl estaba allí” Si esta frase es un pensamiento de Francisco, algo que nos indica los dos puntos detrás de “primero”, toda la frase debe ir entrecomillada. ““Cielos, ¿que le digo? –pensó Francisco” Empieza con comillas y deben cerrarse detrás de “digo?”. “-Te llamo desde La Goleta porque tengo un pequeño problema: verás, tenía que” Aquí no debes usar los dos puntos (:) ya que la conversación sigue. Con un punto y coma estaría mejor resuelto. “-Si puedes cerrar un poco primero te lo agradecería; tengo prisa.” Yo usaría el “antes” mejor que “primero”. “el coche de Francisco le bloqueaba la entrada. Francisco, subido a un árbol,” Mucho Francisco junto, esto parece una manifestación franciscana, yo hubiera usado el socorrido “él”, ya que estabas narrando de su coche. “Montó en el coche con ella, la miró, Clarita permanecía seria” Detrás de “ella” creo que no debe ir coma, sino punto y coma “Montó en el coche con ella, la miró, Clarita permanecía seria, con la mirada al frente, y Francisco pensó: “La muy zorra, guarda su encantadora sonrisa para él.” Cuando llegaron, miró hacia la cabaña de su amigo y exclamó” Estos dos “miró” tan juntos no quedan bien. Yo el primero lo cambiaría por un “observó”. “lo vio aparecer. Era Raúl y, tal como había sospechado, no venía solo.” La expresión es “tal y como”.aunque la conjunción se repita, o cambiar la frase por “Y era Raúl, como había sospechado…” “empujó a Clarita y ocupó su lugar en el hueco de la puerta entreabierta:” Estos dos puntos (:) no deben ir ahí “Raúl, si puedes apártate de mi camino que no tengo tiempo ni ganas” Debe ir coma detrás de “puedes”, pero ese “puedes” ¿es necesario? Es que suena fatal, ya que el “apártate” suena tan imperativo que le sobra el “puedes”. “había sufrido daños importantes pero, del portazo de la rubia al cerrar,” Vamos a ver, detrás de “pero” no va coma, falta un “que”: “había sufrido daños importantes pero que, del portazo de la rubia al cerrar “de la rubia al cerrar, a punto estuvo de salirse la puerta de quicio.” La puerta se sale “del” no “de”, ya que “quicio es el engranaje en el que giran las puertas, también llamados “goznes”. “-Eso es injusto –protestó Francisco, con voz tan tenue que nadie oyó sus palabras” ¿Nadie? Solo podían oírlas Clarita y él, por tanto: “con voz tan tenue que Clarita no las oyó” o “con voz tan tenue que no las oyó ni él mismo”. “Han pasado dos años desde los sucesos que acabamos de narrar” Veamos, este “acabamos” mayestático no es correcto por dos motivos 1º: El narrador en primera persona comienza diciendo: “me dispongo a narrarles”, nos habla en primera persona singular. 2º: En este mismo párrafo, el narrador sigue diciéndonos: “El verano pasado, volví…” de nuevo singular, por tanto… Finalmente en este párrafo: “Han pasado dos años desde los sucesos que acabamos de narrar. El verano pasado, volví al pueblo de visita y en la calle me encontré a Francisco; iba acompañado de una mujer joven que empujaba un carrito con un bebé de pocos meses.” Hay un despropósito literario. Veamos, el narrador en primera persona conoce al personaje en “un bar de carretera”, no en un pueblo, ¿Cómo al final del relato “vuelve al pueblo? Por otro lado, según el narrador, conoce a Francisco en un bar completamente borracho, le cuenta la historia y cada cual a su casa. ¿Cómo después de dos años, Francisco, se acuerda del narrador? Algo falla en la trama y creo que es la necesidad de parar pues ya va por 1.660 palabras. Por eso siempre critico que los autores se pierden en parafernalia que nada tiene que ver con la trama y luego tienen que terminar sin tiempo. Por todo ello, lo muy bueno y lo menos bueno, decidí darle a tu relato solo 1 voto. |
|
Enhorabuena al ganador aunque no fuera mi relato preferido! Y gracias por los puntos recibidos. Por cierto Zara, a tu relato le hubiera dado los tres puntos junto al de Cuestion de ¿celos? pero me tuve que decidir por uno de los dos. Me encantó ese tono sencilo, natural y tan real, jaja, aún me rio ahora con alguna de tus frases. |
|
ALEX (mis 3 votos)
Comentarios: Bueno, aquí me encuentro ante un relato que, en principio no me convenció en absoluto. En su segunda lectura empecé a verle virtudes. En la tercera empezaron a salir los detalles que me habían llamado la atención sin yo notarlo. ¿Cuáles? Una introducción perfectamente unida al desenlace, aunque el autor lo oculte. Un hilo conductor muy bien trazado, ya que va dando detalles del motivo de los celos crecientes del narrador en primera persona. Esto, narrar en primera persona, también es un valor añadido para mi gusto. Y, finalmente, cuando en el desenlace se deshace del hijo con esa “rapidez y contundencia”, eso vale lo que pesa en oro. “- Cariño…
- Mmmm…
- ¿Este camisón es nuevo?
Era una de esas preguntas tontas que yo le hacía como introducción a una de nuestras sesiones de sexo.
- Estoy cansadísima… ¡Álex me ha dado más trabajo que nunca!
- Tú no hagas nada…sólo gírate un poquito…
Usaba mi tono más sensual y procuraba pasar por alto su comentario.
- Oye, en serio que no.” “este diálogo, para mi gusto, debe ir escrito en letras de oro; es francamente bueno. Muy, muy bueno. Por supuesto que a mi inocente entender, tiene algunos fallos: “Ello sumado a que mi mujer dejó por ejemplo de coquetear” “por ejemplo” debe ir entre comas. Otro de los defectos es que el desenlace se ve venir desde el principio, pero el autor le ha sabido “sacar, con herramienta de precisión” el detalle de la “coca” que bien vale los tres puntos. “ella usaba su tono más frío con lo cual conseguía “Entiendo que “con lo cual” debe ir entre comas. “desmoronando y mi mujer se fue alejando de mi a la par” Hay que intentar evitar los gerundios y más los que van tan seguidos. “desde el primer día ya estuvieron más que unidos.” Este más que unidos ¿lo usa el autor para “engañar” al lector cuando ya la identidad de Alex es casi segura? “consiguió ascender en pocos años hasta llegar a mí.” Después de “años” debe ir coma. “he tenido ese resquemor hacia Álex debido a la admiración” Creo que detrás de Alex debe ir coma “Así pues, el señor sabelotodo tomó el mando y me dejó en un segundo plano, como si fuera lo más natural del mundo” Si coloca coma detrás de “pues” debe cerrarse y se cierra detrás de “como”, ya que “el señor sabelotodo” sustituye a Alex. “Veía a Álex, con su traje impecable, con su ancha sonrisa, con sus andares seguros y no podía evitar sentirme cada vez más pequeño, más mezquino y más…viejo, sí, más viejo.” Vamos a ver. En esta frase, el autor, comete a mi entender dos pequeños fallos. El primero es la reiteración de la preposición, que para nada es necesaria. El segundo es el uso seguido de las comas. El hacerlo no es lo incorrecto, lo incorrecto es no “CERRAR” las comas que se van abriendo y, al final, siempre falta alguna. Lo explicaré con mi versión de la frase: “Veía a Alex con su traje impecable, su ancha sonrisa, sus andares seguros, y no podía evitar sentirme cada vez más pequeño, más mezquino y más… viejo; sí, más viejo.” Yo lo veo así. “- ¿Ha aceptado lo que te propuse?
- No, ha aceptado lo que yo sugerí“ Error tipográfico. Si en la frase anterior hablas de “los López” y posteriormente hablas de “los abogados”, ¿por qué singularizas en “aceptado”? “- Lo sé. No creí que fuera tan tonto este López.“ ¿Este López no eran varios? Como ves, he encontrado ciertos fallos que perjudican el relato, pero, aun así, me pareció el mejor de todos, y eso que ha tenido que “luchar” contra la mejor narración de La florista, pero, en general, entiendo que este es mejor relato. |
|
A mí me suena impecable la frase: “Veía a Álex, con su traje impecable, con su ancha sonrisa, con sus andares seguros y no podía evitar sentirme cada vez más pequeño, más mezquino y más…viejo, sí, más viejo." Pondría el punto y coma después de 'viejo', pero dejaría las preposiciones; son ellas las responsables de que la frase adquiera tanta fuerza, tanta garra. Las quitas y se evapora el encanto. |
|
cita de raitann
Me di cuenta el viernes por la mañana de que tenía que haberle mandado la autoría al pingüino. Y ya era tarde. Ay!¡¡¡Nooooooooo!!! Pero ¿qué hice? Muchas gracias a los que me habéis votado pero, vaya tela, ¡si yo me hubiera conformado con cuatro puntitos menos! Ahora ¿que tema propongo yo, si ya hemos pasado por sesenta y seis temas? Mañana veré que hago. Raúl, ¿por que no reclamaste tu Don Giovanni? |
|
Tengo el equipaje ya bastante adelantado. Ya he rellenado todos los datos del ESTA. Así que voy a ver si me da tiempo de poner por aquí algún comentario. Por lo menos a los relatos a los que voté. Tras el espejo: El relato está en tema por completo. Los celos de una hermana, tan poderosos, que después de fallecida la siguen torturando, llevándole a tratar de herir a su hermana viva. ¿O se trata de la obsesión de una chica por el recuerdo de su hermana fallecida, que le hace imaginar cosas y atribuirlas al espíritu vengativo de la otra? En realidad me gusta esa cierta ambigüedad que me permite pensar que, en realidad, ella está obsesionada con su hermana muerta y su obsesión la lleva a imaginar (o interpretar) las manchas del techo como huellas de ella. Así mismo su estado físico (tal vez algún estímulo químico esa noche, que explicaría por otro lado la intensidad de esos revolcones) le hace ver su imagen distorsionada en el espejo. Sería interesante saber lo que han tomado esa noche.
La florista: Se llevó mis tres puntos sencillamente por que me resultó el relato más divertido. A mí el humor desenfadado y esas cosas me pueden. Sencillo, con algunos aspectos de lenguaje mejorables tras una atenta relectura por parte del autor, tiene, escierto, algunos puntos débiles. Algunas incongruencias o incoherencias. Alguien relata lo que un borracho le contó dos años atrás en un bar de carretera. Se nos dice que había intentado ahogar sus penas en alcohol. Aquí algo no encaja. Esto estaría bien si ese encuentro se hubiese producido antes de lo acaecido en La Goleta. Cuando “quince días después de aquel suceso, la relación entre Clarita y Francisco se había deteriorado hasta límites insostenibles, tanto, que aquella misma tarde, hacía tan sólo un par de horas, ella le había dicho por teléfono que no estaba segura de sus sentimientos y que lo mejor era que no volvieran a verse durante un tiempo. Con el corazón destrozado, pues estaba perdiendo a la vez a su novia y a su amigo, Francisco corrió a refugiarse en La Goleta.” Si en esos momentos, de camino a La Goleta se hubiese detenido en un bar de carretera, tendría lógica su estado. Pero se supone que el encuentro en el bar tiene después de todo aquello que le ha abierto los ojos a Clarita. |
Enhorabuena a todos por este certamen. A todos sin distinciones por participar y mantener vivo este concurso taller. Y en especial a Raitann, por su victoria, a Simpatialaboral por su sólido cuento que le ha otorgado ese merecido segundo puesto, y a Ubertino, Zara y Susaru por situarse también en los escalones de nuestro podio pentacular.
Gracias por ese puntito Ubertino, y por tu comentario. Es cierto, no me maté demasiado. El miércoles o el jueves, no recuerdo, viendo que se había quedado un poco frío el tema de la participación, escribí este relato. Es simple, es cierto. Eso aún podría perdonarmelo. Pero ahora lo encuentro un poco melifluo. De todos modos sí, traté de plantear la posibilidad de que esos celos entre hermanos que suelen existir siempre al principio, en algunos caso acaben en el futuro en una camaradería y amistad especiales. Y un pequeño incidente como el del cuento puede contribuir a ello. Gracias, cómo no, al señor Anadiforme por esos magníficos tres puntos. Han tenido un dulce sabor pues me han dado un ligero empujoncito. Sólo siento que le he cedido el farolillo rojo a MariaClara.
Esta semana me voy de viaje. Y cuando regrese la semana próxima me marcho de inmediato otra vez. De modo que no sé de cuanto tiempo y de que posibilidades tendré para comentar y participar. Haremos... lo que podamos. Como decía el juez en el Cristo de La Vega, si no recuerdo mal.