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Quiero felicitar a mis tres puntos, a Incongruente, por su relato Cuestión de ¿celos?. Nada más leer los nombre de sus protas: Gabriel y Rafael, el Jefe...ya se intuye que estamos hablando de Dios y su séquito, pero aún así parece jugar con una doble intención pues mezcla lo humano con las nuevas tecnologías, y hasta que no llegué al final, no estuve segura al cien por cien de que el Jefe fuera Dios. A parte de una buena narración y unos diálogos que me engancharon, el final de la historia me dejó un buen regusto con dos toques: 1) cuando el robot hace el corte de mangas y no obedece, solté una risilla. 2) cuando el jefe dice: Pero ¡por favor! ¿Qué habremos inventado esta vez?...me reí de lo lindo e incluso le respondí mentalmente: ¡¡no lo sabes bien!! En fin, que para mi fue el mejor relato junto al de Zara, y le di los tres puntos por diferente, que es lo que me suele gustar (ya lo veo por mis votaciones que coinciden poco con las de los demás, jeje). |
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cita de mameri
A mí me suena impecable la frase:
“Veía a Álex, con su traje impecable, con su ancha sonrisa, con sus andares seguros y no podía evitar sentirme cada vez más pequeño, más mezquino y más…viejo, sí, más viejo." Pondría el punto y coma después de 'viejo', pero dejaría las preposiciones; son ellas las responsables de que la frase adquiera tanta fuerza, tanta garra. Las quitas y se evapora el encanto. Gracias mameri, esa era mi intención; darle fuerza a lo que siente el prota. |
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cita de Incongruente
ALEX (mis 3 votos) Comentarios: Bueno, aquí me encuentro ante un relato que, en principio no me convenció en absoluto. En su segunda lectura empecé a verle virtudes. En la tercera empezaron a salir los detalles que me habían llamado la atención sin yo notarlo. ¿Cuáles? Una introducción perfectamente unida al desenlace, aunque el autor lo oculte. Un hilo conductor muy bien trazado, ya que va dando detalles del motivo de los celos crecientes del narrador en primera persona. Esto, narrar en primera persona, también es un valor añadido para mi gusto. Y, finalmente, cuando en el desenlace se deshace del hijo con esa “rapidez y contundencia”, eso vale lo que pesa en oro. “- Cariño…
- Mmmm…
- ¿Este camisón es nuevo?
Era una de esas preguntas tontas que yo le hacía como introducción a una de nuestras sesiones de sexo.
- Estoy cansadísima… ¡Álex me ha dado más trabajo que nunca!
- Tú no hagas nada…sólo gírate un poquito…
Usaba mi tono más sensual y procuraba pasar por alto su comentario.
- Oye, en serio que no.” “este diálogo, para mi gusto, debe ir escrito en letras de oro; es francamente bueno. Muy, muy bueno. Por supuesto que a mi inocente entender, tiene algunos fallos: “Ello sumado a que mi mujer dejó por ejemplo de coquetear” “por ejemplo” debe ir entre comas. Otro de los defectos es que el desenlace se ve venir desde el principio, pero el autor le ha sabido “sacar, con herramienta de precisión” el detalle de la “coca” que bien vale los tres puntos. “ella usaba su tono más frío con lo cual conseguía “Entiendo que “con lo cual” debe ir entre comas. “desmoronando y mi mujer se fue alejando de mi a la par” Hay que intentar evitar los gerundios y más los que van tan seguidos. “desde el primer día ya estuvieron más que unidos.” Este más que unidos ¿lo usa el autor para “engañar” al lector cuando ya la identidad de Alex es casi segura? “consiguió ascender en pocos años hasta llegar a mí.” Después de “años” debe ir coma. “he tenido ese resquemor hacia Álex debido a la admiración” Creo que detrás de Alex debe ir coma “Así pues, el señor sabelotodo tomó el mando y me dejó en un segundo plano, como si fuera lo más natural del mundo” Si coloca coma detrás de “pues” debe cerrarse y se cierra detrás de “como”, ya que “el señor sabelotodo” sustituye a Alex. “Veía a Álex, con su traje impecable, con su ancha sonrisa, con sus andares seguros y no podía evitar sentirme cada vez más pequeño, más mezquino y más…viejo, sí, más viejo.” Vamos a ver. En esta frase, el autor, comete a mi entender dos pequeños fallos. El primero es la reiteración de la preposición, que para nada es necesaria. El segundo es el uso seguido de las comas. El hacerlo no es lo incorrecto, lo incorrecto es no “CERRAR” las comas que se van abriendo y, al final, siempre falta alguna. Lo explicaré con mi versión de la frase: “Veía a Alex con su traje impecable, su ancha sonrisa, sus andares seguros, y no podía evitar sentirme cada vez más pequeño, más mezquino y más… viejo; sí, más viejo.” Yo lo veo así. “- ¿Ha aceptado lo que te propuse?
- No, ha aceptado lo que yo sugerí“ Error tipográfico. Si en la frase anterior hablas de “los López” y posteriormente hablas de “los abogados”, ¿por qué singularizas en “aceptado”? “- Lo sé. No creí que fuera tan tonto este López.“ ¿Este López no eran varios? Como ves, he encontrado ciertos fallos que perjudican el relato, pero, aun así, me pareció el mejor de todos, y eso que ha tenido que “luchar” contra la mejor narración de La florista, pero, en general, entiendo que este es mejor relato. Gracias por tu extenso comentario, de verdad que menudo trabajo el tuyo! Es de agradecer. Intenté que el lector no tuviera muy claro si Álex era el hijo o uno cualquiera, pero creo que no lo logré y eso me pasa porque como yo sé quien es, me cuesta salir fuera de mi relato y verlo como un lector que coge por primera vez el escrito. Debo practicar más en ello, lo sé. El tema de los abogados y los López no es un error. Álex dice que tiene una reunión con los abogados "del tal López", quien no estará presente en esa reunión pero quien ha decidido aceptar la propuesta de Álex. Creo que quizás me sucede lo mismo, que como yo ya lo entiendo, pues creo que el lector lo entenderá como yo. Por lo demás estoy de acuerdo contigo aunque esta vez hice un repaso a conciencia de las comas y los gerundios. Algunos aún se me escapan. Muchas gracias por todo, sobretodo por tus correciones.
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Bueno, susaru, debo reconocer que, entre nosotros, cualquiera de los que escribimos que sea algo quisquilloso, vería tus tres votos a mi relato y mis tres votos al tuyo y... ya estaba organizada la marimorena. Espero que no haya tanta suspicacia y de verdad crean que no hay acuerdos "a pripori", entre otras muchas cosas, porque es la primera vez que coincido contigo en el concurso. Gracias por tus comentarios a mi relato y, efectivamente, soy escritor, buenoooooo, cuasi escritor, al que le gusta mucho la ironía, el sarcasmo, el intentar sacar una sonrisa a mis lectores (lo de lectores lo digo en plurar, más que nada, para animarme, porque los resultados no son muy contundentes). En fin, ando aprendiendo este arte y es dificil si no se nace con cierto talento. Tu relato es bueno, yo diría que muy bueno y así he pretendido decirlo en mi crítica, lo que pasa es que cuando leo algo que me gusta, y le encuentro pequeños fallos que lo malogran, necesito arreglar los fallos, aunque sea según mi subjetivo criterio, pero, no puedo evitar esa subjetividad. En fin, nos seguiremos leyendo. |
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A los comentarios que Incongruente y Jpiqueras han hecho sobre mi relato Tras el espejo, ante todo, como no podía ser de otra forma, agradecerlo. De todo se aprende. No obstante me gustaría hacer una reflexión sobre la calificación que a algunos párrafos se les ha dado. Algo así como parafernalia o excesivo preciosismo, creo recordar. Y sí, es cierto, aunque yo lo llamaría exploración. Me gusta explorar con el lenguaje, con los recovecos y artimañas que permite. Prefiero desde luego pecar de rebuscado a quedarme en lo simple y llano. El que busca encuentra, y tarde o temprano dará con la tecla de un párrafo o una línea brillante. La brillantez reside en la excelencia, aunque desde luego hay relatos cuya brillantez reside en la simplicidad, eso no puede ser tomado por norma. Al menos yo no lo creo así. Se podría resumir mi forma de ver la literatura de la siguiente forma: Antes muerta que sencilla. Vulgar, ¿verdad? ¿A qué estaría mejor expresado de otra forma? Abrazos fuertes. Ubertino |
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cita de Incongruente
Bueno, susaru, debo reconocer que, entre nosotros, cualquiera de los que escribimos que sea algo quisquilloso, vería tus tres votos a mi relato y mis tres votos al tuyo y... ya estaba organizada la marimorena. Espero que no haya tanta suspicacia y de verdad crean que no hay acuerdos "a pripori", entre otras muchas cosas, porque es la primera vez que coincido contigo en el concurso. Gracias por tus comentarios a mi relato y, efectivamente, soy escritor, buenoooooo, cuasi escritor, al que le gusta mucho la ironía, el sarcasmo, el intentar sacar una sonrisa a mis lectores (lo de lectores lo digo en plurar, más que nada, para animarme, porque los resultados no son muy contundentes). En fin, ando aprendiendo este arte y es dificil si no se nace con cierto talento. Tu relato es bueno, yo diría que muy bueno y así he pretendido decirlo en mi crítica, lo que pasa es que cuando leo algo que me gusta, y le encuentro pequeños fallos que lo malogran, necesito arreglar los fallos, aunque sea según mi subjetivo criterio, pero, no puedo evitar esa subjetividad. En fin, nos seguiremos leyendo. A propósito del Señor y sus acólitos me viene a la memoria mi relato "Paradoja existencial". En él se exploraba otra de las posibilidades que nos ofrece el tema de ese ser omnipotente al que, atribuyéndole dudas o pequeños fracasos (como el de ese robot respondón), le acercamos más a nosotros. Creo que no estabas por aquí en aquel certamen. Mi relato fue el último posteado en este hilo: >http://www.bubok.es/foros/tema/6570/LVIII-Internet-Concurso-de-relatos-quincenales-Hilo-solo-para-colgar-relatos/#ultimo_mensaje Si tienes unos minutos te invito a leerlo. Saludos cordiales. |
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cita de Ubertino
A los comentarios que Incongruente y Jpiqueras han hecho sobre mi relato Tras el espejo, ante todo, como no podía ser de otra forma, agradecerlo. De todo se aprende. No obstante me gustaría hacer una reflexión sobre la calificación que a algunos párrafos se les ha dado. Algo así como parafernalia o excesivo preciosismo, creo recordar. Y sí, es cierto, aunque yo lo llamaría exploración. Me gusta explorar con el lenguaje, con los recovecos y artimañas que permite. Prefiero desde luego pecar de rebuscado a quedarme en lo simple y llano. El que busca encuentra, y tarde o temprano dará con la tecla de un párrafo o una línea brillante. La brillantez reside en la excelencia, aunque desde luego hay relatos cuya brillantez reside en la simplicidad, eso no puede ser tomado por norma. Al menos yo no lo creo así.
Se podría resumir mi forma de ver la literatura de la siguiente forma: Antes muerta que sencilla. Vulgar, ¿verdad? ¿A qué estaría mejor expresado de otra forma? Abrazos fuertes. Ubertino En mucho estamos de acuerdo. Yo he sentido en ocasiones el deseo de experimentar de algún modo. Y creo que no hemos de limitarnos por el posible resultado ya que hay gustos para todos. Este pequeño taller/concurso está anuestra disposición para que ensayemos. De modo que adelante con las metáforas, las descripcciones duras, los efectos visuales, los abordajes insólitos de los temas, las palabras de toda la vida y los valientes y atrevidos neologismos. Adelante con nuestras pequeñas obras de arte, sencillas, complejas, secas y cortantes o llenas de detalles. Que si el relleno es bello, rotundo, inteligente o imaginativo puede ser tan bueno como el pavo que lo rodea. Un abrazo. Josep. |
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COMENTARIO A ÁLEX El inicio del relato es como asomarte a un barranco y perder pie. Quiero decir con esto que ese "A ver..." para mi no es la forma correcta en la que un escritor debería afrontar el inicio de su relato Segundo párrafo. "Mi" en cualquiera de sus acepciones gramáticales aparece cinco veces, sin incluir "Conmigo". Me recuerda a un dicho que solía usar un compañero mío. "Mi, me, mío, para mi, conmigo". El autor se refiere a la relación de pareja entre los protagonistas como algo que se rompe en un momento dado sin embargo, al hecho de hacer el amor, lo llama sin ambages, "sesiones de sexo", como el que se mete cada tres días en la cabina de un sex-shop. Bueno, ahora al lío. La historia. Está claro que con los mimbres empleados se podría escribir uno de esos tv movies que ponen en la tele a las tres de la tarde. Pero el guión de "Álex" transcrito a un relato pierde fuelle. Es breve, demasiado para la complejidad de un thriller. Es simplista, que no simple. Le faltan un par de vueltas de tuerca para poder enganchar un mínimo al lector. El giro final, que pretende sorprender, desvelando la identidad de Álex hace que el relato sea confuso. ¿Qué tiene que ver entonces el cambio de su mujer con Álex? Al final resulta que Álex es el hijo de ambos. ¿Síndrome del nido vacío quizás? Merecía una explicación. Es como si faltara un párrafo por algún sitio. Y el desenlace. Si el inicio del relato era como asomarse a un precipicio y perder pie, el desenlace es como caer al vacío y conseugir agarrarte un par de veces a los salientes. No te destripas al caer, pero te jodes bien jodido. No sé. Yo al autor le aconsejaría que releyera su relato, que perdiera un tarde en escribir todo lo que falta, que engranara la historia poco a poco. Le saldrá un relato de mucho más que 1700 palabras, pero quizás ver el efecto de esta reescritura le sirva para ajustar la historia a ojos del lector. Abrazo fuerte. Ubertino |
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cita de jpiqueras
Yo antes escribía mucho más. Una vez, una lectora me dijo, con respecto a un relato que yo consideraba fantástico, que era lo que yo prefería, si ser un viejo y comedido Emilio Salgari o un genial, atrevido y díscolo Rober Stevenson. Entonces decidí que escribiría tal y como me viniera a la cabeza, dando rienda suelta a mi instinto como escritor. Sé que mi estilo no entrará dentro de los parámetros que muchos tienen en lo que a literatura se refiere, pero entonces decidí ser atrevido y ahora me siento mucho más escritor que antes.cita de Ubertino
A los comentarios que Incongruente y Jpiqueras han hecho sobre mi relato Tras el espejo, ante todo, como no podía ser de otra forma, agradecerlo. De todo se aprende. No obstante me gustaría hacer una reflexión sobre la calificación que a algunos párrafos se les ha dado. Algo así como parafernalia o excesivo preciosismo, creo recordar. Y sí, es cierto, aunque yo lo llamaría exploración. Me gusta explorar con el lenguaje, con los recovecos y artimañas que permite. Prefiero desde luego pecar de rebuscado a quedarme en lo simple y llano. El que busca encuentra, y tarde o temprano dará con la tecla de un párrafo o una línea brillante. La brillantez reside en la excelencia, aunque desde luego hay relatos cuya brillantez reside en la simplicidad, eso no puede ser tomado por norma. Al menos yo no lo creo así.
Se podría resumir mi forma de ver la literatura de la siguiente forma: Antes muerta que sencilla. Vulgar, ¿verdad? ¿A qué estaría mejor expresado de otra forma? Abrazos fuertes. Ubertino En mucho estamos de acuerdo. Yo he sentido en ocasiones el deseo de experimentar de algún modo. Y creo que no hemos de limitarnos por el posible resultado ya que hay gustos para todos. Este pequeño taller/concurso está anuestra disposición para que ensayemos. De modo que adelante con las metáforas, las descripcciones duras, los efectos visuales, los abordajes insólitos de los temas, las palabras de toda la vida y los valientes y atrevidos neologismos. Adelante con nuestras pequeñas obras de arte, sencillas, complejas, secas y cortantes o llenas de detalles. Que si el relleno es bello, rotundo, inteligente o imaginativo puede ser tan bueno como el pavo que lo rodea. Un abrazo. Josep. |
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A jpiqueras: ¡Ja, ja! Muy bueno, sí señor; de haber participado en aquel concurso te hubiese dado mis votos, seguro. Una de las cosas que más me gusta en la literatura es el "juego" del autor con ciertos mitos y creencias religiosas, eso sí, sin caer en el menosprecio, la injuria o cualquier otro descalificativo inaceptable. La ironía bien escrita es lo mejor que se puede encontrar en la narrativa, así como los sentimientos en la poesía, son, siempre hablando subjetivamente, el alma de estos géneros literarios. En fin, aunque no son el gusto de la generalidad y por eso siempre quedaremos bajo mínimos. No importa, lo bueno de escribir no solo consiste en recibir el beneplácito de los lectores, también cuenta, y mucho, lo agusto que el autor se queda despues de "largar la andanada". Yo lo pienso así. Saludos |
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Ubertino, leo tus comentarios sobre el arte y la necesidad de escribir y estoy bastante de acuerdo con todo lo que dices. Pero el problema no está en cómo queremos y nos gusta escribir, sino en si seguir o no las normas que definen los diferentes géneros literarios. Cuando yo hago los comentarios, no puedo evitar enfrentarme a los relatos de dos formas. Mi primera lectura, siempre hago un mínimo de dos, la dedico exclusivamente a mis gustos literarios; yo la llamo "lectura subjetiva". Me gusta y por qué me gusta. La segunda, la llamada "lectura objetiva", la hago pensando exclusivamente en el cumplimiento de las normas que todo relato debe cumplir. Es cierto que no muchos escritores famosos se ponen de acuerdo con dichas normas, pero yo, leyendo a unos y otros he conseguido sacar unas que me sirven de guía para hacer comentarios más o menos técnicos, que ayuden al autor a mejorar sus relatos cortos. esta segunda lectura, que la hago valorando hasta diez conceptos diferentes (esto parece un trabajo enorme) pero, cuando se ha hecho suficientes veces, hasta he llegado a conformar un cuadro en excel que me ayuda a valorar por puntos; la suma final de estos son el 50% de mi valoración del relato. El otro 50% es mi "placer" literario, mi lectura subjetiva. ¡Uf, que rollo! Bueno, lo dejo, aunque algún día me animaré a colgar aquí esa definición de relato corto que me sirve de guía. Saludos |
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cita de Incongruente
Bueno, Incongruente, cada cual con sus normas, eso está claro. Pero ¿un cuadro excell? Me acabas de hundir en la miseria, amigo.Ubertino, leo tus comentarios sobre el arte y la necesidad de escribir y estoy bastante de acuerdo con todo lo que dices. Pero el problema no está en cómo queremos y nos gusta escribir, sino en si seguir o no las normas que definen los diferentes géneros literarios. Cuando yo hago los comentarios, no puedo evitar enfrentarme a los relatos de dos formas. Mi primera lectura, siempre hago un mínimo de dos, la dedico exclusivamente a mis gustos literarios; yo la llamo "lectura subjetiva". Me gusta y por qué me gusta. La segunda, la llamada "lectura objetiva", la hago pensando exclusivamente en el cumplimiento de las normas que todo relato debe cumplir. Es cierto que no muchos escritores famosos se ponen de acuerdo con dichas normas, pero yo, leyendo a unos y otros he conseguido sacar unas que me sirven de guía para hacer comentarios más o menos técnicos, que ayuden al autor a mejorar sus relatos cortos. esta segunda lectura, que la hago valorando hasta diez conceptos diferentes (esto parece un trabajo enorme) pero, cuando se ha hecho suficientes veces, hasta he llegado a conformar un cuadro en excel que me ayuda a valorar por puntos; la suma final de estos son el 50% de mi valoración del relato. El otro 50% es mi "placer" literario, mi lectura subjetiva. ¡Uf, que rollo! Bueno, lo dejo, aunque algún día me animaré a colgar aquí esa definición de relato corto que me sirve de guía. Saludos Edito. De todas formas ya os advierto que mientras escriba en este concurso no pienso preocuparme de los puntos, ni del cuadro excel. Ni siquera pienso preocuparme del criterio de las personas que leen mis relatos. Tampoco pienso ponerle vallas al campo, y mucho menos a mi imaginación. Cuando escribo veo las cosas como las veo, y como tal las narro. Abrazo fuerte. Ubertino |
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cita de Ubertino
COMENTARIO A ÁLEX
El inicio del relato es como asomarte a un barranco y perder pie. Quiero decir con esto que ese "A ver..." para mi no es la forma correcta en la que un escritor debería afrontar el inicio de su relato Segundo párrafo. "Mi" en cualquiera de sus acepciones gramáticales aparece cinco veces, sin incluir "Conmigo". Me recuerda a un dicho que solía usar un compañero mío. "Mi, me, mío, para mi, conmigo". El autor se refiere a la relación de pareja entre los protagonistas como algo que se rompe en un momento dado sin embargo, al hecho de hacer el amor, lo llama sin ambages, "sesiones de sexo", como el que se mete cada tres días en la cabina de un sex-shop. Bueno, ahora al lío. La historia. Está claro que con los mimbres empleados se podría escribir uno de esos tv movies que ponen en la tele a las tres de la tarde. Pero el guión de "Álex" transcrito a un relato pierde fuelle. Es breve, demasiado para la complejidad de un thriller. Es simplista, que no simple. Le faltan un par de vueltas de tuerca para poder enganchar un mínimo al lector. El giro final, que pretende sorprender, desvelando la identidad de Álex hace que el relato sea confuso. ¿Qué tiene que ver entonces el cambio de su mujer con Álex? Al final resulta que Álex es el hijo de ambos. ¿Síndrome del nido vacío quizás? Merecía una explicación. Es como si faltara un párrafo por algún sitio. Y el desenlace. Si el inicio del relato era como asomarse a un precipicio y perder pie, el desenlace es como caer al vacío y conseugir agarrarte un par de veces a los salientes. No te destripas al caer, pero te jodes bien jodido. No sé. Yo al autor le aconsejaría que releyera su relato, que perdiera un tarde en escribir todo lo que falta, que engranara la historia poco a poco. Le saldrá un relato de mucho más que 1700 palabras, pero quizás ver el efecto de esta reescritura le sirva para ajustar la historia a ojos del lector. Abrazo fuerte. Ubertino Gracias por tus sugerencia aunque creo que ante lo dicho debería hacer un reset del relato, jeje. Me explico en lo que pueda: - Los "mis" son para caracterizar a un personaje egoista, egocéntrico y egoloquesea. - Repito que quería crear cierta confusión en el lector ante quien era Álex: ¿amante? ¿amigo? ¿qué? - Y el cambio de la mujer para mí es superevidente porque hay miles de mujeres que se vuelcan en sus hijos y van dejando de lado a sus parejas...¿hace falta que lo explique más detalladamente? Agradezco de veras tu comentario y procuraré trabajar más en el próximo relato, aunque confieso que apenas tengo tiempo. Un saludo! |
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cita de Ubertino
Digo lo mismo Ubertino, o mejor dicho, hago lo mismo ....cita de Incongruente
Bueno, Incongruente, cada cual con sus normas, eso está claro. Pero ¿un cuadro excell? Me acabas de hundir en la miseria, amigo.Ubertino, leo tus comentarios sobre el arte y la necesidad de escribir y estoy bastante de acuerdo con todo lo que dices. Pero el problema no está en cómo queremos y nos gusta escribir, sino en si seguir o no las normas que definen los diferentes géneros literarios. Cuando yo hago los comentarios, no puedo evitar enfrentarme a los relatos de dos formas. Mi primera lectura, siempre hago un mínimo de dos, la dedico exclusivamente a mis gustos literarios; yo la llamo "lectura subjetiva". Me gusta y por qué me gusta. La segunda, la llamada "lectura objetiva", la hago pensando exclusivamente en el cumplimiento de las normas que todo relato debe cumplir. Es cierto que no muchos escritores famosos se ponen de acuerdo con dichas normas, pero yo, leyendo a unos y otros he conseguido sacar unas que me sirven de guía para hacer comentarios más o menos técnicos, que ayuden al autor a mejorar sus relatos cortos. esta segunda lectura, que la hago valorando hasta diez conceptos diferentes (esto parece un trabajo enorme) pero, cuando se ha hecho suficientes veces, hasta he llegado a conformar un cuadro en excel que me ayuda a valorar por puntos; la suma final de estos son el 50% de mi valoración del relato. El otro 50% es mi "placer" literario, mi lectura subjetiva. ¡Uf, que rollo! Bueno, lo dejo, aunque algún día me animaré a colgar aquí esa definición de relato corto que me sirve de guía. Saludos Edito. De todas formas ya os advierto que mientras escriba en este concurso no pienso preocuparme de los puntos, ni del cuadro excel. Ni siquera pienso preocuparme del criterio de las personas que leen mis relatos. Tampoco pienso ponerle vallas al campo, y mucho menos a mi imaginación. Cuando escribo veo las cosas como las veo, y como tal las narro. Abrazo fuerte. Ubertino |
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Mis comentarios; supongo que no aportan casi nada, visto el carrerón que lleváis; hasta con ejercicios de corrección orto-sintáctica. TRAS EL ESPEJO Utiliza la tercera persona, lo que tiene la gran ventaja de que suena a relato y no a biografía. El inicio, unido al animismo que utiliza para describir la situación (el perro, el monstruo, el ogro) nos genera malestar y nos transmite la incomodidad de la situación "poscoital". La entrada en escena del segundo personajes es plana; casi nos advierte ya que ese personaje no va a crecer, que se quedará ahí, cual atrezzo. Esta descripción rehuye la fuerza de la anterior, incluso parece escrita en otro momento; alguna expresión no llega a convencerme, pero queda bien. Eso sí, sustituiría límpido por lampiño y buscaría otra metáfora a dedos como agujas de coser (¿husos de hilandera?) Desde "Siente ganas..." hasta "asmático" el relato se alza con el premio de la edición, en mi opinión. El diálogo me suena algo plano, especialmente entre dos personas que llevan tan poco tiempo de relación; faltan mimos y colores fuertes: Ven aquí, la agarró, buscando la complicidad matinal, cosas así le vendrán bien a la historia. La salida a la calle me gusta porque recupera la atmósfera cerebral asfixiante que está soportando la protagonista. Y de nuevo el diálogo baja el nivel. Sobra algún guión de cierre. La expresión. "el típico tipo... no es femenina; las mujeres no se expresan así, al menos en lo que alcanzo a conocerlas. La metáfora sobre el estado emocional de Susana es soberbia (pajarillo... gato recién nacido..) El final quizá se merezca algunas palabras de aclaración sobre la hermana, que seguro puede construirse a fuer de quitar protagonismo a médico y policía (el de la libreta debe serlo.) Faltan algunos acentos en los cuándo y hay un baño que está escrito como "bajo". También falta un punto en una de las apariciones de la frase: "Sé lo que he visto." y sobra el guión final en la otra. Un relato con punch, que asombra por la capacidad para emplear la metáfora (recuerda a José Luis Alvite y entre los de aquí a Javihero más que a bizarro.) Volvería a echarle un vistazo a las conversaciones y me sentiría orgulloso de haberlo escrito. Felicidades. SIMPLEMENTE AMOR Un bonito relato de sufrimiento real y mental, escrito con pulcritud, a cuya autora le sugeriría, como ejercicio, tachar todo aquello que sea información reiterada o innecesaria y que buscase metáforas o términos distintos para: - Las balas del enemigo no dejaban de silbar por encima de sus cabezas. - Las explosiones de las granadas, eran cada vez más cercanas -Oyó el grito desesperado -Vio los cuerpos sin vida... jóvenes soldados En general hay dos modos de contar, dicen los maestros: describir y decir. Lo primero le pertenece al periodismo, al ensayo histórico, más que a la literatura. Por ejemplo: el grito ahogado de su compañero, los cadáveres alrededor, las explosiones cercanas, hundían sus pies en el barro y cubrían su alma con la desesperanza y la certeza de la derrota y la pérdida. Forzar la descripción para comprometerme como lector, para hacérmelo sentir más que ver. El diálogo entre los dos amigos está escrito sin verdadera pasión y pienso que en esos momentos, con la muerte tan cerca, habría más dramatismo: por ejemplo, "Tranquilo, ¿qué quieres que te prometa?" y "No te preocupes, sabes que lo haré." Se me quedan algo hueras, como lo que alguien le dice a alguien mientras se despiden. pero en la puerta del restaurante, con un mondadientes en las comisuras. Para terminar, me queda la duda sobre "maté pero no mató". Salvo que se refiera a sí mismo, en calidad de marido imaginario: quise casarme con ella y como no lo logré, me maté, me mato. Entonces, André tendría que reconocer la ironía de su amigo en la conclusión del relato, sin obligar al lector a hacer conjeturas o, peor aún, a considerarlo un error de racor, esos que se producen cuando confudimos las fechas o en el caso del cine, cuando un plano muestra al actor con la ropa sucia y al siguiento con la misma limpia, porque se han rodado a la inversa pero se han proyectado en esa secuencia. Resolverlo con "en la carta explicaba..." y que lo había soñado. Me da que querías matarlo y no has podido, autora, porque te faltaban palabras. Quizás necesitabas 2.000. Sin embargo mantiene el interés por la historia y como lector apetece conocer qué pasará en el encuentro entre ambas personas. Yo hubiera deseado que acabara como Pearl Harbour; el chico segundo se queda con la chica del finado. Pero sería otra historia. Jean Phillippe, falta la P mayúscula y se ha escrito liguero, por ligero. TÚ NO LO ENTIENDES Una buena idea, a la que le falla, en mi opinión, la puesta en escena. Cada párrafo se inicia con partículas secundarias que es uno de los errores que siempre nos marcan los que saben de técnica literaria: Pero, claro, aún, total, después. Para evitarlas, conviene echar una mirada crítica a los inicios de púnto y aparte una vez terminado el texto. Por otro lado y al apostar por un lenguaje sencillo y una estructura "monólogo", se me ocurre sugerir que el relato se tansforme en la carta que le envía a su pareja y no en lo que me cuenta como lector. Algo del tipo: Mientras esperaba no se qué, abrí el ordenador y releí por enésima ocasión mi carta de disculpa. Y la carta. Luego, algo como llaman a la puerta o por teléfono o llega el correo, donde se le dan indicaciones de dónde puede recoger la ropa; o la misma demanda de divorcio, a través de un abogado, o una nota donde ella le cuenta sus decisiones. Eso justificaría el relato. Y mejoraría su lenguaje, porque se me antoja plano. También se me ocurre una estructura de preguntas y respuestas. ¿Por qué no lo dejé antes?, me dijiste. Quería, pero su olor o su ropa me tenían hechizado; sólo era sexo, pero Raquel... Marketing no lleva acento; en español es mercadotecnia o mercadeo (América). La expresión: "No sé por qué, pero a mí no me parece que es lo mismo" se presta a mejora. Usaría el tiempo "sea" en lugar de "es" y quitaría alguna de las negaciones. CUESTIÓN DE ¿CELOS? La historia me deja un tanto frío y el lenguaje no llega a salir del alma del escritor. Describe la situación, sin muchas ganas, tirando de oficio de contar. El primer párrafo incluye tres veces el término taller. Abusar de palabras no literarias... Estruendo y parafernalia, en mi opinión, son sinónimos. Apostaría por el segundo en esa descripción. Y quitaría "taller". El párrafo desde "Bien, bien, hasta tres diferentes partes" está mal construido. Además, no creo que el jefe de un taller de este tipo hable así de mal. La construcción de un personaje exige estirar la moral propia, incluso hacerla desaparecer, para que se exprese con su propia naturaleza. Y éste jefe se queda, simbólicamente, mudo, porque seguramente no le gusta al escritor. Para terminar, todo el párrafo de "otra vez has cambiado...¡Por favor! ¿Qué habremos inventado esta vez?", Abusa de lenguaje de tebeo, facilón, de consumo rápido. En general, tiene poco gancho y buenas maneras. Como suelen contar por aquí,la escritura tiene que ofrecer más distracción o emoción que la tele, para atraparnos. Igual si el autor hiciera una referencia a "Y dios creo al hombre", delante del relato. Porque yo no he pillado en momento alguno que se tratara de ese acto narrado con sentido del humor. No he pillado nada. LA FLORISTA Un cuento de los que exigen esfuerzo del autor para condensarlo. Usa el diálogo con profusión y cambia de escena con gran frecuencia, por lo que anima a leer con la esperanza de conocer lo próximo. Pero el autor opta por castigarnos y hacer de la idea una cosa baladí, que además termina de modo abrupto, no sé porqué lo termina así, con todo el esfuerzo anterior. Sólo le falta un "colorín colorado." Ahora, los cambios de escena, muy logrados y merece la pena releerlo para ver cómo los construye. Tiene ritmo y nos lleva de un personaje a otro (aunque solo nos habla de Francisco y muy poco de su amigo el conquistador) con solvencia. Hecho en falta la fuerza que demanda esta historia, para no quedarse en la narración de los acontecimientos que le haría un vecino a otro. En mi opinión, el protagonismo que se le otorga al bobalicón de Francisco tiene que equilibrarse con algo más de Florista (Clarita), pegando duro sobre porqué accede a casarse con él, equilibrando las voces. Si miramos la técnica, el autor se eleva sobre los personajes y los deja reducidos a una mera combinación de cuatro colores, como en los mapas: éste con éste, ahora estos dos, más allá los cuatro, dos años después sé que acabaron casados. ALEX La puesta en escena de esta relación padre /hijo, trufada de celos al principio y de envidia en el segundo acto, que termina con una satisfacción sin necesidad de venganza, queda disminuida por el "lenguaje crónica". Sin embargo, consigue contarla, así que nada que objetarle a esto. Lo que le reclamo al escritor es que, aún empleando palabras repetidas, transmita con más emoción, porque opino que los celos y la envidia suelen "secuestrar" el raciocinio de quien los padece, por lo que se espera que abunden expresiones como la siguiente, (que destaca sobre casi todas las frases empleadas): "Me miraba expectante, esperando una mirada de orgullo que jamás le ofrecía.". MATAR A DON GIOVANNI Un bonito cuento clásico, con una trama que envuelve a cinco personajes, no, a seis más el futuro finado, que necesita algo de claridad para ayudarnos a leerlo. El bucle que construye el escritor está enmadejado con primor y los sentimientos de rencor(los celos los entiendo entre tres -se lucha por el amor de alguien y es alguien quien nos impide alcanzarlo- y la envidia entre dos, para aclararnos un poco) y necesidad de venganza completan la obra. ¡Qué bien le sentarán unos cientos de palabras! ¡Al menos el espacio suficiente entre las presentaciones de cada quien, para que los ancianos del lugar captemos los matices, profesiones y penalidades arrostradas por los desgraciados. Con todo, me parece uno de los relatos construidos con más esmero de los que hemos presentado. MI HERMANITO Supongo que al doctor le sigue pareciendo interesante escribir relatos morales para sus pacientes más jóvenes; incluso para sus nietos, cuando lleguen. Tiene todo el derecho del mundo. Pero no creo que vuelque su experiencia ni sus ganas de entretener aquí, con un relato, soso, como un plato de arroz blanco. Contado sin mayores dificultades. Ni méritos. El final es especialmente escandaloso, literariamente hablando: "He comprendido que papá y mamá tenían razón. Es normal tenerlos, pero al final hay algo entre dos hermanos que puede más que los celos. Creo, de verdad, que estoy curado de celos. Y además, estoy orgulloso de tener un hermanito como este." Rajoy y su niña. Voy a releer el episodio de la Biblia entre Caín y Abel. |
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Gracias Simptialaboral por tu comentario a mi relato. En cuanto a los diálogos, realmente les faltan sentimientos, como bien dices tú, más que en una guerra parecen dos amigos saliendo de un supermercado. Para el próximo relato intentaré mejorar y seguir tus consejos. Y coincido contigo en que a lo mejor el miedo o los tabús que uno pueda tener, han influido en esta edición.
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TRAS EL ESPEJO Utiliza
la tercera persona, lo que tiene la gran ventaja de que suena a relato y
no a biografía. El inicio, unido al animismo que utiliza para describir
la situación (el perro, el monstruo, el ogro) nos genera malestar y nos
transmite la incomodidad de la situación "poscoital". La
entrada en escena del segundo personajes es plana; casi nos advierte ya
que ese personaje no va a crecer, que se quedará ahí, cual atrezzo. Esta
descripción rehuye la fuerza de la anterior, incluso parece escrita en
otro momento; alguna expresión no llega a convencerme, pero queda bien.
Eso sí, sustituiría límpido por lampiño y buscaría otra metáfora a dedos
como agujas de coser (¿husos de hilandera?) Desde "Siente ganas..." hasta "asmático" el relato se alza con el premio de la edición, en mi opinión. El
diálogo me suena algo plano, especialmente entre dos personas que
llevan tan poco tiempo de relación; faltan mimos y colores fuertes: Ven aquí, la agarró, buscando la complicidad matinal, cosas así le vendrán bien a la historia. La salida a la calle me gusta porque recupera la atmósfera cerebral asfixiante que está soportando la protagonista. Y de nuevo el diálogo baja el nivel. Sobra algún guión de cierre. La expresión. "el típico tipo... no es femenina; las mujeres no se expresan así, al menos en lo que alcanzo a conocerlas. La metáfora sobre el estado emocional de Susana es soberbia (pajarillo... gato recién nacido..) El
final quizá se merezca algunas palabras de aclaración sobre la hermana,
que seguro puede construirse a fuer de quitar protagonismo a médico y
policía (el de la libreta debe serlo.) Faltan algunos acentos en los cuándo y hay un baño que está escrito como "bajo". También falta un punto en una de las apariciones de la frase: "Sé lo que he visto." y sobra el guión final en la otra. Un
relato con punch, que asombra por la capacidad para emplear la metáfora
(recuerda a José Luis Alvite y entre los de aquí a Javihero más que a
bizarro.) Volvería a echarle un vistazo a las conversaciones y me sentiría orgulloso de haberlo escrito. Felicidades. Anonadado y gratamente reconfortado. Es cierto que con unos borrones a base de tipex el relato quedaría mejor. Gracias por el comentario Simpatíalaboral. Y aunque las comparaciones suelen ser odiosas, doblemente gracias. Abrazo fuerte. Ubertino |
LA FLORISTA (mi 1 voto)
Comentarios. Este relato, de 1.683 palabras, es de lo mejor narrado que he leído en esta quincena. Es suave, ágil y fácil de leer, perfecto para un buen escritor. La idea del relato, aunque no es muy original, es bastante interesante y atrae la atención. La introducción es corta y buena, el hilo conductor, apoyado en una narrativa muy buena se agradece, pero…
Defectos que me llevaron a quitarle puntos:
El final se ve venir y eso desmejora todo el relato, siempre hablando desde mi punto de vista. Luego
“cultivaba flores y plantas de jardín, en una finca de sus padres” Creo que sobra la coma detrás de “jardín”
“Al sacar el dinero para pagarle dejó caer una moneda” “Para pagarle” debe ir entre dos comas: “Al sacar el dinero, para pagarle, dejó…”
“una risita algo nerviosa y durante unos segundos en sus ojos brilló” “durante unos segundos” debe ir entre comas: “y, durante unos segundos, en sus ojos…”
“pensado primero: Era indudable que Raúl estaba allí” Si esta frase es un pensamiento de Francisco, algo que nos indica los dos puntos detrás de “primero”, toda la frase debe ir entrecomillada.
““Cielos, ¿que le digo? –pensó Francisco” Empieza con comillas y deben cerrarse detrás de “digo?”.
“-Te llamo desde La Goleta porque tengo un pequeño problema: verás, tenía que” Aquí no debes usar los dos puntos (:) ya que la conversación sigue. Con un punto y coma estaría mejor resuelto.
“-Si puedes cerrar un poco primero te lo agradecería; tengo prisa.” Yo usaría el “antes” mejor que “primero”.
“el coche de Francisco le bloqueaba la entrada. Francisco, subido a un árbol,” Mucho Francisco junto, esto parece una manifestación franciscana, yo hubiera usado el socorrido “él”, ya que estabas narrando de su coche.
“Montó en el coche con ella, la miró, Clarita permanecía seria” Detrás de “ella” creo que no debe ir coma, sino punto y coma
“Montó en el coche con ella, la miró, Clarita permanecía seria, con la mirada al frente, y Francisco pensó: “La muy zorra, guarda su encantadora sonrisa para él.” Cuando llegaron, miró hacia la cabaña de su amigo y exclamó” Estos dos “miró” tan juntos no quedan bien. Yo el primero lo cambiaría por un “observó”.
“lo vio aparecer. Era Raúl y, tal como había sospechado, no venía solo.” La expresión es “tal y como”.aunque la conjunción se repita, o cambiar la frase por “Y era Raúl, como había sospechado…”
“empujó a Clarita y ocupó su lugar en el hueco de la puerta entreabierta:” Estos dos puntos (:) no deben ir ahí
“Raúl, si puedes apártate de mi camino que no tengo tiempo ni ganas” Debe ir coma detrás de “puedes”, pero ese “puedes” ¿es necesario? Es que suena fatal, ya que el “apártate” suena tan imperativo que le sobra el “puedes”.
“había sufrido daños importantes pero, del portazo de la rubia al cerrar,” Vamos a ver, detrás de “pero” no va coma, falta un “que”: “había sufrido daños importantes pero que, del portazo de la rubia al cerrar
“de la rubia al cerrar, a punto estuvo de salirse la puerta de quicio.” La puerta se sale “del” no “de”, ya que “quicio es el engranaje en el que giran las puertas, también llamados “goznes”.
“-Eso es injusto –protestó Francisco, con voz tan tenue que nadie oyó sus palabras” ¿Nadie? Solo podían oírlas Clarita y él, por tanto: “con voz tan tenue que Clarita no las oyó” o “con voz tan tenue que no las oyó ni él mismo”.
“Han pasado dos años desde los sucesos que acabamos de narrar” Veamos, este “acabamos” mayestático no es correcto por dos motivos 1º: El narrador en primera persona comienza diciendo: “me dispongo a narrarles”, nos habla en primera persona singular. 2º: En este mismo párrafo, el narrador sigue diciéndonos: “El verano pasado, volví…” de nuevo singular, por tanto…
Finalmente en este párrafo: “Han pasado dos años desde los sucesos que acabamos de narrar. El verano pasado, volví al pueblo de visita y en la calle me encontré a Francisco; iba acompañado de una mujer joven que empujaba un carrito con un bebé de pocos meses.” Hay un despropósito literario. Veamos, el narrador en primera persona conoce al personaje en “un bar de carretera”, no en un pueblo, ¿Cómo al final del relato “vuelve al pueblo? Por otro lado, según el narrador, conoce a Francisco en un bar completamente borracho, le cuenta la historia y cada cual a su casa. ¿Cómo después de dos años, Francisco, se acuerda del narrador? Algo falla en la trama y creo que es la necesidad de parar pues ya va por 1.660 palabras.
Por eso siempre critico que los autores se pierden en parafernalia que nada tiene que ver con la trama y luego tienen que terminar sin tiempo.
Por todo ello, lo muy bueno y lo menos bueno, decidí darle a tu relato solo 1 voto.