Tal vez tendría que haber elegido como tema los "Aniversarios", teniendo en cuenta la edición en la que nos encontramos...
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El "copia-pega" ya no es lo que era, disculpas por el formato de los comentarios, pero no me voy a poner ahora a pasar por el bloc de notas. CUALQUIERA TIEMPO PASADO… ¿Por qué “cualquiera” y no “cualquier”? Me suena mejor, pero es una cuestión de gustos. Un ladrón con clase al que se le ha pasado el tiempo. La historia es entrañable, se ha sabido conseguir la simpatía del lector hacia el protagonista, casi que no nos importaría que nos robaran si lo hicieran con su estilo. El relato es agradable en la lectura, pasa bien y deja un poso entre triste y nostálgico que resulta muy interesante. Me ha gustado el vaivén en el tiempo, los recuerdos del pasado mezclados con las reflexiones del protagonista en los pasos entre muro y muro sin salida hacia el futuro.
EL LADRÓN DE LOS ZAMORA. ¡Qué misterio! Un relato inquietante, sin duda. La historia está muy bien llevada, nos plantea en el inicio un conflicto del que desconocemos su naturaleza, nos cuenta una historia que bien podría ser una batallita y que no parece encerrar ningún misterio y se resuelve con una revelación que da sentido a toda la historia; si bien es cierto que el penúltimo párrafo (“ Y toda esta historia carecería de sentido…”) adelanta un poco de más el descubrimiento. Se nota que el relato ha sido muy elaborado aunque hay construcciones que parecen demasiado forzadas, por ejemplo nada más empezar el relato: “Nadie de los que bien me conocen…”. Un buen trabajo.
LADRÓN POR AMOR. Otro relato costumbrista. Es una buena historia, con un desenlace que no sólo sorprende al protagonista pero que nos deja con una sensación de insatisfacción un poco triste, es como si el relato pidiera más. Está bien escrito, la dramatización del Tenorio es un elemento que nos sorprende agradablemente aunque no tenga mayor importancia en el desarrollo del relato. Muy logrados los diálogos, naturales, fluyen bien, están llenos de cotidianeidad y, aunque se “pierden” en intercambios que no parecen conducir a nada relevante para el relato (el momento “rompetechos” me ha parecido fantástico), la verdad es que, a la postre, son los que conducen los acontecimientos. |
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Tengo que ver más cine! Gracias por los comentarios, Sacra. Pero no es que le faltaron repasos. Lo repasé un montón de veces. Es que no salía. Estaba muy atascado... Es curioso porque los niños empezaban en segundo e iban ganando años en las distintas versiones. supuse que a los niños de segundo no se les habla del paleolítico. Un abrazo |
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De momento, veo que Carlos Aribau me dice: De lejos el relato mejor escrito de la edición Y debe ser porque es mi fan namberguán. Lo extraño es que me diga que es de lejos el mejor escrito cuando poco antes preguntaba: Lo primero que tengo que hacer es preguntar por el título. ¿Está bien escrito así? No será “cualquier tiempo pasado”? Bien. Y ayer me fijé -cosa que casi nunca hago, de verdad- en las votaciones y vi que las de J. Piqueras eran así: Cualquier(a) tiempo pasado : 3 puntos Lo que no sé si supone también una duda sobre mi título. También veo lo que dice Lasacra. Total, que respondo: lo mío está bien escrito por, al menos, dos razones: Razón 1ª, la literaria: eso es una cita. Concretamente es el verso 11 de las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique. Más bien es una de las dos variantes de los manuscritos; la otra es cualquiere. En todo caso no podría ser cualquier porque, entonces, no saldría nunca un octosílabo, que es el verso más abundante de la lírica popular española. Más aún: dice Espronceda en su sobada Canción del pirata: Y no hay playa sea cualquiera / ni bandera de esplendor, también en octosílabos. ¿Suena raro aquí cualquiera?; ¿y a que tampoco suena raro cualquier playa? Razón 2ª, la gramatical. A ver si me explico bien: en latín hay una forma qualislibet con valor del actual cualquier(a). Esa forma es sustituida en latín tardío por dos parecidas: qualis-quiere, qualis-quiera (formadas a partir de la 3ª persona del singular del presente de indicativo (quiere) o del subjuntivo (quiera): por eso las dos variantes del verso de Manrique. De ahí los actuales cualquier (con caída de la -e final por apócope) y cualquiera, válidas las dos. Otra cosa es que, depende de la posición, se use una u otra: cualquier playa/ una playa cualquiera. (Y espero que nadie diga de cualquier es masculino y cualquiera, femenino. Hay formas como quienquiera o cualesquiera que sirven para ilustrarlo). Todo ello dicho sea con fundamento, que he perdido muchos años explicando chuminadas de gramática y literatura. En otro orden de cosas, comparto esa sensación de que en esta edición los relatos no han estado a la altura. Espero que esta próxima... |
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A veces y sólo a veces, mi ignorancia no es suficiente para evitar que distinga las cosas de valor, querido EstrellaFugaz. Tu relato derrocha estilo y gracia independientemente de que no haya invertido mi vida en el estudio de esta lengua que nos une. Puedes hacer los juegos y los homenajes que quieras siempre y que no esperes que los demás estemos capacitados para valorarlos. Te llevarías más de un chasco. Y sí, soy fan tuyo. Estás dentro de mi club de los cinco. |
| Antes que nada dar las gracias a Lasacra y a CarlosAribau por comentar, lo que hago extensible a los que aún no han comentado pero piensan hacerlo. Yo podré decir que relatos me han gustado más, pero no puedo añadir nada interesante a lo que ya habéis comentado. Además de los que quedaron primero y segundo, me gustaron: Manualidades, Cualquiera tiempo pasado y El tiempo, la espada y la rosa. No comento pero leo con mucha atención vuestros comentarios: Carlos Aribau dice que lo que da puntos no es sólo escribir bien, sino tener una buena historia. ¡Claro! y sin dejar de ajustarse al tema, esa es la cuestión, que no siempre se consigue, pero ya he dicho que estoy contento: ¡Un 3 y un 2, nada menos, para mi cuentito de pueblo! Muchas gracias. |
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Enhorabuena al ganador, Carlos OteroCouto, por tu brillante inicio en nuestro concurso de relatos. Me gusta tu manera de narrar/escribir y creo que tu incorporación va a hacer aún mejor este entrañable callejón de relatores. Gracias MariaClara, Raitann, OteroCouto y Estrellafugaz por vuestros puntos, que me permitirán aparecer de nuevo por nuestro simpático sitio de relatores. Voy a tratar de decir alguna cosa sobre los relatos de esta 75ª edición. En primer lugar opino que fue una excelente idea el proponer un premio para el ganador dado lo significativo del número. Ahí es nada, setenta y cinco ediciones. Dejadme recordar que en la edición número cincuenta también se entregó un premio a la, en aquella ocasión, ganadora. Y me gusta recordarlo puesto que yo fui el mecenas que ofreció el premio: un ejemplar de mi novela Tulán Zuivá. Id pensando qué vamos a dar como premio cuando a principios del año 2013 alcancemos, si Dios quiere, la edición número 100. Vamos a mirar de dejar atrás esta 75ª edición del concurso en la que, por el motivo que fuese, los relatos han dado esa sensación que nos comenta el señor seleniforme. El mejor relato, el del carterista antiguo atrapado por la videovigilancia, con todo y estar bien escrito no puede substraerse a ese halo tenue como de improvisación o de “con esto ya vale por esta vez”. El relato de Sacra, con un buen potencial y con destellos de calidad, adolece de algunos defectillos de puntuación e incluso de tiempos verbales. También da esa sensación de poco cuidado, aunque debo admitir que es de los que están de verdad en el tema. El debutante se ha tomado en serio el concurso, y se lo agradecemos. Ha hecho un esfuerzo par narrar bien y con un buen lenguaje. Pero su relato de los Zamora tiene, para mi gusto, el gran defecto de que no está en tema. Aunque su título hable de un ladrón, aunque al final diga eso del ladrón que se conjura con el más allá, aquí no hay robo. Aquí hay una maldición, al estilo de la del sabueso de los Baskerville. El relato debería llamarse “La maldición de los Zamora” o “El reloj de los Zamora”. Y nada cambiaría si en el último párrafo en vez de ladrón dijese miserable. Adecuado para un certamen sobre el destino o la fatalidad, pero poco adecuado al tema del robo.
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A Piqueras. Gracias por tu análisis de mi relato. En cuanto a que lo razonable hubiera sido que se hubiera marchado enseguida, hay que considerar que ya iba bastante achispado cuando entró en el almacén. Unos tragos más y el sueño de la borrachera le pilló sin querer. Pero déjame decir algo del "Robo que cambió el mundo" A mí me gustó, le di un 2, ¿Por qué? Porque me pareció una idea bastante original, me hizo gracia; ¿incoherente? ¿increíble? Bueno... ¿Recuerdas la edición 68, sobre metamorfosis? "El contorsionista" era el relato más disparatado e increíble de todos y quedó en cabeza.
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Comentarios a la 75ª edición de relatos Trataré de hacer algunos comentarios, lógicamente con ánimo constructivo, que ya sólo faltaba llegar, besar el santo y aun encima jugar a que lo tachen a uno de engreído. Entendedme. Es cierto que yo traigo un punto de motivación añadida por ser mi primera participación, pero he de decir también que antes me di un paseo por vuestros anteriores relatos para saber dónde me metía, y estoy de acuerdo con vosotros en que creo que me lo podíais haber puesto bastante más difícil. Mi percepción es que, en general, hay un punto de precipitación final antes de cerrar el relato. Y cuando así sucede, el que nos lee casi siempre lo nota. Luego he leído algunas críticas con las que no estoy para nada de acuerdo. Pues claro que se puede ser esclavo de las pasiones, de la misma manera que Bisbal es esclavo de los besos de no sé quién, pero que seguro es alta, guapa y cariñosa... A mí el lirismo en los relatos me gusta (aun a riesgo de empacharme con el campo salpimentado de pezones…) y en esas licencias no vale todo pero creo que están justo para elevarse por encima de lo categórico. Me ha gustado la originalidad de los relatos El tiempo, la espada y la rosa, El robo que cambió el mundo y el Portador del fuego. A mi juicio, además, junto a Cualquiera tiempo pasado, creo que son los que están mejor escritos. Como crítica a mi historia, efectivamente, quizá le sobre decorado al principio, y aunque yo creo que sí ha habido un robo en mi relato, es verdad que el protagonismo se lo lleva el reloj en sí mismo y en sus cualidades, y no el hecho de que alguien lo haya robado profanando la tumba del abuelo Antonio. Particularmente me han quedado ganas de poder dar un punto por lo menos a Cualquiera tiempo pasado y a Manualidades. Seguro que otra vez será. |
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Hola. Como podéis comprobar, hay dos hilos para colgar los relatos con el mismo nombre. He pedido que se elimine el creado a las 20.59 y que permanezca el que tiene origen a las 21.03 hs. En este último, es en donde se deben colgar los relatos. Pondré un aviso en cada hilo para evitar confusiones. Aparte, hay otro hilo ya creado para los comentarios. Perdonad las torpezas del novato. Creo que he agotado ya el cupo.
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(Voy a mandar esto como Lasacra ayer; sin pasar por el bloc de notas aunque salga un churro) Ladrón por amor: Cositas: 1º) Los tres parroquianos del bar se presentan caracterizados a partir de su denominación, que depende de la edad: el mayor por el apellido García; el otro por el nombre Facundo; el más joven por el diminutivo Lolo. Y también por sus objetos: el mayor con su boina y su reloj de bolsillo con su leontina de plata colgando del ojal del chaleco; el más joven con el teléfono móvil. 2º) Como sugiere Lasacra yo tampoco acabo de ver a qué viene la cita del Tenorio. Aunque alguna relación hay, sí: otra vez para caracterizar a los personajes por la edad, que es el mayor de los personajes quien cita el primer verso y el único, por esa razón de la edad, que habrá asisitido a las representaciones de la obra que solían hacerse antaño cada 2 de noviembre, día de Difuntos. Y que esos versos los pronuncian don Luis y don Juan en la Hostería del Laurel y los personajes están, como ellos, en un bar. Aunque lo raro es que al verso pronunciado por García responda el chatarrero al que supongo, por tener una novia de 30 años, más joven: por la edad y por su vida ambulante que le vendrá de familia y su poca escolarización, se me hace difícil que conozca esos ripios: hasta sus mismos contertulios muestran su asombro por ello: Sorprendiendo a todos. 3º) Ahora bien, a ese García se le caracteriza también por otra frase: el mando nunca se equivoca. Y ahí sí que no veo a qué viene. No sé, citar por citar, en La Colmena de Cela hay un personaje que repite constantemente una frase, Nos ha merengao, pero la repite en los diálogos de la obra; es decir, no se dice que sea su frase preferida sino que se muestra al personaje diciéndola una y otra vez. Algo así ocurre en este texto cuando el mismo personaje se despide diciendo mañana es día de escuela. 4º) Como también veo algo forzado el juego de palabras -basado en la paronomasia mujer / mejor- asegure a su mujer, amigo / asegure a su mejor amigo. Primero que no lo entiendo: antes que a mi mejor amigo, yo aseguraría a mi mujer (y si se rompe a lo mejor me dejan una de cortesía como en los talleres de coches). Luego que ahí sí que hay un hilo que va a parar a la trama, pero es tan tenue...: de eso se seguirá que a García le falla la vista y eso va a parar a las gafas y de las gafas, al espejo. 5º) La conclusión de lo anterior es que todo da una idea de haberse recogido materiales dispersos y haberlos metido ahí como con calzador. Pero por lo mismo no me extrañaría que esos materiales procedieran de la realidad porque sabido es que en un bar puede oírse cualquier cosa; o, como me suena que el autor es asturiano, en esos chigres de por allí si siguen existiendo. 6º) Hay un detalle entre los tres personajes del bar y es un cierto autismo al menos antes de ponerse a comentar lo que dice la revista o de discutir sobre la compraventa de las gafas y el espejo: lo digo por su ensimismamiento, uno con la revista, otro con el móvil. Aunque queda compensado por la botella que comparten los tres y con el chatarrero, que viene a ser el más comunicativo de todos. Nótese, además, que el dueño del bar no abre la boca. 7º) El final me parece -dicho así- bonito: un intercambio de regalos, el espejo y las gafas, con algo en común, que los dos son objetos para mirar, las gafas para que García vea lo que mira y el espejo para que la novia del chatarrero se mire a sí misma. |
EL PORTADOR DEL FUEGO.
Creo que la película “En busca del
fuego” ha servido de inspiración.
Posesión y robo para poseer. La eterna historia de la humanidad: todo
adquiere un valor mayor cuando los demás carecen de ello. Me ha gustado cómo se
ha abordado el tema y también cómo se ha conseguido la ambientación con los
niños (cuando he leído que estaban en quinto me han parecido demasiado grandes
para interesarse de ese modo por las aventuras contadas por su profesora, pero
hace mucho que no trato con niños, así que puede ser un error de apreciación
mío).
También en este relato la escritura me ha parecido un poco descuidad,
el relato se merece un par de repasos más y
estar más pulido.