HISTORIAS EN EL PUERTO
Comentarios a la 76ª edición del concurso de relatos
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Supongo que como llegaron la mayoría de los relatos los dos últimos días, necesitamos tiempo para leerlos durante el fin de semana. Como Noray, Pantalán y Cantil llevan un punto cada uno, el resto se han de repartir por fuerza doses y treses. De modo que me atrevo a detallar que la cosa, tras los primeros votantes, ha quedado así: Rada : 3+2 = 5 Faltan como mínimo cuatro votaciones, de modo que nada está decidido ni mucho menos. Cualquier relato puede ganar. Por cierto, los que no hemos votado todavía, a ver si espabilamos un poquito y lo hacemos ya. |
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Noray: 1 punto. Dique: 5 puntos. Lonja: 5 puntos. Dársena: 6 puntos. Pantalán: 3 puntos. Cantil: 5 puntos. Rada: 5 puntos. ¡¡Cuádruple empate en el segundo puesto, a un punto del primero!! Quedan dos participantes por votar. Y vuelvo a decir: En las puntuaciónes de los que aún no han votado, no están descontados los tres puntos de penalización. ¿Esto es siempre así o es que me ha tocado a mí por novato? A las 22.00 hs. se cierra la hora para las votaciones según es costumbre. |
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Querida Belinda Cuestiones: 1º) Problemillas de puntuación con comas provocando interrupciones innecesarias: reconozco que ya, queda poco; porque cada rincón que reconozco, me trae un recuerdo; los barquitos del Club de vela, peinan el aire cálido. 2º) Es un texto epistolar mucho más descriptivo que narrativo. Es decir, la interrelación entre personajes se reduce a: el monólogo del autor de la carta con la receptora, su mujer; el flash-back con la familia en la playa o con las niñas con las que ligaban; los primos, que se limitan al principio a acompañar al protagonista que luego paseará solo. 3º) Como contrapartida, el texto se convertirá así en una descripción de esa ciudad y, sobre todo, de su puerto en varias direcciones: a) Centrándose en los sentidos: en el color (el tranvía parece una culebra verde; una flotilla pesquera, llena de color; una especie de bigotillo negro; ahora están también negras), el tacto (el aire cálido), el sonido (repicar los aparejos), pero sobre todo el olor (El olor a mar me ha rodeado todo el camino; vieja madera con olor a sal y a marisco; no huelen a marisco). b) Recorriendo el espacio exhaustivamente sobre todo en lo que se refiere al puerto: grúas, astilleros, pantalanes, barrio de pescadores, puerto deportivo... c) Combinando ese recorrido espacial con el temporal: se compara el estado actual con el anterior y se muestra admiración ante las novedades que ha traído el progreso (metro, tranvía) o una cierta añoranza ante todo lo que se ha llevado: lo que antes eran barcas de vieja madera ahora son embarcaciones de nuevas fibras y por ahí volvemos a los olores: antaño era vieja madera con olor a sal y a marisco y hogaño ahora son rocas negras y no huelen a marisco; estamos casi en lo de la madalena de Proust pero si la barbaridad que comete Proust de mojar esa madalena en té. 4º) Hay dos cuestiones esbozadas en el texto que quedan sueltas o sin suficiente explicación: Pero, como te he contado en mis otras cartas, yo tenía una meta y aún no había llegado a ella: ¿es una meta en la vida o en el paseo que da el narrador?; Sé que Margarita te leerá mi carta: ¿qué pasa, que la mujer es ciega como la Marianela de Galdós? 4º) el tranvía parece una culebra verde que se pasea por la parte más turística: Si no fuera por esa frase diría que, excepto un injerto santanderino, esa ciudad se parece a Bilbao y lo digo porque me da que en Bilbao no hay partes turísticas. Ah bueno, sí, el Guggenheim... y también El Corte Inglés. |
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Honor y honra: (Por cierto: hace muchos años, estudiando el teatro de Calderón, supe la diferencia entre honor y honra; ahora ni me acuerdo) Cuestiones: 1º) Problemillas de puntuación con comas innecesarias (la penumbra que habitaba ahí, lo cobijara; Se agachó, y comenzó a rebuscar; lo único que deseaba en ese instante, era tenerla entre sus brazos; otros asuntos que atender, y que reclaman de toda muestra atención) o mal colocadas (Hizo un amago de contraataque, y aprovechando que él había creído su finta, desvió). 2º) Errores ortográficos: estomago, a mantenido su promesa, os a de llevar a buen puerto, él mismo a creado, liguero (por ligero), si no que (por sino que), ejercito (por ejército), acordaros de decirle (por acordaos); acentos desplazados de su vocal: confió (por confío), hastió (por hastío), carraspeó (por carraspeo), está moneda. 3º) No es obligatorio poner adjetivos a todo sustantivo viviente. Sin salir del primer párrafo: las húmedas calles, su rápido andar, esas laberínticas calles, los desgañitados gritos de los ebrios marineros. 4º) Repeticiones: un apestoso olor a vino barato, el apestoso del vino, el que olía a licor barato. 5º) Maneras complicadas de decir las cosas: dejando que la penumbra que habitaba ahí, lo cobijara; una desgastada pasarela de madera se hizo eco de sus pisadas. 6º) Ya entrando en el contenido: lo primero, acudir a aquello que se llamaban las unidades aristotélicas para el teatro y, sobre todo, la unidad de acción. Aquí se presentan unos acontecimientos en un puerto, la pelea con los malhechores y, después, el diálogo con el hombre de la barca, interrumpidos por un flash-back en el que sir Callaghan es recibido por la reina. Ocurren así varias cosas no sé si del todo bien cohesionadas: a) El encuentro de sir Calaghan con los marineros: como se llama Calaghan me ha recordado a mi admirado inspector Callahan, es decir, a Harry el Sucio, que suele empezar las películas enfrentándose a malhechores. b) La guerra entre la reina Victoria y el rey Ricardo. c) La relación amorosa entre sir Calaghan y la reina Victoria, que ahora me recuerda a Isabel II pasándose por la piedra a sus generales. d) Una trama de espionaje en la que sir Callahan o es doble agente o se pasa del bando del rey Ricardo al de la reina Victoria motivado no queda claro si por el hambre y la miseria que provocaría la guerra entre ambos o porque cree haber sido traicionado por el rey Ricardo. 7º) No entiendo muy bien la función de la moneda: a) Un noble, ¿se preocupa por desvalijar a un muerto?. b) La efigie de la moneda con el rey Ricardo y no de la reina Victoria, ¿significa necesariamente que los que le han agredido eran enviados del rey Ricardo si están en un puerto donde se supone llegan marineros de todos los países con monedas variopintas? 8º) Casualmente el relato ¿Por cruzar el Atlántico? tiene la misma estructura que éste: a) acontecimientos en el puerto, b) flash-back para explicar a qué viene esa situación; c) continuación de a). En general creo que al texto le sobra más que le falta: algo así como que no por mucho adjetivo un relato se vuelve más literario; algo así como que mejoraría bajándole un poco el tono. |