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¡Mi más sincera felicitación al ganador, el señor EPI, peluche simpático como pocos! Gracias Ernie, y gracias a los demás, recién llegadas o veteranos que habéis mantenido a flote el concurso en las últimas ediciones. Pero mi mayor felicitación debo dedicártela a ti, Rosa (Zara_X) por haber logrado hacer de la escritura de relatos algo dúctil y maleable, como el más noble de los metales. Me gustó tu relato (que se llevó mis tres puntos), y me gustó porqué lograste con él que esa adicción a ese curioso y sofisticado tipo de sexualidad viniese envuelta en un relato suave, bello y dulce. El relato de Ernie me gustó también. Pero un par de incongruencias me decantaron a bajarlo del pedestal. En primer lugar al principio parece que estemos ante un interrogatorio o declaración ante un agente de la ley. Luego parece que se trata de la consulta de un psicólogo, psicoterapeuta o psiquiatra en un centro u hospital. Pero al final resulta que estamos en un bareto. El otro punto que me desconcertó es el al principio pensé que estábamos ante un adicto a ver pelis, DVD's etc. En este sentido el relato me hizo recordar aquel capítulo de una serie televisiva de Narciso Ibáñez Serrador, protagonizado por su padre, que se volvía adicto a la programación de la televisión y no salía de la salita donde tenía el aparato ni para comer. Creo recordar que al final le hallaban muerto, tiroteado, como consecuencia de una escena violenta de una película de tiros. Pero siguiendo el relato de Ernie llega un momento en que descubrimos que el problema no es la adicción a los DVD’s sino el miedo a una situación de una película vista “millones de veces”. Buscando un paralelismo mayor con “El televisor”, creo que me hubiese gustado más que el adicto, encerrado en su casa frente a su TV y su reproductor de pelis, falleciese por las graves heridas producidas sobre su cuerpo en una escena de Predator, por ejemplo. O cuando menos, de un ataque al corazón al ver la escena del mendigo junto a las basuras. Los otros relatos tienen sus cosas buenas, pero me gustaron menos. El de las uñas me pareció (como el mío, la vedad sea dicha) una cosa rápida y simple para contribuir a un mínimo y decente quorum en el certamen de relatos. El otro, el de los robots, está bien llevado y es un buen relato, pero es más un relato de S.F. en el que la adicción del sujeto es un entre varios elementos , pero no la clave. Al final nos habla de la posibilidad de que las “máquinas” puedan tomar algún día el relevo en el control de las cosas. Tiene de mérito, como cosa de anticipación futurista, que hace pensar en cómo podría ser la conducta de las máquinas con los humanos, si su concepto de humano lo basan en lo que han visto en su señor durante aquellos años… Desde ahora parece que deberíamos tratar con más cariño esa Tablet que tenemos delante. Y dejar de jugar de vez en cuando con la consola. Y hacer alguna pausa en nuestro trabajo en el ordenador para salir a tomar el aire y ver el sol. Por si acaso… |
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Mucahs gracias por tus comentarios, Piqueras. Aunque no haya participado siempre he pensado que esta parte es la mejor y se agradece ver que hay quien hace por conservarla. Y para predicar con el ejemplo, ahí van los míos: DEMANDA. Un típico relato “Piqueriano” en el que, con un humor fino y bien tratado, alguien cuenta una historia a otra persona. El relato se presenta en forma de diálogo con un buen resultado, ya que resulta ágil y creíble; además, aunque sí que es previsible por qué la clínica perdió la demanda, consigue mantener la intriga sobre la naturaleza de la adicción protagonista de la historia y, por tanto, el interés y la expectación del lector. Lectura agradable y bien escrito. |
| DKL. Historia de un “linchnómano”. Un relato original y exigente con el lector. Otro relato dialogado con un excelente resultado. El autor consigue meternos en la conversación aunque descoloca un poco el final, cuando de repente nos encontramos en un bar cuando durante todo el texto nos habíamos situado en una consulta psiquiátrica, ¿es una alucinación del adicto o realmente se va a repetir la escena que nos ha sido descrita con anterioridad? La duda corroe al lector y le deja con la misma sensación que siente el adicto protagonista de este relato: “¿realmente estoy entendiendo lo que sutilmente nos quiere dar a entender el autor o son sólo conjeturas que me invento y que consigo encajar con cierta lógica alimentando así mi ego de entendido?” Un relato ambicioso y, como ya he dicho, exigente con el lector, el tipo de lectura que me gusta. |
| PROMESAS ROTAS. Un gran, aunque breve, despliegue de dominio de la técnica y del saber hacer al servicio de la risa. Se trata de un texto que tanto puede entusiasmar como enfadar al lector; me explico: a pesar de su brevedad el relato nos promete un gran final y, desde luego, la sorpresa final es grande, pero no por su naturaleza grandiosa, sino por precisamente por su simplicidad y cotidianeidad. Un trabajo muy interesante. |
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THE VINEYARDS. Las cincuenta sombras de Zara, jeje… Ya quisieran las cincuentas sombras tener la clase que tiene este relato. Un relato interesante, con una narrativa que engancha y transporta. Lo mejor de este relato es cómo se ha sabido esconder la adicción de la protagonista, durante toda la lectura pensamos que se trata de una adicción hacia una persona y, al llegar al final, descubrimos que se va un paso más allá, no sólo es a una persona, sino a un tipo de relación sexual muy concreta, sin que lleguemos a saber si son inseparables o se acepta una por ir unida a la otra. Un gran trabajo. |
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UNA SEGUNDA VIDA. Extraño y original relato en el que no se termina de saber quién es el auténtico protagonista, el verdadero actor de la historia, ¿el humano o los robots? Interesante y atrayente. Fallos: me sobra la parte en la que se explica al lector en qué consiste la adicción del humano y cómo le afecta, cómo lo convierte en un esclavo de su mentira. El lector suele ser inteligente y que le expliquen lo evidente no suele ser de su agrado; ya hemos visto en qué se ha convertido ese hombre. Lo bueno es conseguir enseñar, no contar y ya se nos había enseñado con éxito, no era necesario explicar más. Por otra parte habría que afinar en alguna expresiones, por ejemplo: “El robot de limpieza doméstica se lo miraba con curiosidad” (¿qué se miraba el robot?) o “dejando entrar algo que nunca habían visto, pero que de ello habían leído en su base de datos”. Una sugerencia final, se dice que los robots veían algo que nunca habían visto antes “la luz”, la luz sí que la habían visto, pero siempre era artificial y, ya que el relato trata sobre la irrealidad vivida como auténtica realidad, creo que estaría mejor puntualizar que la luz era natural, incluso abandonar la luz e ir a lo verdaderamente importante: “dejando entrar algo que nunca habían visto, aunque habían leído sobre ello en su base de datos. Se llamaba “vida real”. Es sólo una sugerencia. Me gusta mucho la historia que se cuenta y creo que se ha hecho un buen trabajo, pero necesita trabajo de pulido y abrillantado. |
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Gracias a todos por vuestros puntos, en especial a MariaClara, por ese 3 que me empujó hasta el segundo escalón del podio. |