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Perdón, que tenía ésto un poco abandonado. He publicado cuatro micros, todos los que tenía en el buzón de entrada. Creo. Si notáis que falta alguno o alguien no ha recibido su clave (ha mandado las cuatro), que me lo diga. Y, de nuevo, perdonad por el retraso en responder a los que habéis mandado micro. |
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He ledo un magnfico libro: "Baruc en el ro" de Rubn Abella. Lo recomiendo. Aqu un micro de este autor:
No habra sido igual sin la lluvia.
La tormenta se anunci como un redoble de truenos que hizo temblar los cristales del mnibus. Luego el cielo ennegrecido se abri de par en par y vomit un aguacero apocalptico. Los goterones cayeron con furia sobre el techo metlico, emulando el fragor de la tronera, tapando los agnicos esfuerzos del motor. En pocos instantes el mundo qued oculto tras un velo empapado y gris.
Entrando en el pueblo el chaparrn perdi fuerza. A travs de la ventanilla empaada Tina observ a la gente buscando refugio, a los nios jugando en los charcos, a un hombre en bicicleta con la cabeza cubierta con una bolsa de plstico. Ya en la estacin vislumbr la borrosa figura de su amante bajo un paraguas rojo, y el cuerpo se le estremeci.
No, recuerda hoy Tina con aoranza, no habra sido igual sin la lluvia.
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cita de carlos_maza
He ledo un magnfico libro: "Baruc en el ro" de Rubn Abella. Lo recomiendo.
Gran micro. Gracias por compartirlo, Carlos.Aqu un micro de este autor:
No habra sido igual sin la lluvia.
La tormenta se anunci como un redoble de truenos que hizo temblar los cristales del mnibus. Luego el cielo ennegrecido se abri de par en par y vomit un aguacero apocalptico. Los goterones cayeron con furia sobre el techo metlico, emulando el fragor de la tronera, tapando los agnicos esfuerzos del motor. En pocos instantes el mundo qued oculto tras un velo empapado y gris.
Entrando en el pueblo el chaparrn perdi fuerza. A travs de la ventanilla empaada Tina observ a la gente buscando refugio, a los nios jugando en los charcos, a un hombre en bicicleta con la cabeza cubierta con una bolsa de plstico. Ya en la estacin vislumbr la borrosa figura de su amante bajo un paraguas rojo, y el cuerpo se le estremeci.
No, recuerda hoy Tina con aoranza, no habra sido igual sin la lluvia.
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cita de Ernie
Cierto. La ltima frase es clave.
cita de carlos_maza
He ledo un magnfico libro: "Baruc en el ro" de Rubn Abella. Lo recomiendo.
Gran micro. Gracias por compartirlo, Carlos.Aqu un micro de este autor:
No habra sido igual sin la lluvia.
La tormenta se anunci como un redoble de truenos que hizo temblar los cristales del mnibus. Luego el cielo ennegrecido se abri de par en par y vomit un aguacero apocalptico. Los goterones cayeron con furia sobre el techo metlico, emulando el fragor de la tronera, tapando los agnicos esfuerzos del motor. En pocos instantes el mundo qued oculto tras un velo empapado y gris.
Entrando en el pueblo el chaparrn perdi fuerza. A travs de la ventanilla empaada Tina observ a la gente buscando refugio, a los nios jugando en los charcos, a un hombre en bicicleta con la cabeza cubierta con una bolsa de plstico. Ya en la estacin vislumbr la borrosa figura de su amante bajo un paraguas rojo, y el cuerpo se le estremeci.
No, recuerda hoy Tina con aoranza, no habra sido igual sin la lluvia.
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| Hola, me llamo Juan Carlos Rodríguez. Soy nuevo en esto, pero me gustaría mucho participar en el concurso de relatos quincenales. La verdad es que no he escrito uno antes, o por lo menos que yo recuerde. Lasacra y Carlos me están ayudando mucho, y no saben cuanto se lo agradezco. Perdón por las faltas de ortografía y gramática. |
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Cerramos la edición número 39 con 14 micros, muchísimas gracias a todos por participar. Espero no haberme dejado ninguno (a punto he estado, que conste en acta). Aquí, la lista de micros presentados: Décimo asalto Diez segundos Sin sustancias Guardando las distancias No te muevas, por favor El susto Aprieta los dientes Realidad o ficción La llegada La rabia El precio de una sonrisa Comprensión oral La sonrisa de Mona Lisa Sabor a tequila Aquí, la lista de claves (en orden alfabético), pequeñas cositas sin las cuales, viviríamos muuuuucho mejor. La bipolaridad de algunos jefes, jefezuchos y encargadillos El doblaje de Cruz y Raya en Shrek Ese ser insoportable al que sufres ocho horas porque dicen que trabaja contigo Las visitas que no se marchan ni con agua caliente La gente que tienes que aguantar porque alguien dijo que son de la familia El doblaje de Santiago Segura en Monstruos, SA El camarero que te sigue achicharrando con el café aunque se lo hayas dicho mil veces Las bocinas de los coches a las dos de la mañana por no se qué de una liga de fútbol Los semáforos que se ponen en rojo cuando tienes prisa Caillou, ese enano cabezón e insoportable Los que cambian de tema para hablar de ellos mismos aunque no venga al caso Las sillas de los vecinos que todavía no saben que se puede trasladar sin arrastrar Los dueños que nunca recogen lo que se les cae a sus perros Los que tratan de metértela doblada una vez y otra y otra y otra… Y, nada más, mandadme vuestros cinco micros favoritos (5, 4, 3, 2 y 1 punto, respectivamente) por mensaje privado hasta el domingo a las 22:00. Mucha suerte a todos. |
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No sé si es que tengo un virus en el ordenador, pero a mí me salen catorce micro relatos: 1 : Décimo asalto Claro que, de votar, se vota a cinco igualmente... |
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cita de jpiqueras
Como casi siempre, doctor Piqueras, tiene usted ms razn que un santo. Se confirma que lo mo es muy grave. Aaaaargh! Disculpen las molestias, he editado el mensaje de arriba completando la listas.No s si es que tengo un virus en el ordenador, pero a m me salen catorce micro relatos: 1 : Dcimo asalto Claro que, de votar, se vota a cinco igualmente... Perdn, perdn, perdn... |
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cita de miguelmig
En efecto, Piqueras, son 14. Anmate con una de tus saetas con los ttulos de los micros.
1 : Dcimo asalto2 :Diez segundos 3 : Sin sustancias 4 : Guardando las distancias 5 : No te muevas, por favor 6 : El susto 7 : Aprieta los dientes 8 : Realidad o ficcin 9 : La Llegada 10 : Rabia 11 : El precio de una sonrisa 12 : Comprensin oral 13 : La sonrisa de la Mona Lisa 14 : Sabor a tequila Unir los catorce nombres sin ms no era fcil. Pero con eso del dcimo asalto, el apretar los dientes, los diez segundos, las substancias y el sabor a tequila enseguida se me ha representado un minirelato sobre un combate. Un cuento del ring La llegada de los de los inspectores de sanidad se produjo diez segundos antes del final del dcimo asalto. Todos los vieron guardando las distancias, esperando en un discreto segundo plano en la sombra, cerca del cuadriltero. El rbitro sinti rabia. Saba que ambos pgiles estaban limpios, sin substancias dopantes. Pero el pblico no, y la presencia de aquellos hombres ensuciaba de sospecha el combate. El susto mayor fue para el del calzn rojo, al que por su impenetrable expresin en las entrevistas llamaban algunos “La Sonrisa de Mona Lisa”. No tena muy claro si aquel brebaje que tomaba, con sabor a tequila, que le tranquilizaba por el modesto precio de poner en su cara aquella expresin de bobo, el precio de una sonrisa, como algunos decan, estaba limpio como afirmaba el camello que se lo suministraba. El otro pgil parece ser que advirti el desconcierto de su contrincante y se dijo a s mismo: “Aprieta los dientes y dale ahora”. Golpe con todas sus fuerzas y el de la sonrisa cay como un ttere en la lona. El arbitro, que aunque en comprensin oral era un poco lento saba mucho de knock outs, comprendi enseguida que el combate se haba acabado. Se acerc al ganador y le dijo “No te muevas, por favor. Voy a contar hasta diez”. La contusin recibida fue tal que el pobre “Sonrisa” tuvo una prdida de esfnteres, y los del laboratorio no pudieron recoger su orina. De modo que por eso podemos afirmar que la sbita llegada de los inspectores, que a uno le dio el triunfo por K.O., al otro le salv del control anti doping. Realidad o ficcin, as me lo contaron. |
| Quería comentar que, finalmente, he participado en el concurso. Estuve pensándolo y, además de las ganas que tenía de hacerlo, descubrí (un comentario de Ernie me lo hizo ver más claro) que me estaba equivocando. He tenido tantas satisfacciones en este concurso que deseaba hacer micros que gustaran a los demás, antes que gustarme a mí. De repente, he visto claro que a partir de ahora iba a escribir los micros que a mí me satisfacieran, independientemente de que tenga más o menos puntos. Que al menos, como autor, quede satisfecho. Así lo he hecho. |
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cita de jpiqueras
Vaya clulas grises ms creativas, madre! No te habras tomado antes de escribirlo alguna seta, no? (por aquello del dopng, digo).
cita de miguelmig
En efecto, Piqueras, son 14. Anmate con una de tus saetas con los ttulos de los micros.
1 : Dcimo asalto2 :Diez segundos 3 : Sin sustancias 4 : Guardando las distancias 5 : No te muevas, por favor 6 : El susto 7 : Aprieta los dientes 8 : Realidad o ficcin 9 : La Llegada 10 : Rabia 11 : El precio de una sonrisa 12 : Comprensin oral 13 : La sonrisa de la Mona Lisa 14 : Sabor a tequila Unir los catorce nombres sin ms no era fcil. Pero con eso del dcimo asalto, el apretar los dientes, los diez segundos, las substancias y el sabor a tequila enseguida se me ha representado un minirelato sobre un combate. Un cuento del ring La llegada de los de los inspectores de sanidad se produjo diez segundos antes del final del dcimo asalto. Todos los vieron guardando las distancias, esperando en un discreto segundo plano en la sombra, cerca del cuadriltero. El rbitro sinti rabia. Saba que ambos pgiles estaban limpios, sin substancias dopantes. Pero el pblico no, y la presencia de aquellos hombres ensuciaba de sospecha el combate. El susto mayor fue para el del calzn rojo, al que por su impenetrable expresin en las entrevistas llamaban algunos “La Sonrisa de Mona Lisa”. No tena muy claro si aquel brebaje que tomaba, con sabor a tequila, que le tranquilizaba por el modesto precio de poner en su cara aquella expresin de bobo, el precio de una sonrisa, como algunos decan, estaba limpio como afirmaba el camello que se lo suministraba. El otro pgil parece ser que advirti el desconcierto de su contrincante y se dijo a s mismo: “Aprieta los dientes y dale ahora”. Golpe con todas sus fuerzas y el de la sonrisa cay como un ttere en la lona. El arbitro, que aunque en comprensin oral era un poco lento saba mucho de knock outs, comprendi enseguida que el combate se haba acabado. Se acerc al ganador y le dijo “No te muevas, por favor. Voy a contar hasta diez”. La contusin recibida fue tal que el pobre “Sonrisa” tuvo una prdida de esfnteres, y los del laboratorio no pudieron recoger su orina. De modo que por eso podemos afirmar que la sbita llegada de los inspectores, que a uno le dio el triunfo por K.O., al otro le salv del control anti doping. Realidad o ficcin, as me lo contaron. |
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cita de carlos_maza
Quera comentar que, finalmente, he participado en el concurso. Estuve pensndolo y, adems de las ganas que tena de hacerlo, descubr (un comentario de Ernie me lo hizo ver ms claro) que me estaba equivocando. He tenido tantas satisfacciones en este concurso que deseaba hacer micros que gustaran a los dems, antes que gustarme a m. De repente, he visto claro que a partir de ahora iba a escribir los micros que a m me satisfacieran, independientemente de que tenga ms o menos puntos. Que al menos, como autor, quede satisfecho. As lo he hecho.
Ah le has dao: el primer lector satisfecho debe ser uno mismo.Y me encanta que hayas participado (as cuando gane esta edicin podr decir que le he ganado a los mejores, jejeje).
Ups! Se me olvid que Ernie era el MdC. Grrrr! Te alcanzar, peluche del demonio (he vuelto al concurso slo para "destronarte"). Por cierto, y antes de que preguntes, no he visto tu patito de goma, que lo sepas!
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cita de ElCubo
Buensimo Piqueras, me enhorabuena
cita de jpiqueras
Vaya clulas grises ms creativas, madre! No te habras tomado antes de escribirlo alguna seta, no? (por aquello del dopng, digo).
cita de miguelmig
En efecto, Piqueras, son 14. Anmate con una de tus saetas con los ttulos de los micros.
1 : Dcimo asalto2 :Diez segundos 3 : Sin sustancias 4 : Guardando las distancias 5 : No te muevas, por favor 6 : El susto 7 : Aprieta los dientes 8 : Realidad o ficcin 9 : La Llegada 10 : Rabia 11 : El precio de una sonrisa 12 : Comprensin oral 13 : La sonrisa de la Mona Lisa 14 : Sabor a tequila Unir los catorce nombres sin ms no era fcil. Pero con eso del dcimo asalto, el apretar los dientes, los diez segundos, las substancias y el sabor a tequila enseguida se me ha representado un minirelato sobre un combate. Un cuento del ring La llegada de los de los inspectores de sanidad se produjo diez segundos antes del final del dcimo asalto. Todos los vieron guardando las distancias, esperando en un discreto segundo plano en la sombra, cerca del cuadriltero. El rbitro sinti rabia. Saba que ambos pgiles estaban limpios, sin substancias dopantes. Pero el pblico no, y la presencia de aquellos hombres ensuciaba de sospecha el combate. El susto mayor fue para el del calzn rojo, al que por su impenetrable expresin en las entrevistas llamaban algunos “La Sonrisa de Mona Lisa”. No tena muy claro si aquel brebaje que tomaba, con sabor a tequila, que le tranquilizaba por el modesto precio de poner en su cara aquella expresin de bobo, el precio de una sonrisa, como algunos decan, estaba limpio como afirmaba el camello que se lo suministraba. El otro pgil parece ser que advirti el desconcierto de su contrincante y se dijo a s mismo: “Aprieta los dientes y dale ahora”. Golpe con todas sus fuerzas y el de la sonrisa cay como un ttere en la lona. El arbitro, que aunque en comprensin oral era un poco lento saba mucho de knock outs, comprendi enseguida que el combate se haba acabado. Se acerc al ganador y le dijo “No te muevas, por favor. Voy a contar hasta diez”. La contusin recibida fue tal que el pobre “Sonrisa” tuvo una prdida de esfnteres, y los del laboratorio no pudieron recoger su orina. De modo que por eso podemos afirmar que la sbita llegada de los inspectores, que a uno le dio el triunfo por K.O., al otro le salv del control anti doping. Realidad o ficcin, as me lo contaron. |